Novia de empresario ligado a Caso Corona: “Mi error fue enamorarme de la persona equivocada”
Negó que ella fuera parte de la operación pese a que el informe del OIJ la señala por ocultamiento de droga.
Una de las sospechosas del Caso Corona, de apellidos Brenes Murillo, fue de las pocas personas detenidas por supuestamente participar en la operación de un grupo para traficar cocaína líquida al exterior, que brindó una declaración en la Fiscalía Adjunta de Narcotráfico y Delitos Conexos tras ser presentada luego de los allanamientos.
La joven de 28 años, quien era la novia del empresario Edgar Daniel Herrera Soto, dueño de refrescos Minerva, confesó saber sobre los negocios ilícitos que manejaba el poaseño, así como el círculo cercano de personas que se encontraban delinquiendo junto a él y sus inversiones.
En el expediente 22-000088-0622-PE, se expone lo dicho por Brenes el pasado 14 de noviembre a la 1.54 p.m. en compañía de su defensor particular donde además de rechazar los cargos que le atribuye el Ministerio Público, hizo una amplia referencia sobre lo que se investiga de su rol en la organización, así como la de su pareja.
"Yo conocí a Daniel hace seis años, él me invitó a salir y la expareja de él de nombre Maricela le escribió a mi hermana, que me alejara de él refiriendose a Daniel. Hace dos años Daniel me invito a un café y yo acepté, empezamos a salir y Maricela me amenazó y me preguntó de manera personal al frente de mi casa si sabía de los amigos colombianos que tenía Daniel. Daniel me dijo que no nos podíamos seguir viendo, yo até cabos y deduje que era por un tema de drogas, sé quién es Gabriel Lozano, sentí miedo de dejar a Daniel y de que él me hiciera algo o la esposa Maricela, mi error fue enamorarme de la persona equivocada, pero no tengo nada que ver con el tema de las drogas", narró a los funcionarios a cargo de la indagatoria.
La mujer prosiguió negando tener algún vínculo con la logística operativa de la organización criminal, pese a que intervenciones telefónicas e informes del OIJ la vinculan directamente con hechos que la Fiscalía tiene bajo análisis para determinar su rol.
"(…) yo no he traficado, yo no pertenezco a ninguna organización, yo sospechaba de las actividades ilícitas que Daniel hacía (él se reunía con Gabriel y para realizar negocios) pero no tengo participación alguna en esas actividades. Tengo temor de las represalias que Daniel pueda tomar conmigo o con mi familia", dijo en la declaración.
Además, justificó con herencias y su trabajo como veterinaria, los bienes y el origen del dinero en efectivo que le encontraron en su casa el día de los allanamientos.
"En cuanto al dinero decomisado en mi casa, el mismo es producto de las ganancias de la finca de café propiedad de mi mamá y mi tía. El dinero decomisado de mi cuarto es producto de las actividades que realizo como licenciada en veterinaria. Tengo tres propiedades que son herencias de mis familiares y no producto de actividades ilícitas, el vehículo marca Rav4 lo compré con parte del dinero producto de la venta de mi vehículo marca Terios, y la otra parte me la presto Daniel con una financiera (…) En algún momento él me dijo que PCD (Policía de Control de Drogas) había llegado al granero ubicado en Poás, y que unos carros lo estaban siguiendo, yo le dije que le diera gracias a Dios porque no le había pasado nada, instándolo a que si estaba inmerso en algo ilícito se saliera", explicó ante la Fiscalía.
Perfil de la joven en la organización
Pese a los alegatos que intentó sustentar la joven para desligarse del grupo criminal que según el OIJ se encargaba de exportar cocaína líquida a Europa y Asia, en el perfil que se incluyó en el informe del expediente, se le atribuye la participación en el ocultamiento de droga y etiquetado en botellas "que hacían pensar que era Sirope Gourmet".
Además por medio de una conversación intervenida se le endosa la responsabilidad de ocultar armas el pasado 8 de junio, por lo que según el texto judicial, además de tener pleno conocimiento de la conformación de la estructura criminal y
desempeño de labores de cada miembro, fungió como testaferro obteniendo beneficios de bienes muebles e inmuebles.
"(…) por el contexto de la llamada esta femenina sabe que Daniel Herrera realiza actividades que están infringiendo la ley, y así lo confirmó la misma Brenes Murillo cuando hace referencia que él está muy enredado con los negocios que realiza tanto los legales como los ilegales, ya que ella tiene conocimiento de las acciones que ha efectuado Daniel Herrera junto Gabriel Lozano y el resto de investigados en la presente causa en donde realizan envíos de estupefacientes fuera del territorio de Costa Rica", señala el documento.
La mujer es una de las 10 personas investigadas por supuestamente conformar una banda que enviaba droga líquida al exterior ocultas en bebidas gaseosas, uno de esos cargamentos fue detectado en Jordania y fue punto importante para poder dar con la operación en Costa Rica.
Tras la audiencia para conocer las medidas cautelares, Brenes fue puesta en libertad, pero con impedimento de salida del país y obligación de entregar su pasaporte, así como firmar en la sede judicial establecida cada 15 días. Estas mismas fueron aplicadas para el sujeto de apellido Montes.
Los sospechosos Lozano, Herrera, Caicedo, Montoya, Picado y Lemus cumplen seis meses de prisión preventiva, mientras que Fonseca, se le estableció arresto domiciliario con brazalete e impedimento de salida del país por un plazo de 6 meses.












