Magistrada Julia Varela defiende su reelección y pide valorar su desempeño

La magistrada de la Sala Segunda, Julia Varela, compareció este lunes ante la Comisión de Nombramientos de la Asamblea Legislativa, que analiza su posible reelección por un nuevo periodo de ocho años.
Varela defendió su permanencia en el Poder Judicial y aseguró que su interés no responde a querer permanecer en el cargo, sino a su compromiso con el servicio público.
"Cuando la persona tiene la capacidad e interés y está comprometida con el servicio, no hay edad, si se está bien", afirmó.
La magistrada pidió que, para decidir sobre su continuidad, se valore principalmente su desempeño y los resultados obtenidos, y no únicamente su antigüedad.
Durante su intervención destacó varios logros de su trayectoria, entre ellos la reducción de los tiempos de respuesta y de expedientes pendientes, así como su participación en la reforma procesal laboral y en el Código Procesal de Familia.
Varela señaló que, durante su actual periodo, la Sala Segunda redujo los expedientes pendientes de 5.180 a 1.666, lo que permitió revertir la tendencia acumulativa.
Cuestionamientos a los nuevos requisitos
La comparecencia ocurre después de que la Comisión de Nombramientos aprobara una nueva metodología para evaluar la reelección, medida cuestionada por diputados de oposición.
Entre los nuevos criterios se estableció que el candidato debía contar con 10 años de experiencia en el manejo de presupuestos superiores a ₡100 millones. La moción fue aprobada con los votos del oficialismo y rechazada por la oposición, que considera que el requisito es excesivo y que la Constitución ya establece las condiciones para ocupar una magistratura.
Ante este cuestionamiento, Varela señaló que en el Poder Judicial no solo se administra justicia, sino que también se participa en la formulación presupuestaria.
El nombramiento de Varela vence el 16 de septiembre. Ingresó al Poder Judicial en septiembre de 2002 y, de concretarse, esta sería su cuarta reelección.
Para impedir su reelección se requieren 38 votos en contra en el plenario.
El proceso ocurre en medio de los cuestionamientos del oficialismo a funcionarios que llevan largos periodos en sus cargos, bajo el argumento de que deben abrirse espacios para nuevas personas.