OIJ allanó predio y decomisó carreta de cisterna que volcó y contaminó río Barranca
La contaminación dejó a 101 mil personas sin agua por una semana
Agentes del Organismo de Investigación Judicial de Puntarenas allanaron esta mañana un predio en Naranjo de Alajuela, donde lograron ubicar una carreta al parecer vinculada al cisterna que se accidentó sobre la Ruta 1 el pasado sábado 27 de julio en el sector de Cambronero y que terminó contaminando el río Barranca.
Las autoridades presumen que la carreta fue utilizada el día de los hechos, razón por la cual fue decomisada y remitida a los laboratorios forenses, para realizarle análisis y así confirmar o descartar si corresponde al camión accidentado.
Hace dos semanas, un camión cisterna que transportaba 17 mil litros de fungicida tipo Vondozeb 62 se volcó sobre la carretera Interamericana Norte, en San Ramón de Alajuela. Por razones que se desconocen, el vehículo pesado derrapó, perdió el control y terminó accidentado en la cuneta de la vía, casi boca abajo.
Ese día el Cuerpo de Bomberos confirmó que parte del líquido que movilizaba el cisterna terminó derramado, sin precisar la cantidad.
Los fungicidas son sustancias químicas creadas para controlar o combatir la presencia de hongos, principalmente aquellos que son perjudiciales para las plantas y cultivos, dado que estos agentes pueden causar enfermedades en la vegetación.
Pese a que el vuelco fue en Cambronero, cerca del sector conocido como río Jesús, esta zona es montañosa y en sus partes altas nacen quebradas de captación y afluentes del río Barranca, que desemboca en Puntarenas.
Esto obligó al Instituto Costarricense Acueductos y Alcantarillados a cerrar ese mismo día, la planta potabilizadora en Barranca que abastece comunidades de ese distrito porteño, El Roble y Chacarita, así como del cantón de Esparza en localidades como Espíritu Santo, Paraíso, San Juan Grande y otros.
Posteriormente, el Laboratorio Nacional de Aguas ejecutó pruebas para medir el impacto del percance. Los estudios demostraron la existencia de una contaminación severa de 2.7 millones de veces más de lo permitido.
Según el reglamento de calidad de agua potable, la concentración máxima permitida de un agroquímico como estos es de 0.1 miligramos por litro. No obstante, el resultado de los pozos de Esparza en promedio arrojó un resultado de 7 mil miligramos por litro.
Los racionamientos afectaron al menos a 101 mil vecinos de las comunidades abastecidas con las fuentes de agua contaminadas. Incluso, 49 centros educativos que atienden unos 25 mil estudiantes debieron suspender lecciones.
Hasta el pasado 2 de agosto, las últimas pruebas revelaron que ya no había contaminación química y el sábado 3 de agosto, cumplidas las dos semanas después el acontecimiento, se empezó el restablecimiento gradual del servicio público.
El agua regresó en un 100% a las tuberías de los usuarios porteños hasta el pasado lunes 5.
Adicionalmente, menos de 24 horas después del vuelco del un camión cisterna que derramó el fungicida, vecinos de comunidades cercanas al río reportaron la aparición de peces muertos.
Algunos residentes encontraron camarones y pequeños especímenes sin vida en las orillas de la cuenca, lo que elevó al máximo la preocupación de la posible contaminación dela cuenca.
Tras lo ocurrido, el OIJ solicitó ayuda a la ciudadanía para tratar de identificar informaciones que colaborar con la investigación abierta por el presunto delito de Infracción a la Ley de Gestión Integral de Residuos. El caso sigue en investigación judicial.
La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) también abrió una investigación para determinar los elementos que incidieron en la contaminación de agua en esa zona.











