Líder de caso Chain recibía dinero de droga en kioscos donde vende aparatos electrónicos
Alias Cadenas estaba al mando de la organización

El grupo criminal dedicado a la venta de drogas en Turrialba que fue desarticulado este lunes, movía su dinero a negocios lícitos que el líder tenía en el centro de ese cantón.
La investigación del caso Chain, realizada por la Sección de Crimen Organizado del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Turrialba, reveló que la organización tenía kioscos de venta de aparatos electrónicos para recibir la plata de origen ilegal.
Uno de esos puntos más importantes está ubicado al costado de una tienda de ropa, cerca de la calle Las Palmeras, donde era habitual que los miembros del clan llegaran a resguardar las ganancias del comercio de estupefacientes.
El líder de la organización es un sujeto de apellidos Matamoros Alcázar de 49 años, quien es conocido con el alias de "Cadenas".
Este sujeto dominaba un grupo que se dedicaba a vender droga, principalmente crack, en varios barrios de Turrialba.
Los agentes judiciales, con colaboración del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT) allanaron 7 viviendas para desarticular a este clan.
Además de la casa del líder, en Limón, intervinieron 6 propiedades en los barrios Campabadal, San Rafael, Santa Rosa y El Mora de Turrialba.
Dos atentados
Matamoros estaba al mando de las operaciones desde Limón, pues en agosto del 2024 sufrió un atentado a balazos afuera de una de sus propiedades en el cantón azucarero, pero logró salir con vida.
Ese atentado lo hizo salir del lugar y se refugió en otra de sus casas, ubicada en el barrio Los Cocos de Limón, donde el OIJ intervino para detenerlo.
Antes de eso, el 14 de julio del 2013 también había sobrevivido a otro atentado en el barrio Limoncito de Limón.
En aquella oportunidad estaba junto a su pareja Hazel Dayana Sánchez Rivera, de 27 años, cuando varios sicarios se bajaron de un vehículo y empezaron a disparar contra el corredor de la casa donde se encontraban sentados.
Producto de ese ataque la mujer murió y Matamoros resultó gravemente herido. Desde entonces la policía ya lo tenía referenciado como una persona vinculada con hechos criminales.
Sánchez era maestra de una escuela de Limón catalogada como una excelente funcionaria. En su momento se manejó su muerte como una víctima colateral.