MAPA: Apenas 20 cantones concentran el 75% de los homicidios del 2025
Veinte de los 84 cantones del territorio nacional concentran el 75% de los homicidios registrados en el país, de acuerdo con cifras del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Es decir, en estas zonas ocurren tres de cada cuatro crímenes violentos contabilizados durante 2025.
San José supera con creces al resto de los cantones, con 142 víctimas el año pasado. Las cabeceras de Limón y Puntarenas le siguen, con 82 y 49 homicidios, respectivamente. Alajuelita (44) y el cantón central de Alajuela (39) completan el grupo de cantones que registraron más de tres decenas de asesinatos.
Cantones como Desamparados, Matina y Guácimo, en Limón, así como Santa Cruz y Nicoya, en Guanacaste, oscilan entre los 20 y 30 homicidios. San José es la provincia con más casos, al sumar un total de 293.
No obstante, la situación más crítica se presenta en Limón, que si bien registró menos homicidios en términos absolutos (172 en total), tiene una población considerablemente menor que la capital, lo que eleva de forma significativa su tasa de mortalidad: 37,7 víctimas por cada 100.000 habitantes.
Si el Caribe costarricense fuera un país independiente, superaría a naciones con altos índices de violencia como Venezuela, Colombia, Honduras, Brasil o México, y solo sería comparable con Ecuador, considerado el país más sangriento de Latinoamérica durante 2024, con una tasa de homicidios de 38,8.
Una situación similar se observa en Puntarenas, provincia que registró 130 víctimas, pero cuya menor población eleva la tasa de homicidios a 25,7, comparable con la de Colombia u Honduras. Este indicador también aumentó en San José durante el último año, al alcanzar 17,6, mientras que Guanacaste se aproxima a los 20 homicidios por cada 100.000 habitantes.
A nivel nacional, la tasa de homicidios se ubica en 16,7, prácticamente el doble de la registrada hace unos 12 años, cuando era de 8,7. Michael Soto, director del OIJ, explicó que la policía judicial da seguimiento constante a estas cifras, debido a las alertas que generan.
"El problema de criminalidad en el 2025 está en San José. Aunque Limón con un gran esfuerzo -porque hicimos trabajos muy importantes en Siquirres, en Batán, en Limón, en Guápiles-, logramos apenas bajar, tener una disminución poca de nueve casos.
Pero si ustedes ven este aumento en San José es de 45 casos (respecto a 2024). En Puntarenas, también se ha hecho un trabajo muy importante, se focalizó todo nuestro esfuerzo sobre la Gran Chacarita, Barranca, en Fray Casiano, todas estas zonas.
Sin embargo, por ahí después nos tuvimos alguna problemática importante en Parrita y en Quepos", explicó el jefe policial.
Comunidades vulnerables
Existen, además, barrios y comunidades específicas que concentran buena parte de la violencia homicida. El casco central de Limón cerró el año con 63 víctimas, mientras que los distritos capitalinos de Pavas y Hatillo registraron 39 y 34 homicidios, respectivamente.
A ellos se suman San Felipe, en Alajuelita; Chacarita, en Puntarenas; Quepos centro; Merced, en San José; y Carrandí, en Matina, todos con cifras superiores a los 15 asesinatos.
Otros distritos, como Parrita centro, Concepción de Alajuelita, Barranca de Puntarenas y Siquirres centro, superaron la docena de casos.
Uruca, en San José; el centro de Guácimo; San Francisco de Heredia; Alajuela centro; Tirrases de Curridabat; San Rafael de Alajuela; Los Chiles centro y el distrito Hospital completan el top 20 de los distritos más peligrosos para la vida.
Estos 20 distritos aglutinan el 44% de los asesinatos registrados en el país durante 2025. CR Hoy consultó al Ministerio de Seguridad Pública sobre cómo abordarán la problemática que afecta a los vecinos de estas localidades.
Según Eric Lacayo, viceministro de Unidades Especiales, la Fuerza Pública busca reforzar la presencia policial en las zonas más críticas, especialmente en las provincias que registraron un repunte en los homicidios.
"Tanto en Guanacaste como en la provincia de San José, hay una estrategia que se denomina top 20, direccionada a atacar los distritos donde hay mayor concentración de violencia, sea a través de homicidios, personas heridas o accionamientos de arma de fuego.
Allí se ha direccionado una mayor cantidad de recurso humano, no solo el que tenemos en este momento que se logró ingresar a la Academia Nacional de Policía, sino un nuevo recurso que estará ingresando en febrero", indicó el jerarca.
De acuerdo con Lacayo, la distribución de oficiales también se define con base en información de inteligencia sobre la presencia de bandas criminales y cabecillas en estas comunidades.
"Hay una mayor gestión en temas de información e inteligencia sobre las estructuras criminales, de manera que podamos direccionar en sitios específicos, a través de zonas de interés policial, ese recurso para lograr contener estos eventos.
A pesar de que hubo un aumento, diferentes operaciones que realizamos en este ejercicio metodológico demostraron contención", añadió el viceministro.
Autoridades judiciales han advertido que la disminución de delitos contra la propiedad, como robos, hurtos o asaltos, podría resultar contraproducente y reflejar, más bien, un síntoma de la penetración del crimen organizado en estos barrios.
Lacayo sostiene que es la policía la que mantiene el control de las comunidades y que, por ello, se registran reducciones en delitos de menor impacto, en comparación con el narcotráfico o los homicidios.
No obstante, reconoce que en distintos puntos del país reciben reportes de que el poder de las bandas criminales es tal que incluso cobran especies de peajes o extorsiones, según los propios análisis de Seguridad Pública.
"La Fuerza Pública mantiene un control territorial a lo largo y ancho del país, en las aguas patrimoniales y sin lugar a duda, el recurso no es todo el que se tiene, pero sí se ejerce ese control.
Le puedo garantizar que hay un trabajo muy fuerte de los hombres y mujeres, vemos este resultado a través de las flagrancias, que nos permite detener personas cuando están cometiendo delitos contra la propiedad y posteriormente evaluamos la experiencia criminal de la persona, que nos impactan sustantivamente en estos datos", detalló.
Este tipo de casos aumentó un 18,6% en el último año. San José (3.429), Alajuela (2.360) y Guanacaste (1.240) son las provincias con mayor cantidad de sospechosos detenidos en flagrancia y remitidos de inmediato a los Tribunales de Justicia.
Los cuatro años más violentos de la historia costarricense se han registrado bajo el mandato de Rodrigo Chaves Robles.
El año 2023 ostenta el lamentable récord, con 905 homicidios; le sigue 2024, con 876; 2025 cerró con apenas tres casos menos; y 2022, cuando inició la actual crisis de violencia, concluyó con 654 personas asesinadas.

