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Macho Coca seguirá detenido mientras resuelven su extradición a EE. UU.

Por José Adelio Murillo | 9 de Mar. 2026 | 10:52 am

Gilberth Bell Fernández, el empresario de Limón ligado al narcotráfico internacional y al robo de combustible conocido como Macho Coca, permanecerá bajo detención provisional hasta que se resuelva su extradición a Estados Unidos, país que lo requirió para juzgarlo.

El 5 de noviembre del año anterior, la Fiscalía General informó que el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York solicitó la extradición del costarricense de 62 años, tras coordinaciones con la Administración de Control de Drogas (DEA) y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Ese mismo día, el Tribunal Penal de San José dictó dos meses de detención provisional mientras se atendían los trámites de la extradición. Dicha medida venció entre finales de diciembre e inicios de enero. Además, ese órgano remitió el expediente al Tribunal Penal de Limón.

Este segundo tribunal dictó la detención provisional por tiempo indefinido mientras se tramita la extradición, tal como ha sucedido con otros extraditables de alto perfil con quienes Macho Coca habría colaborado, tales como el exmagistrado Celso Manuel Gamboa Sánchez, el exconvicto narco Edwin Danney López Vega, alias Pecho de Rata, y Jordie Kevin Picado Grijalba, alias Noni, sublíder del Cártel del Caribe Sur.

El empresario ya permanecía recluido en el centro penal La Reforma desde octubre de 2024, cumpliendo prisión preventiva —otra figura legal de privación de libertad—, luego de que se le vinculara al caso PetroCoke como cabecilla de una red dedicada al robo de combustible a la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope).

Macho Coca es considerado uno de los 12 grandes capos de la provincia de Limón, según el OIJ. Además, según Estados Unidos, habría actuado como miembro de una estructura delictiva que operó entre marzo de 2022 y agosto de 2023 en el acopio y distribución de grandes cantidades de cocaína desde Costa Rica hacia suelo norteamericano.

La investigación permitió determinar que Bell fungía como líder de la organización. Desde ese rol sostuvo contactos con agentes encubiertos, lo que incluyó la venta de una muestra de droga y la negociación para enviar 700 kilogramos de cocaína hasta Nueva York.

Bell se convirtió en el costarricense número 14 en enfrentar una solicitud de extradición hacia el extranjero. Desde hace varios años, las autoridades estadounidenses lo perfilan como uno de los capos más influyentes del Caribe costarricense.

Hace casi dos años, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo designó como el primer costarricense incluido en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), lo que implicó el congelamiento de sus cuentas, bienes y operaciones.

Según el Departamento del Tesoro, la designación se realizó debido al "volumen de drogas que mueve y la violencia con la que opera", ya que habría desempeñado un papel clave en la transformación del país en un importante centro de tránsito de narcóticos.

En el documento oficial que detalla su inclusión en la lista negra, el Tesoro lo describe como "uno de los mayores traficantes de Costa Rica, trasladando cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos y Europa".

Por ahora, la extradición no se ha resuelto, según conoció CR Hoy mediante fuentes cercanas al caso.

De empresario a extraditable

La historia de Gilbert Hernán de los Ángeles Bell Fernández refleja la trayectoria de un empresario limonense que durante décadas fue señalado en el Caribe costarricense por presuntos vínculos con el narcotráfico, pero sin condenas judiciales en su contra por ese delito.

A sus 62 años, su situación cambió radicalmente cuando Estados Unidos solicitó formalmente su extradición para que enfrente cargos por tráfico internacional de drogas, convirtiéndose en el extraditable costarricense número 14 detenido por ese país.

Bell era conocido en Limón como empresario ligado a actividades como la pesca, la construcción y el transporte, con negocios desarrollados desde la década de 1990.

Sin embargo, durante años fue vinculado por autoridades y por rumores locales con redes de narcotráfico que utilizarían Costa Rica como punto de tránsito de cocaína hacia Estados Unidos y Europa.

A pesar de diversas investigaciones, nunca se logró demostrar su participación ni llevarlo a prisión por ese delito.

Su nombre volvió al centro de la atención pública el 15 de noviembre de 2023, cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo incluyó en la lista de sancionados de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

Bell se convirtió entonces en el primer costarricense designado bajo ese mecanismo, que congela activos en territorio estadounidense y prohíbe a ciudadanos o empresas de ese país realizar negocios con el sancionado. En la práctica, la medida lo aísla del sistema financiero internacional.

En esa designación, el Tesoro lo describió como "uno de los mayores narcotraficantes de Costa Rica", a quien atribuyó un papel relevante en el traslado de cocaína desde Colombia hacia mercados de Estados Unidos y Europa, así como en la transformación del país en un centro de tránsito de drogas.

Bell rechazó esas acusaciones mediante cartas y un video, en los que aseguró que su patrimonio provenía de "negocios absolutamente legales" desarrollados durante años de trabajo.

Aunque no enfrentaba cargos por narcotráfico en Costa Rica, Bell fue detenido en octubre de 2024 como presunto líder de una organización dedicada al robo de combustible del poliducto de Recope, en el marco del operativo PetroCoke.

Según la investigación, la estructura perforaba las tuberías en la zona de Moín y sustraía miles de litros de gasolina y diésel para transportarlos y comercializarlos ilegalmente. Solo en setiembre de ese año, el perjuicio económico estimado superó los ₡80 millones.

Además de esa causa, la Fiscalía de Limón mantiene otras investigaciones abiertas por robo agravado de combustible y contaminación de aguas, mientras que expedientes anteriores por narcotráfico y legitimación de capitales fueron desestimados en 2019.

Ahora, con la solicitud de extradición presentada por Estados Unidos y las investigaciones de la DEA, la historia de "Macho Coca" pasa de ser la de un empresario polémico a la de un presunto cabecilla del narcotráfico internacional que podría enfrentar la justicia fuera del país.

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