“Los cerdos reciben mejor trato”: Tica estuvo retenida 19 horas en aeropuerto de México
Es la segunda tica que en cuestión de un mes pasa por esa situación
(CRHoy.com) La tica Gabriela Riascos Araya, de 24 años, narró la pesadilla que vivió luego de estar retenida durante 19 horas en el aeropuerto de Cancún, Mexico.
En un video compartido por medio de su perfil personal y titulado "Mi pesadilla en México", la costarricense confiesa que aún no sale del "shock" y asegura que se está asesorando para denunciar a las autoridades migratorias mexicanas para que ningún otro compatriota pase por lo mismo que ella.
La joven había planeado visitar a sus amigas desde meses atrás y tras recibir un dinero, compró el tiquete para viajar el viernes 17 de setiembre. Y su regreso estaba contemplado para el lunes a las 11:30 p.m.

Gabriela no pudo pasar de Migración del aeropuerto de Cancún, en México, donde la retuvieron durante 19 horas.
No obstante, sus planes dieron un giro drástico cuando al llegar a suelo mexicano no pudo pasar migración. Esto tras contestar algunas preguntas rutinarias y declarar la cantidad de dinero que llevaba con su persona y sus planes en suelo mexicano. En apariencia, los oficiales le dijeron que les parecía muy raro que llevara tanto dinero para solo tres días de viaje.
"Me dijeron que les parecía extraño que fuera a visitar a otra tica, les expliqué que también iba a ver a una amiga mexicana, pero ellos no escuchan razones. Me decían que mi plan era quedarme en México o me pensaba pasar para allá "arriba" para Estados Unidos", relata.
Seguidamente la pasaron a un salón que describe como de "piso sucio, paredes repletas de huecos y con colchonetas sumamente delgadas".
Le quitaron el celular, su pasaporte y pertenencias, por lo que no tenía forma de avisarle a sus familiares de su situación.
Por suerte uno de los detenidos sí consiguió meter un teléfono y tras insistir, logró que se lo prestaran y avisar a su hermana lo que estaba sucediendo.
Luego de más de 15 horas en el sitio, recibió su primera comida. Así como una noticia positiva por parte de una empleada de la aerolínea Volaris, los esfuerzos de su hermana habían dado frutos y estaría viajando de regreso a suelo nacional ese día.
El sábado 18 logró regresar al país, sana y salva pero con una experiencia que llevará por siempre con ella. "Yo no me voy a quedar de brazos cruzados, tengo testigos y gracias por escuchar mi relato. Gracias a Dios ya estoy en mi casa, en mi cama y agradecida de que estoy bien", concluyó.
Embarazada llevaba 2 meses retenida
Dentro de su traumática vivencia, Riascos relata cómo conoció a una mujer embarazada que llevaba 2 meses retenida en esas deplorables condiciones.
"La muchacha embarazada rompió fuente. Y yo me sentí muy frustrada, comencé a llorar. Anteriormente había llegado un paramédico a atenderla y él se la quería llevar. Sin embargo, los de migración insistieron en que podía esperar y a pesar de que se les advirtió que la mujer corría el riesgo de una infección, se retiró", cuenta la costarricense.
Agregó como, "en el momento en que ella rompe fuente, no nos importó nada, nos volvimos locos y comenzamos a tirar sillas contra las ventanas. Gritábamos "auxilio hay una mujer en labor de parto". No nos importaba nada, lo único que queríamos es que ese bebé naciera bien".
"Claro a ellos no les servía que naciera bien, les servía que naciera muerto, que no naciera ahí, para no tener que brindarles asilo por tener un hijo mexicano", declaró. "No había jabón ni agua para lavarse las manos y asegurarse que en caso de que naciera, naciera bien. No podíamos hacer nada".
Finalmente, tras las manifestaciones, los paramédicos se llevaron a la mujer embarazada para atenderla.
Segundo caso en menos de un mes
Gabriela es la segunda tica que en cuestión de un mes pasa por esa situación.
El primer caso se registró el viernes 3 de setiembre, cuando en el aeropuerto internacional de la Ciudad de México, Zeidy López Vargas, de 40 años, fue detenida y estuvo incomunicada más de 24 horas.
Ella había planeado el viaje para pasar su cumpleaños número 40 con una familia cristiana que conoció en redes sociales y que la invitó a visitarla.

Zeidy López sufrió gritos y maltratos por parte de los oficiales de Migración, sin ninguna justificación.