Minería sí o no: el pulso político por Crucitas entre el Gobierno y el Frente Amplio
La jefa de fracción del Frente Amplio (FA), Rocío Alfaro Molina, y la presidenta electa, Laura Fernández Delgado, coincidieron en la necesidad de conformar una mesa de trabajo para discutir posibles soluciones a la situación en Crucitas.
El jueves, durante la reunión que sostuvo Fernández con los jefes de fracción de la Asamblea Legislativa, la mandataria electa enumeró una lista de proyectos de ley que, según su criterio, deberían aprobarse antes de asumir la Presidencia de la República, el próximo 8 de mayo.
Una de las propuestas es el proyecto para autorizar la explotación de minería metálica a cielo abierto en Crucitas, en el distrito de Cutris de San Carlos.
El Frente Amplio, sin embargo, se opone a esa iniciativa por considerar que genera graves daños ambientales, razón por la cual ha presentado múltiples mociones.
En medio de la conversación, Alfaro y Fernández coincidieron en la creación de un espacio de discusión para analizar ambos proyectos y valorar cuál resulta más viable.
Hasta el momento, no ha trascendido si la mesa de trabajo para comparar ambas propuestas legislativas fue confirmada ni cuándo iniciaría sus labores.
¿Qué proponen el Ejecutivo y el FA para Crucitas?
Ambos proyectos reconocen la gravedad del desastre ambiental y social que enfrenta Crucitas, pero plantean soluciones diametralmente opuestas. El FA apuesta a un cambio que busca monetizar la conservación y las actividades sostenibles, mientras que el Poder Ejecutivo impulsa capitalizar el recurso mineral mediante una industria formal y tecnificada, con el objetivo de desplazar la minería ilegal y generar ingresos fiscales.
La iniciativa del Poder Ejecutivo fue presentada el 25 de noviembre de 2024. El proyecto de ley, tramitado bajo el expediente 24.717, ya superó su etapa en la Comisión de Ambiente tras recibir un dictamen afirmativo.
El plan se titula "Reforma parcial al Código de Minería para regular la exploración y explotación de minería metálica en el distrito de Cutris de San Carlos".
Este proyecto busca atender la crisis en Crucitas mediante la formalización y regulación técnica de la extracción de minería metálica, bajo estándares internacionales.
Entre sus principales ejes se encuentran:
Autorización de minería a cielo abierto: permite la exploración y explotación exclusivamente en el distrito de Cutris, bajo el argumento de que la minería artesanal es inviable en la zona y que el Estado debe retomar el control de la actividad.
Modelo de concesión por subasta: las empresas interesadas deberán pasar por una preselección técnica y financiera para luego participar en una subasta pública minera, en la que la mayor oferta económica ("puja") obtendría la concesión.
Regalías (royalties): establece un pago anual obligatorio del 5% sobre el valor de las ventas brutas de los minerales extraídos.
Distribución de fondos: al menos un 20% de las regalías se destinará a infraestructura en San Carlos, mientras que un 5% se transferirá directamente a la Municipalidad de San Carlos para obras locales.
Estándares internacionales: exige que los concesionarios se adhieran a las directrices de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre conducta empresarial responsable y a las normas de la OIT.
Responsabilidad ambiental: el concesionario deberá asumir el cierre técnico, la remediación y la recuperación de las zonas impactadas como parte integral del contrato.
Reforma al Código de Minería: modifica el artículo 26 para aclarar que un permiso de exploración no otorga un derecho automático a la concesión de explotación, con el fin de evitar futuros reclamos legales, como los presentados por Infinito Gold.
Por su parte, el Frente Amplio presentó el expediente 24.675 el 30 de octubre de 2024. La iniciativa continúa en trámite en la Comisión de Ambiente.
El proyecto se denomina "Ley para la recuperación sostenible de Crucitas y creación del Polo de Desarrollo de la Región Huetar Norte de Costa Rica" y plantea un modelo de desarrollo basado en la sostenibilidad y la diversificación económica, manteniendo la prohibición de la minería metálica a cielo abierto.
Entre sus principales propuestas destacan:
Creación del Polo de Desarrollo: establece el "Polo de Desarrollo Sostenible de la Región Huetar Norte" en Crucitas, con el objetivo de liderar la restauración ecosistémica y el crecimiento económico local.
Saneamiento ambiental: propone la remoción del mercurio y otras sustancias químicas tóxicas del suelo y del agua, tarea que podría ser asumida por el Ministerio de Salud o por entidades privadas mediante procesos de licitación.
Financiamiento mediante subproductos: el saneamiento se financiaría con el oro recuperado como subproducto del proceso de limpieza de mercurio —estimado en $402,5 millones— y con fondos provenientes de la garantía ambiental de la empresa Infinito Gold.
Titularización del oro en roca: introduce un mecanismo para crear activos digitales respaldados por el valor del oro que permanecería en la roca, sin ser extraído, con el fin de recaudar recursos para la protección ambiental y el desarrollo social.
Actividades productivas sostenibles: autoriza proyectos de bajo impacto ambiental, como la extracción de madera caída, el cultivo de raicilla (Carapichea ipecacuanha), el turismo científico y el ecoturismo.
Infraestructura y seguridad: propone la creación de un fideicomiso para financiar servicios públicos y el establecimiento de una delegación policial permanente en la zona.
Turismo y cultura: contempla la creación del Geoparque Internacional Ambiental y del Museo Natural e Histórico de Crucitas, orientados a promover el turismo rural comunitario.

