Madre de Turrialba pide ayuda para salvar la vida de su hijo con cardiopatía congénita

Madre de Turrialba pide ayuda para salvar la vida de su hijo con cardiopatía congénita
Rosario Calderón Zúñiga, vecina de La Suiza de Turrialba, vive desde hace casi un año una lucha constante por la vida de su hijo Mateo Bastos Calderón, un bebé de 10 meses que padece una cardiopatía congénita compleja y que necesita con urgencia una cirugía que no ha podido realizarse en el país.
Rosario recuerda que el diagnóstico llegó incluso antes del nacimiento de su hijo. Durante la semana 24 de embarazo, los médicos detectaron una anomalía en el corazón del bebé, lo que obligó a una evaluación especializada.
"En la semana 24 nos dimos cuenta de que Mateo ya tenía una cardiopatía. El ginecólogo nos remitió a una perinatóloga para confirmar el diagnóstico. Tuvimos que viajar hasta San José y ahí nos confirmaron que sí existía un problema en el corazón", relató.
Mateo nació a las 38 semanas, mediante cesárea, pero Rosario no pudo tener el primer contacto que suelen tener muchas madres con sus recién nacidos.
"A mí solo me dijeron: 'Mamá, vea a su bebé, porque Mateo tiene que irse de emergencia para el Hospital Nacional de Niños'. Yo solo lo vi. Le dije: 'Mi amor, mamá te ama mucho, que Dios te acompañe'", recordó conmovida.
De acuerdo con el testimonio, Rosario fue dada de alta al día siguiente y se trasladó de inmediato al hospital para ver a su hijo, aunque los protocolos médicos le impidieron tocarlo o cargarlo en brazos durante los primeros días.
"Cuando por fin me lo entregaron, sentí que mi mundo se me vino abajo. Una siempre quiere que su bebé sea sano. Los médicos nos explicaron que Mateo tenía una cardiopatía compleja, muy complicada, y que su salud podía empezar a deteriorarse", explicó.
Rosario explicó que el bebé permaneció 17 días internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Niños. Inicialmente, los médicos informaron a la familia que sería necesaria una primera cirugía cuando Mateo cumpliera seis meses de vida; sin embargo, esa intervención nunca llegó.
"Según nos informaron los doctores, debía realizarse una primera cirugía a los seis meses, una cirugía que no llegó. A la edad de ocho meses, a Mateo le practicaron un cateterismo. Cuando nos llamaron para el cateterismo, uno tiene la fe y piensa: 'Bueno, ya va a llegar la cirugía'. Sin embargo, no fue así. Cuando a los bebés les realizan ese cateterismo, ingresan a una lista de espera y, cuando uno entra al sistema para ver esa lista, se queda sorprendido por la cantidad de niños que están esperando una cirugía.
Es una cirugía que posiblemente no vaya a llegar pronto. Mateo tiene 10 meses, ya va a cumplir casi 11; en marzo cumple su primer año. Según lo que tengo entendido y lo que nos han dicho los doctores, después del primer año de vida su salud empezará a deteriorarse aún más, pues ya ha iniciado un proceso de deterioro, especialmente por el bajo peso".
Ante este panorama, la familia decidió buscar una alternativa fuera del país. La única opción viable es trasladar a Mateo a Barcelona, España, donde podría ser operado antes de que su condición empeore.
"Necesitamos recaudar fondos para poder sacar a Mateo del país. Cuando el doctor nos dio el diagnóstico, empezamos a organizarnos, a realizar actividades y a tratar de reunir los recursos necesarios. Debemos trasladarnos hasta España, específicamente a Barcelona, para que Mateo pueda ser operado. El monto que se requiere ronda los 30 millones de colones y la cirugía debe realizarse lo antes posible, antes de que cumpla un año de vida, ya que no puede esperar más. Mateo ya ha esperado demasiado: lleva prácticamente más de cuatro meses aguardando una cirugía que no ha llegado y que no va a llegar aquí en el país".
Rosario hace un llamado al corazón solidario de los costarricenses para poder reunir los fondos necesarios y darle a su hijo una oportunidad de vida.
"Por favor, ayúdenme a darle vida a mi bebé. Yo quiero verlo crecer, quiero verlo convertirse en una persona de bien. No quiero que mi bebé muera, porque esa posibilidad existe. No quiero ver cómo su salud se deteriora cada día más. Apelo al buen corazón de todos los costarricenses, especialmente de las mamás que hemos pasado por este tipo de situaciones. Sabemos la tristeza y sabemos lo que se vive día a día con estos bebés, porque de un momento a otro pueden presentar crisis, empezar a ahogarse y obligarnos a correr al centro médico más cercano para que puedan estabilizarlos. Ese es mi llamado: que, por favor, el pueblo de Costa Rica se ponga una mano en el corazón y me ayude a darle vida a mi bebé", concluyó.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante Sinpe Móvil al número 6464-2504, a nombre de Rosario Calderón Zúñiga.




