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OIJ: empresa habría suministrado armamento al Cártel del Caribe Sur, Peña Russell y bandas de Limón

Por José Adelio Murillo | 15 de Ene. 2026 | 12:19 pm
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Las pesquisas hechas por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) contra un grupo de al menos cuatro sujetos dedicados al trasiego de armas hacen sospechar que esta organización tenía nexos y suministraba fusiles a importantes bandas criminales, como el Cártel del Caribe Sur, la primera organización delictiva de esa categoría en el país.

El primer elemento que sustenta esta hipótesis es el origen de la investigación: el 20 de noviembre del año pasado, cuando se ubicó a un menor de edad trasladando 10 fusiles de asalto y ₡2,5 millones en un autobús de la empresa Caribeños, con destino a Limón.

Ese mismo día, la policía judicial realizaba un operativo en barrio Atlántida, donde confiscó un arsenal de 32 armas dentro de una bodega que, al parecer, pertenecía a la banda de sicarios dirigida por Tony Alexander Peña Russell, alias La T, cabecilla de esa urbanización.

El armamento decomisado consistía en 16 pistolas y 16 armas largas, en su mayoría rifles AR-15 y AK-47. Además, se encontraron municiones almacenadas en baldes para pistolas calibre 9 milímetros y fusiles AK-47, así como 33 cargadores para 9 milímetros y otros de tipo caracol.

Peña Russell fungió durante los últimos años como la división violenta del Cártel del Caribe Sur, el primer clan criminal de ese nivel en el país, dirigido por Luis Manuel Picado Grijalba, alias Shock, y su hermano Jordie Kevin, alias Noni, ambos en proceso de extradición hacia Estados Unidos.

La coincidencia de que, pocas horas después de ese golpe, se movilizara otro lote de fusiles hace pensar en una posible relación de proveeduría entre el grupo desarticulado este miércoles y el Cártel, desmantelado a finales del año anterior.

"Un menor de edad fue detenido por la Fuerza Pública porque llevaba 10 armas AR-15 dentro del autobús como una especie de encomienda para llevarla hacia Limón.

Ese mismo día habíamos hecho un comiso importante de armas de fuego en Atlántida y suponíamos hipotéticamente que era que la misma estructura criminal estaba buscando armamento, porque les habíamos quitado prácticamente todas las armas de fuego del grupo", explicó Michael Soto, director del OIJ.

Otro hecho que refuerza la sospecha del vínculo entre el grupo intervenido con el Cártel y con Peña Russell, ocurrió hace apenas dos días, cuando la policía interceptó una buseta que transportaba 100 paquetes de marihuana rumbo a la vertiente atlántica.

La transacción de esos paquetes derivó en un enfrentamiento a balazos con la Fuerza Pública en Limón, sobre la ruta 32, y en el decomiso de una cantidad adicional de estupefacientes, todo ocurrido el pasado martes.

El pasado 13 de enero, los agentes visualizaron un vehículo que salió de San Francisco de Dos Ríos, hizo un intercambio de paquetes con otro vehículo en Granadilla y dieron seguimiento que los llevó hasta Río Sucio, donde pidieron colaboración de la Fuerza Pública para detener un vehículo.

Ahí hubo un intercambio de disparos, vehículos colisionados y demás, se detuvo a un limonense que movía la droga, aunque el conductor del vehículo fue logró darse a la fuga y la marihuana confiscada.

"Hay un vínculo con la zona y las estructuras de Limón, además fundamentado también en el hecho que ese mismo día decomisamos una gran cantidad de armas, las estructuras criminales estaban muy preocupadas y buscaron a sus contactos para abastecerse de armas.

Esos elementos nos dicen que la probabilidad es muy alta de que existan vínculos", detalló Soto.

El jefe del OIJ recordó que las estructuras criminales limonenses son las que dominan el tráfico de marihuana a nivel nacional, droga que también le fue decomisada a este grupo.

El grupo criminal fue intervenido bajo la sospecha de dedicarse al tráfico y modificación de armas de fuego para abastecer a otras bandas delictivas. Según la investigación, la estructura distribuía ilícitamente fusiles de asalto, armas de precisión e incluso rifles de francotirador.

Tras el decomiso y la detención, el OIJ inició una serie de vigilancias y seguimientos que permitieron identificar una organización que, presuntamente, utilizaba negocios lícitos y conocimientos en cerrajería para modificar armas y luego comercializarlas.

Las pesquisas determinaron que el armamento decomisado había salido de unos apartamentos en Paseo Colón, en San José, los cuales figuran entre los puntos allanados.

Además, se estableció un vínculo con un operativo realizado en el primer semestre de 2025 contra la cerrajería y armería Multillaves, donde se había decomisado armamento por la presunta alteración de armas para convertirlas en automáticas.

Los seguimientos también condujeron al inmueble en San Francisco de Dos Ríos y permitieron documentar la transacción de droga. Con estos elementos, el OIJ ejecutó cinco allanamientos para detener a cuatro sospechosos.

De forma preliminar, se ubicó una cantidad importante de armas, droga empacada —aparentemente de origen colombiano— y herramientas como tornos y taladros, que habrían sido utilizadas para alterar armamento.

El epicentro del operativo fue una casa en Granadilla, acondicionada como una "madriguera", con compartimientos ocultos, donde se halló la mayor cantidad de droga y al menos seis armas de fuego.

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