Niño de 6 años participó en hallazgo de huesos del perezoso gigante en Cartago
Un niño de 6 años participó en el hallazgo de unos grandes huesos dentro de una finca en el valle de Orosi, en Paraíso de Cartago. Se trata de los fósiles pertenecientes a un perezoso gigante, cuyo hallazgo fue anunciado recientemente por el Museo Nacional de Costa Rica (MNCR).
El geólogo Guillermo Alvarado Induni conversó con este medio y detalló la situación. Además, relató que un trabajador llamado Esteban Brenes fue quien reportó lo que creía que era madera petrificada; sin embargo, resultó ser un incisivo o defensa (coloquialmente llamado colmillo) de un mastodonte.
El menor es hijo de la geóloga María Sequeira Castro, quien explicó que desde diciembre de 2024 realizaba un trabajo para un cliente y ahí fue donde ocurrió el hallazgo.
Curiosamente, ambos fósiles están ubicados a tan solo 700 metros uno del otro, una distancia relativamente corta.
Alvarado explicó que el hallazgo de megavertebrados fósiles en el país es un campo de estudio conocido desde finales del siglo XIX, en su mayoría asociado a personas curiosas y con buen ojo.
Según indicó, se conocen al menos varias decenas de localidades con este tipo de descubrimientos. En particular, en la región de Cartago ya se habían registrado hallazgos de megamamíferos fósiles en los poblados de Aguacaliente y Cachí, durante la primera mitad del siglo XX.
¿Qué favoreció este hallazgo?
El geólogo señaló que el antiguo medio fluvial de la última edad de hielo favoreció grandes crecidas y la formación de pantanos, condiciones que ayudaron a la preservación de los restos fósiles.
No obstante, será el MNCR el que dará a conocer próximamente más detalles paleoambientales y vertebradológicos.
Experiencia del geólogo
Don Guillermo es uno de los colaboradores que conforman los equipos presentes en el sitio. Relató que, en su experiencia personal, ya ha participado en varias ocasiones en la recuperación de megafauna extinta e incluso en excavaciones.
"El trabajo es arduo. Suele realizarse en grupos multidisciplinarios y multiinstitucionales, armados de mucha paciencia, pero con la gran recompensa de poder agregar una página más a la historia geológica y natural", detalló el experto.
El hallazgo
El viernes 13 de febrero, el Museo Nacional dio a conocer el hallazgo, que incluye restos de un Cuvieronius —mastodonte gigante emparentado con los proboscídeos— y de un Eremotherium, perezoso gigante que habitó el territorio costarricense hace miles de años.
Según precisaron ese día, ya se habían realizado 13 trabajos de excavación y rescate que permitieron recuperar 49 piezas fósiles. Entre ellas figura una defensa completa de 1,60 metros, un fragmento adicional de defensa, vértebras, fémur, falanges, costillas y otros elementos óseos que continúan en proceso de identificación y estudio.
Por la magnitud y cantidad de material recuperado, este hallazgo es uno de los más relevantes registrados en el país en las últimas décadas.
Los estudios preliminares, basados en análisis geológicos del terreno y de las distintas capas de sedimentación, estiman que los restos podrían tener una antigüedad de entre 10.000 y 40.000 años.
La recuperación de los fósiles está liderada por la geóloga Joanna Méndez Herrera, del Departamento de Historia Natural, con el respaldo de especialistas en conservación y protección del patrimonio cultural del MNCR.
Ella narró que la lluvia constante y la humedad son los mayores obstáculos durante la extracción de los ejemplares.
"Sin duda, el agua. Nos cae agua desde arriba y también desde el río, lo que ha sido el mayor desafío. Todos los días debemos extraer grandes cantidades de agua antes de poder trabajar. Cuando el material está húmedo es muy complicado excavar, porque se comporta como plastilina: todo se pega y no se avanza", explicó en entrevista con el medio Diario Noticias.
Méndez es oriunda de Quepos, Puntarenas, y madre de una niña.
"En cambio, cuando el terreno está seco y hay sol, el progreso es muchísimo más rápido. Hubo días muy secos en los que logramos identificar hasta 15 huesos grandes, pero la lluvia constante ha limitado mucho el avance", añadió la experta.
El nombre de los fósiles
Méndez Herrera también precisó los nombres que recibieron los fósiles.
El mastodonte será llamado "Pitan", en alusión a cómo le decían al trabajador cuando era niño. "Fue bautizado por Esteban Brenes Granados, el joven que realizó el reporte del hallazgo", señaló Méndez.
Por su parte, el perezoso fue bautizado como "Tobi" por una de las geólogas que participan en el trabajo de campo.
"El fósil del perezoso gigante se llama "Tobi", en reconocimiento al reporte realizado por la geóloga María Sequeira", añadió.













