Niño de 8 años subió el Chirripó para seguir tradición de papá y abuelo
Subió con su padre y su abuelo de 71 años.
Santiago Quirós tiene 8 años y acaba de realizar una hazaña que pocos se atreven. Subió el cerro Chirripó junto a su padre y a su abuelo de 71 años la semana anterior.
En una entrevista con CRHoy.com el pequeño contó que esta es una tradición que existe en la familia Quirós y el año anterior su padre Jonathan le comentó que si quería intentarlo. Él no lo dudó.
"Él me dijo como en agosto, sí sabía que era ese cerro pero no me imaginé el tamaño. De vuelta me traje una piedra de recuerdo", afirmó contento.
Desde hace bastante tiempo está en un programa de crossfit kids pero reconoce que subir el cerro más alto del país es otro nivel.
"Es chiva, cansado y ahí cualquiera sufre. Se veía el paisaje y todo muy chiva y de verdad fue una gran aventura subirlo. Íbamos 12 entre familia y amigos. Me han dicho que qué campeón y todo eso. Espero volver a ir el próximo año", añadió el niño, quien este año iniciará tercer grado de escuela.
Su padre Jonathan Quirós afirma que en una de las zonas más difíciles lloró al ver a su pequeño con tanto entusiasmo.
"Fue algo muy bonito, muy especial y muy fuerte a plano personal. Es una cuestión de tradición a través de mi papá. Él me llevó a mi también muy pequeño y de ahí inició esa pasión por la montaña. Esta fue mi cumbre 19. Siempre soñábamos con la posibilidad de que algún día nos tomáramos una foto las tres generaciones y se logró este año. Cuando uno está en la base del cerro y se ve el pico, el grupo se empieza como a fraccionar, yo iba atrás de él apoyándolo, tomándole fotos y en el último tramo a mi se me bajaban las lágrimas… ¡Fue muy bonito!", detalló.
Según Quirós, su hijo fue porque él quiso, no porque nadie lo presionó.
"Creo que la clave fue no presionar a Santiago. Pienso que ya él estaba listo desde hace tiempo pero hay un tema mental que es muy importante cuando uno habla de montañismo. Es un chico muy activo, se mantiene entrenando, también hace atletismo, entonces en la parte física no había tanta preocupación. Nunca me dijo que nos devolviéramos, es un pequeño guerrero", recordó.
Por su parte, su madre Adriana Pacheco dijo que cuando le comentaron sobre la posibilidad de que su hijo subiera, se asustó mucho.
"No me cabe en el pecho el orgullo de ver a mi hijo en el tope de ese cerro, hazaña que yo misma no me he atrevido a realizar. Es una muestra de determinación y de mucha fuerza mental para poder subir, no se trata solamente de la fuerza física. Estaba muy atemorizada y fueron muchas negociaciones con el papá porque me daba miedo que le pasara algo, que estuviera cansado y lo presionaran, pero resultó ser para él bastante cómodo, debido a los entrenamientos que hace", expresó.
Santi envió un mensaje a todos los que desean alcanzar la cima de Costa Rica pero que aún no se atreven:
Que se preparen muy bien, comiendo bien, haciendo ejercicios y en control mental.
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