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“Los venían persiguiendo con armas de grueso calibre”: fuga de menores termina en persecución armada frente a albergue del PANI

Por Rebeca Ballestero | 13 de Ene. 2026 | 4:46 am
Sindicato del PANI denuncia desabastecimiento de productos de higiene en albergues

"Los venían persiguiendo con armas de grueso calibre": fuga de menores termina en persecución armada frente a albergue del PANI

Una fuga de menores del albergue Casa Convivir, del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), ubicado en Guácimo de Limón, terminó en una persecución armada que puso en riesgo a funcionarios, adolescentes y vecinos de la comunidad.

Así lo denunció una fuente confidencial del albergue, quien aseguró a CR Hoy que el centro enfrenta desde hace meses una situación crítica debido a fugas constantes de adolescentes con perfiles conflictivos.

"El albergue actualmente atiende a población adolescente entre los 12 y 17 años. Hemos tenido varios casos de menores que entran y se fugan, entran y se fugan constantemente", explicó.

De acuerdo con el testimonio, a finales del 2024 ya se habían registrado incidentes similares, cuando un grupo de menores se escapó y protagonizó disturbios en la comunidad, incluyendo un asalto a un supermercado.

Según las declaraciones, tras escapar del albergue, algunos adolescentes se vinculan con personas relacionadas con la venta y distribución de drogas, lo que deriva en conflictos violentos.

"Se trata de un grupo de menores que no son los mismos de aquel entonces, pero que presentan perfiles conflictivos, con problemas de uso, abuso y consumo de estupefacientes. Además, son adolescentes con conductas oposicionistas y desafiantes. Este tipo de perfiles que manejamos se fugan del albergue y se inmiscuyen con personas de la misma comunidad vinculadas a la venta y distribución de drogas. A partir de ahí se generan problemas, ya que los menores les roban las drogas a estas mismas personas, no logran venderlas y, posteriormente, estas personas los van a buscar al albergue.

Dentro de esta misma situación, los menores no solo tienen conflictos con personas relacionadas con drogas, sino que también se meten a robar a casas de la comunidad, provocan disturbios y andan generando problemas durante las noches en las viviendas del sector", dijo la fuente confidencial.

Según el testimonio, el 25 de diciembre un grupo numeroso de vecinos llegó molesto al albergue para reclamar por los constantes incidentes.

"Entonces ellos dicen que esto es una alcahuetería, porque los menores se fugan de los albergues, específicamente de Casa Convivir, salen a generar disturbios en la comunidad, provocan problemas y luego el PANI tiene que volver a recibirlos", afirmó.

Tras ese episodio, tres adolescentes —dos de 15 años y uno de 16— volvieron a fugarse. Días después ocurrió uno de los hechos más graves.

"Derivado de esta situación ocurrida el 25 de diciembre, cuando llegó una turba de personas al albergue, tres adolescentes se volvieron a escapar. Se trata de dos menores de 15 años y uno de 16, quienes entran y salen constantemente del centro. Hace unos días ocurrió nuevamente que se escaparon y una compañera logró divisar a uno de los menores corriendo, quien ingresó a la fuerza al albergue pidiendo ayuda, ya que aseguraba que lo venían persiguiendo para matarlo. Detrás de él ingresaron también los otros dos adolescentes que se habían fugado.

Los tres entraron a la fuerza y las funcionarias activaron el protocolo correspondiente, dando aviso a la institución y a la Fuerza Pública. Justo detrás de los últimos dos menores venían cuatro personas, dos en una motocicleta y otras dos en bicicleta, quienes efectivamente los perseguían con armas de grueso calibre, con la aparente intención de matarlos".

El empleado advirtió que este tipo de hechos representan un riesgo extremo tanto para la comunidad como para los demás menores y funcionarios quienes laboran en el albergue.

Posición del sindicato

El Sindicato de Empleados del PANI (SEPI) se pronunció sobre la situación y cuestionó la gestión del Patronato, advirtiendo que la mezcla de perfiles de adolescentes en los albergues podría considerarse negligencia institucional.

"Sumamente preocupante. El Sindicato de Empleados del Patronato Nacional de la Infancia (SEPI) ha sido consistente y constante en las denuncias sobre la mezcla de perfiles que se da en la institución, lo cual consideramos una conducta negligente del PANI. Su misión es proteger a las personas menores de edad, pero al realizar esta mezcla de perfiles no los está protegiendo en absoluto, sino que más bien los expone a situaciones de riesgo.

En este caso particular, incluso los vecinos del barrio donde se encuentra el albergue —sin revelar la dirección por razones de seguridad— nos han reportado que llegaron a rodear la casa-albergue y amenazaron con atacarla. Afirmaron que no lo hicieron porque había personas inocentes presentes, pero aseguraron que podrían haberlo hecho con otros. Es evidente lo difícil y peligroso de la situación"

Además, el sindicato alertó sobre el riesgo que representa que los adolescentes se escapen del albergue sin autorización. Según explican, cuando estos menores salen, a menudo cometen actos delictivos en la comunidad y al regresar traen consigo conflictos que pueden involucrar a personas vinculadas al crimen organizado.

"Cuando estos adolescentes salen del albergue sin autorización, cometen actos fuera del centro y, al regresar, traen consigo una serie de problemas que incluso pueden atraer a personas vinculadas al crimen organizado. Al llegar nuevamente al albergue, surge la pregunta: ¿qué pasaría si estas personas comenzaran a disparar?

Por otro lado, existen menores que no tienen relación con estos perfiles conflictivos, violentos o con antecedentes en el sistema de justicia juvenil y consumo de drogas. Sin embargo, se ven expuestos al riesgo porque conviven en el mismo espacio con los adolescentes problemáticos. Esto pone en peligro a quienes deberían estar protegidos por el Patronato Nacional de la Infancia, una situación que el sindicato considera completamente inaceptable e inapropiada".

Postura del Patronato

Consultado, el PANI confirmó que los hechos descritos ocurrieron en el albergue. Kerlon Altamirano, Director Regional Huetar Caribe, detalló las acciones que se implementaron para atender la situación. La institución informó textualmente:

"El Patronato Nacional de la Infancia, en su condición de ente rector en materia de protección de los derechos de las personas menores de edad, tuvo conocimiento oportuno de los hechos ocurridos en la zona de Guácimo y activó de manera inmediata los protocolos institucionales de resguardo y protección. Para ello, se coordinó con el Organismo de Investigación Judicial, la Oficina de Atención y Protección a la Víctima y la Fuerza Pública, así como el desplazamiento de un equipo técnico institucional conformado por cinco profesionales en psicología, criminología y trabajo social, quienes brindaron atención, seguimiento y contención a las personas menores de edad.

De forma permanente, la Institución mantiene comunicación directa y coordinación operativa con la Fuerza Pública para fortalecer las acciones preventivas y de respuesta ante eventuales situaciones de riesgo. Actualmente, el albergue cuenta con un refuerzo en su estructura operativa, disponiendo de cinco tutores por día, hasta cuatro funcionarias de cuido y servicio de seguridad privada, lo que permite garantizar condiciones adecuadas de supervisión y protección para las personas menores de edad, el personal y la comunidad".

En el PANI informaron además que ha reforzado la atención de los adolescentes con perfiles más complicados en la región Huetar Caribe.

"La Dirección Regional Huetar Caribe del Patronato Nacional de la Infancia ha fortalecido la atención de personas menores de edad con perfiles de mayor complejidad mediante una inversión superior a los ₡76 millones durante el año 2025, destinada al reforzamiento de equipos de tutores que brindan acompañamiento permanente las 24 horas del día, los 7 días de la semana, servicio que se proyecta mantener durante el 2026. Asimismo, las alternativas de protección cuentan con personal profesional psicosocial y recreativo en condición permanente. Como parte de la gestión de transitoriedad de las personas menores de edad, entre julio y finales de 2025 más del 55% de las personas menores de edad protegidas en la región fueron movilizadas hacia familia extensa, recursos comunitarios u organizaciones con convenios de cooperación.

Adicionalmente, se han realizado movilizaciones específicas de adolescentes que así lo requirieron, sustentadas en análisis técnicos interdisciplinarios y con el respaldo de la Oficina de Atención y Protección a la Víctima. Estos primeros 12 días del mes se trasladó el 36% de la población atendida"

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