Obesos, diabéticos e hipertensos solo deben comerse un tamal al día
Durante las fiestas navideñas y de fin y principio de año
El ambiente festivo y los tentadores platillos típicos de la época de Navidad, fin y principio de año, pueden hacer que muchos caigan en la tentación y pierdan el control.
Ante esta situación, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), hace un llamado a la población en general, pero sobre todo a aquella con alguna enfermedad crónica como la diabetes, a controlar la alimentación y a moderar el consumo de tamales, así también, a respetar los tiempos de comida para no sufrir descompensaciones.
Las personas obesas, diabéticas o hipertensas, por ejemplo, no deben consumir más de un tamal diario y su consumo debe acompañarse con una ensalada o vegetales, para favorecer la digestión y la tolerancia de la grasa.
Ellos además, deben ser particularmente cuidadosos con la ingesta de sal presente en algunos condimentos, tales como salsas inglesas y alimentos procesados.
Jéssica Navarro, especialista en Medicina y Nutrición del área de salud Alajuelita, explicó que la época navideña se caracteriza por un cambio en los hábitos alimenticios y se asocia tradicionalmente, a excesos en la alimentación y bebidas, lo que podría incidir además de la temida ganancia de peso, en un sobre esfuerzo del sistema digestivo con posibles secuelas tales como, ardor, acidez, pesadez, digestión lenta y en el peor de los casos, en alguna descompensación que ponga en riesgo la salud.
Esto se ve alentado por el contenido de calorías, de grasa y de azúcar de los platillos navideños, así como las bebidas que se toman para acompañarlos.
Ante este panorama, lo que se sugiere es el consumo de proteínas bajas en grasa y preparadas al horno o al vapor, tales como: pavo, pollo, pescado y carnes magras que se acompañen con ensaladas, vegetales, frutas y verduras.
Respetar tiempos
La Dra. Navarro añadió que en el caso de las personas obesas, diabéticas o hipertensas es de suma importancia no alterar los tiempos de alimentación, abstenerse de almorzar o esperar hasta altas horas de la noche para comer, pues esto podría generar una hipoglicemia que ponga en riesgo su salud, ante esto, lo recomendable es comer algo ligero previo a la cena.
Tampoco conviene exceder el consumo de grasas, licor, azúcares y carbohidratos, pues podría incrementar el nivel de azúcar en sangre y generar una eventual descompensación.
De la mano de la buena alimentación, es importante no olvidar la actividad física, esta debe mantenerse de forma ininterrumpida durante estos días, pues contribuye a un mayor gasto calórico y a mantener una buena circulación.
¡No evitar, sino controlar!
Los especialistas recalcan que no se trata de evitar los platillos tradicionales, sino de incorporarlos en la dieta de una manera apropiada y balanceada.
Con este fin, es importante que siga estas recomendaciones:
- Modere sus raciones: Coma de todo pero en porciones adecuadas, si va a tener una cena más fuerte en la noche, tenga un consumo menor de calorías durante el día.
- Más ensalada y menos grasa: Para sus cenas, elija más de ensaladas, vegetales y menos grasas, cocinar pollo, pavo o pescado.
- No se exceda en bebidas con alto contenido en licor y azúcar.
- Realice ejercicio: Al menos 30 minutos al día y recuerde mantener una relación entre lo que come y la cantidad de actividad física que realiza.
- Comenzar la cena con una ensalada o verduras es una buena elección, que además de aportar fibra, contribuye a incrementar la sensación de saciedad.
- Coma despacio: el cerebro tarda alrededor de 10 minutos en recibir la señal del estómago de que está satisfecho.
- Disminuya el consumo de embutidos y quesos grasosos y maduros por su alto contenido de grasa, en su lugar prefiera los quesos tiernos y frescos.
- Utilice condimentos naturales, tales como: romero, culantro y perejil.
- Consuma frutos secos, tales como almendras, nueces y pistachos por su alto contenido de proteína vegetal, grasas saludables y fibra.

