Nombran a nueva canciller luego del despido de Manuel Tovar

5 de Oct. 2026 | 10:45 am

La presidenta Laura Fernández nombró a Ana Elena Pinto Lizano como nueva ministra de Relaciones Exteriores y Culto, luego del despido de Manuel Tovar, anunciado el pasado 24 de setiembre.

El nombramiento regirá a partir del 15 de octubre.

Pinto es diplomática de carrera y tiene más de 20 años de experiencia en el Servicio Exterior. Entre sus cargos más recientes están embajadora de Costa Rica ante Francia y el Principado de Mónaco, delegada permanente ante la UNESCO y representante ante la Organización Internacional de la Francofonía.

Es relacionista internacional y tiene una maestría en Gerencia y Negociaciones Internacionales de la Universidad Estatal a Distancia (UNED). También cuenta con un Diploma de Tercer Ciclo en Formación Diplomática del Centro de Estudios Diplomáticos y Estratégicos, en París, Francia.

Durante su carrera ha ocupado cargos en el exterior y dentro de la Cancillería. Ha trabajado en política exterior, relaciones internacionales, negociación, organismos multilaterales, cooperación internacional y promoción económica, turística y cultural.

El despido de Tovar

Presidencia anunció el despido inmediato de Manuel Tovar el jueves 24 de setiembre. El excanciller asumió el cargo el 8 de mayo de este año, aunque el Gobierno lo presentó oficialmente tres días antes.

El acuerdo que oficializó su salida, publicado en el diario oficial La Gaceta, calificó de "negligencia" que Tovar no informara a Fernández sobre la participación de Donald Trump en una sesión del Escudo de las Américas, celebrada en Nueva York durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La reunión se realizó el 22 de setiembre por convocatoria del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Según el Poder Ejecutivo, Tovar participó, pero no avisó ni informó previamente a la mandataria.

El acuerdo señala que el Gobierno considera esa coalición multinacional un espacio político y estratégico fundamental para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.

Según el documento, la falta de información impidió que Fernández tuviera la oportunidad de participar en la sesión y causó "un gran daño de carácter estratégico para los intereses del país".