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Ministro: Influencia de carteles mexicanos potencia sicariato en Costa Rica

Mario Zamora apela al "coraje" para combatir crisis de inseguridad, ante faltante de presupuesto

Por Paulo Villalobos | 24 de May. 2023 | 6:11 am

(CRHoy.com) Una "mexicanización" de las estructuras dedicadas a la comercialización, almacenamiento y exportación de droga disparó los indicadores de violencia en Costa Rica, hasta niveles sin precedentes.

Ese es el "diagnóstico policial" de Mario Zamora Cordero en su regreso al máximo despacho del Ministerio de Seguridad Pública (MSP).

Trece días después de su designación como titular por parte del presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles, este abogado de 53 años de edad abrió las puertas de su oficina a CRHoy.com para una entrevista que se prolongó por poco menos de una hora.

Allí se le planteó una pregunta obligatoria en relación con la crisis que vive el país en su materia y la forma en la que se le debe hacer frente. A continuación usted puede leer un extracto de la conversación sostenida:

¿Cómo recuerda el ministerio cuando lo dejó?

Lo primero es indicar que en el 2014, cuando dejaba yo en aquel momento el Ministerio de Seguridad Pública, un colega suyo, un periodista me hacía la pregunta, ¿qué cree usted del tema de la inseguridad?, ¿cree que lo controlamos? Mi respuesta fue haciendo un símil: tenemos cáncer, nos ha ido muy bien con la quimioterapia, pero seguimos teniendo cáncer.

Hoy años después lo que debo decir es que se perdió el esfuerzo sostenido de recursos en favor del Ministerio de Seguridad. Lamentablemente, mucho de los esfuerzos que se hicieron para generar recursos en favor del presupuesto del Ministerio de Seguridad Pública fueron redirigidos a otros escenarios en donde también habían necesidades, pero el costo de oportunidad negativo que tuvo el Ministerio de Seguridad Pública fue no contar con los recursos necesarios e indispensables para seguir garantizando a la sociedad costarricense un servicio público de calidad.

¿Esa situación influye en la situación actual?

Estas falencias, además, operaron este debilitamiento del ámbito institucional de policía, operó en simultáneo con una transformación de las bandas criminales que operaban en nuestro país, que la característica en aquel momento era que la mayor parte eran en esencia bandas locales en donde justamente las características de comisión de hechos delictivos tenían una alta caracterización de ser artesanales en la comisión de muchos delitos. Mientras la policía en todo este tiempo dejó de recibir los recursos necesarios y suficientes, operaron grandes transformaciones en el mundo del crimen.

¿Cómo cuáles?

La primera de ellas fue que la paz en Colombia ha generado, por consecuencia, el aumento por cinco de las zonas de cultivo de la amapola. Es decir, se ha multiplicado por cinco la cantidad de droga que pasa por el corredor centroamericano. Esto transformó la realidad costarricense, de que anteriormente era solo zona de paso de la droga, porque realmente el interés no era venderla en Costa Rica, sino venderla en mercados que pagaban un alto precio por esa droga. Entonces, en Costa Rica la droga solo llegaba para pagar la logística que las bandas locales daban a estos grupos internacionales para poder pasar por nuestro país. En vez de pagar en la gasolina, en el apoyo, en el bodegaje, en el apoyo logístico que daban los grupos locales… en vez de pagarlo en dinero, lo empezaron a pagar en droga. Eso generó un incremento en ese momento de colocación de esa droga en el mercado interno.

Ahora que se dio la paz en Colombia y se multiplicó por cinco la cantidad de droga que pasa por Centroamérica, ya no solo somos zona de paso, es decir, seguimos siéndolo, pero se agregan dos dimensiones adicionales. Somos también destino de alguna de la droga que se produce en Colombia, que tiene por meta ser vendida en Costa Rica, o sea, con destino final en Costa Rica. Y hay una tercera dimensión que es grupos organizados que usan a nuestro país como plataforma para llevar droga a terceros mercados, sobre todo Europa, contaminando productos de exportación costarricenses.

Hoy concurren tres dimensiones del delito de narcotráfico: zona de paso, zona de destino y zona de reexportación para terceros mercados.

¿Existe algún otro?

Otro fenómeno que ha operado en el mundo criminal es que los carteles mexicanos empezaron a proyectarse hacia el sur, tratando de dominar justamente cada vez más al sur la ruta de tránsito de la droga. Entre más dominio tiene usted en esas etapas, más barato, más beneficios económicos puede obtener en ese tránsito. Entonces ya no tienes que pagarle a alguien para que le ayude a pasar la droga por X país, sino que ya ellos mismos se encargan que sus grupos locales adscritos a ellos, como una especie de franquicia, trabajan en favor de estas bandas.

Ese fenómeno se empezó a dar en el norte de Centroamérica en el Triángulo Norte (Honduras, Guatemala y El Salvador) y explica mucho del aumento súbito, sobre todo en el caso de los homicidios, que empezaron a utilizar técnicas del narcotráfico mexicano para aplicarlas en Guatemala, en Honduras y en El Salvador.

¿Y en Costa Rica ya se presenta esa situación?

Hoy vemos que primeras manifestaciones de este fenómeno de mexicanización de las bandas locales en Costa Rica, mediante la formación de grupos de sicarios, grupos armados que ejercen violencia criminal y la desarrollan tanto frente a banda rivales como frente a disidentes internos. Toda aquella persona que renuncia a una banda, el grupo de sicarios lo alecciona, como forma de indicarle al resto de miembros de la banda que si se sale, esa es la consecuencia que va a tener. Entonces vemos una explosión del fenómeno de sicariato en el país.

Se utiliza también algo muy mexicano, que es no solo dar muerte a una persona, sino usar esa muerte para dar un mensaje criminal a la banda de la cual esa persona forma parte. Entonces no solo se contentan con matar a un ser humano, sino matarlo con extrema violencia para que también genere terror en las personas de las cuales forma parte ese sujeto en la banda criminal.

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¿Todo esto mientras la inversión en seguridad es menor?

Exacto, esta es una realidad sumamente aguda que hace gala o concretiza el dicho popular de guerra, de ‘burro amarrado contra tigre suelto': una policía que ha venido sometida a una disminución en sus recursos frente a un fenómeno criminal que cualitativamente aumenta sus capacidades de violencia. Ese es el entorno que nosotros asumimos, ese es el diagnóstico policial.

¿Cómo hacerle frente entonces?

Incrementar el activismo policial. Es decir, mayores operativos por parte de la Fuerza Pública.

Mejorar la inteligencia. Recordemos que frente a estos grupos de criminalidad organizada, mejorar los elementos de inteligencia policial es esencial.

Y maximizar el uso de los recursos policiales existentes. No nos podemos quedar cruzados de brazos a espera de la llegada de nuevos recursos.

El mensaje hacia nuestros uniformados ha sido: Colegas, desde una gran falencia de recursos, vamos a enfrentar con mucho coraje este reto de trabajo. Ese ha sido el compromiso, por eso hemos renovado votos.

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