OEA respalda solidez y credibilidad del TSE tras proceso electoral
Misión de observadores elevaron advertencia ante Comisión por ataques contra miembros del Poder Judicial y por deterioro de la relación entre el gobierno y la prensa
La Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) resaltó la solidez institucional, el profesionalismo y la transparencia del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) durante el proceso electoral costarricense, particularmente en el conteo de votos y la divulgación de los resultados preliminares, pese a que la campaña y el contexto previo estuvieron marcados por fuertes tensiones políticas y confrontación institucional.
En su informe final, la Misión —encabezada por el exdiputado uruguayo Ope Pasquet— destacó que el TSE cumplió de forma rigurosa con el calendario electoral y aplicó mecanismos técnicos confiables para la transmisión de resultados, lo que permitió brindar información oportuna, verificable y transparente a la ciudadanía durante la noche electoral.
El organismo internacional subrayó además que la jornada se desarrolló en un ambiente pacífico y ordenado, con una participación cercana al 70%, casi diez puntos porcentuales más que en procesos anteriores, un incremento que la OEA atribuyó, en buena medida, a la credibilidad del árbitro electoral.
Jornada ordenada y resultados claros
Según el informe, las Juntas Receptoras de Votos (JRV) abrieron puntualmente a las 6:00 a. m. y contaron con todos los materiales necesarios para la votación. Aunque los observadores constataron una mayor presencia de auxiliares del TSE que de fiscales partidarios, señalaron que esta situación no comprometió la integridad del proceso.
El informe fue elaborado con el 93,79% de las juntas procesadas, momento en el que los resultados preliminares ubicaban a Laura Fernández Delgado, del Partido Pueblo Soberano, con el 48,43% de los votos, seguida por Álvaro Ramos, con un 33,42%. La OEA destacó que estas cifras fueron divulgadas con claridad y consistencia técnica.
El organismo calificó como un hito histórico la elección de Fernández, al convertir a Costa Rica en el único país de la región que ha elegido a dos mujeres como presidentas de la República mediante voto popular.
Tensiones políticas y advertencia ante la CIDH
Pese al desarrollo ordenado de la jornada electoral, la OEA advirtió que el proceso estuvo precedido por un clima político inédito, caracterizado por altos niveles de confrontación, ataques a la institucionalidad democrática y deslegitimación del proceso electoral.
Uno de los principales focos de tensión identificados fue la relación entre el Poder Ejecutivo y el TSE, agudizada por la resolución que prohibió la publicidad estatal orientada a resaltar logros de gobierno o imágenes de jerarcas durante la campaña, medida que el presidente de la República calificó como una "resolución mordaza".
En ese contexto, el TSE adoptó acciones para impedir una eventual incidencia del mandatario en la voluntad del electorado y solicitó a la Asamblea Legislativa el levantamiento de su inmunidad por una presunta beligerancia política.
La Misión expresó además su preocupación por ataques dirigidos contra miembros del Poder Judicial y por el deterioro de la relación entre el Gobierno y la prensa, situaciones que —según el informe— fueron puestas en conocimiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Fortalezas del sistema electoral
Más allá de la conflictividad política, la OEA identificó múltiples fortalezas en el sistema electoral costarricense.
En materia de organización, destacó el modelo centralizado y automatizado de distribución de materiales, así como el estricto cumplimiento de los plazos legales.
En inclusión, valoró el uso de herramientas adaptadas para personas con discapacidad, como lupas y plantillas, y la incorporación de auxiliares de accesibilidad en 200 centros de votación.
También resaltó los programas de educación cívica, como El Viaje de Doña Tula y Votante Informado, que facilitaron el acceso del electorado a información clara sobre el proceso.
En el ámbito de género, reconoció el marco normativo de paridad vertical y horizontal, que ha permitido consolidar uno de los parlamentos más equitativos del mundo.
Observaciones y tareas pendientes
El informe también identificó desafíos estructurales. Entre ellos, la baja integración partidaria de las JRV: solo 313 de las 7.154 juntas estuvieron completamente conformadas por representantes de partidos, lo que obligó al TSE a operar mayoritariamente con auxiliares electorales.
En centros penitenciarios, la OEA destacó la reimpresión de cédulas para garantizar el voto de 10.802 personas privadas de libertad, tras denuncias por documentos extraviados, y recomendó establecer protocolos específicos de custodia.
En el plano tecnológico, aunque calificó como robusto el sistema de transmisión de resultados, sugirió reforzar la verificación del software y unificar la transmisión de actas con los datos numéricos para fortalecer la transparencia.
El organismo también alertó sobre una mora de 174 procesos pendientes en la Sección Especializada del TSE en materia de beligerancia política y recomendó dotarla de más recursos y crear un registro público en línea de resoluciones.
Respecto a la participación política de las mujeres, el informe indicó que, aunque se cumplió con la paridad en listas, solo el 44% de las nóminas provinciales fue encabezado por mujeres, y advirtió que la aplicación de la Ley contra la Violencia Política sigue siendo limitada, con apenas un caso reportado en dos años.
Eugenia Zamora: "Fracasaron quienes intentaron desacreditar al TSE"
Las conclusiones de la Misión coinciden con la posición expresada por la presidenta del TSE, Eugenia Zamora, durante la sesión solemne posterior a la jornada electoral.
Zamora afirmó que fracasaron los intentos por desacreditar al órgano electoral, en una campaña marcada por discursos de odio, agravios y desinformación, incluso dirigidos contra el propio Tribunal.
Advirtió que la deslegitimación de las instituciones democráticas implica "jugar con fuego" como sociedad y recordó que la democracia no se sostiene únicamente con el voto, sino también con el respeto entre quienes piensan distinto.
La jerarca reconoció que la contienda fue intensa y confrontativa, pero alertó sobre los riesgos de normalizar narrativas violentas, al evocar el clima político previo a la guerra civil de 1948, y llamó a evitar que el resultado electoral fracture al país.
Finalmente, defendió la transparencia y solidez técnica del proceso electoral, aseguró que los resultados preliminares reflejan la voluntad popular y recordó que estos serán verificados nuevamente durante el escrutinio definitivo, que iniciará el martes en la sede central del TSE. El mensaje cerró con un llamado a renovar el compromiso democrático "por la patria y por la paz".
El informe completo de la Misión de la OEA puede verlo en este enlace Informe Observadores OEA

