Liberia y Puntarenas registraron las cifras más altas de abandono escolar en 2025

Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:
- Liberia y Puntarenas registran las cifras más altas de abandono escolar en Costa Rica durante 2025, según datos del MEP.
- La exclusión se concentra especialmente en la Educación de Jóvenes y Adultos y está influida por factores económicos, laborales y de movilidad poblacional.
- En ambas regiones, el desempleo, la informalidad laboral y las condiciones sociales obligan a muchos estudiantes a priorizar el trabajo sobre los estudios.
Las direcciones regionales de Liberia y Puntarenas registraron los niveles más altos de exclusión educativa del país durante 2025, según datos del Ministerio de Educación Pública (MEP). La pobreza, la necesidad de empleo y la movilidad poblacional figuran entre los principales factores que alejan a los estudiantes del sistema educativo.
Entre los múltiples factores también destaca el entorno familiar, la situación económica, el acceso a la tecnología y las condiciones del sistema educativo, lo que limita la continuidad de los estudios y profundiza las brechas de desigualdad.
A nivel nacional, el MEP identificó que la mayor exclusión se concentra en la Educación de Jóvenes y Adultos, dirigida a mayores de 15 años que buscan concluir su estudios en opciones como colegios nocturnos, Centros Integrados de Educación de Adultos (Cindea), Colegios de Educación a Distancia (Coned) e Institutos Profesionales de Educación Comunitaria (Ipec).
Liberia encabeza el abandono escolar
Según el Sistema de Administración Básica de la Educación y sus Recursos (Saber), la Dirección Regional de Educación (DRE) de Liberia registró la mayor exclusión del país, con un 3,6%. De los 29.189 estudiantes matriculados al inicio del curso lectivo, 1.060 no concluyeron el año.
La directora regional, Rosberly Chévez, explicó que el cierre de un hotel en la zona, que funcionaba como fuente de empleo para estudiantes, impactó directamente en la permanencia escolar, al obligar a muchos a priorizar la generación de ingresos.
En ese contexto, los empleos temporales o informales también influyen en la deserción, ya que muchos estudiantes abandonan sus estudios cuando surge una oportunidad laboral, aunque esta sea inestable o de corta duración.
La movilidad poblacional agrava la situación, especialmente en el caso de estudiantes extranjeros, quienes en algunos casos interrumpen sus estudios al trasladarse a otras zonas en busca de empleo, sin dejar registro.
En contraste, el resto de direcciones regionales de Guanacaste registraron menores niveles de exclusión: Cañas (2,8%), Nicoya (2,1%) y Santa Cruz (0,8%), esta última con la tasa más baja del país.
Puntarenas concentra varias de las regiones con mayor exclusión
En Puntarenas, la provincia también figura entre las más afectadas, al concentrar varias direcciones regionales con altos niveles de exclusión educativa.
La DRE de Puntarenas se ubicó como la segunda con mayor afectación a nivel nacional, con un 3,3%. De los 32.354 estudiantes matriculados, 1.074 no concluyeron el curso lectivo.
Le siguen las DRE Peninsular y Grande de Térraba, con tasas de 3,1% y 3,0%, respectivamente, mientras que Aguirre y Coto registraron 2,2% y 1,9%, respectivamente.
El director regional de Educación de Puntarenas, Gilbert Morales Zumbado, explicó que la exclusión responde a factores como el rendimiento académico, la repitencia, el rezago educativo y la movilidad estudiantil.
A estos se suman condiciones socioeconómicas como el desempleo, que impacta en la estabilidad de los hogares y obliga a priorizar el trabajo sobre los estudios.
También señaló problemáticas sociales como la violencia asociada al consumo y tráfico de drogas, así como la desintegración familiar, lo que en muchos casos deja a estudiantes bajo el cuidado de sus abuelos o sin acompañamiento parental.
Estos factores se encadenan y refuerzan el abandono escolar. Según sus palabras, el desempleo deriva en pobreza; la pobreza, en entornos familiares complejos; y estos a su vez, en exclusión educativa.
¿Cómo afrontar la exclusión educativa?
Ambos directores regionales indicaron que se aplican mecanismos de detección temprana y acompañamiento para reducir la exclusión.
Entre ellos destacan los comités de convivencia y permanencia, que dan seguimiento a estudiantes con ausentismo y contactan a sus familias para identificar las causas del abandono.
También se verifica el acceso a becas, transporte y comedor, y se evalúan las condiciones académicas para definir adecuaciones curriculares.
En casos complejos, se coordina con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), además de acciones focalizadas en centros educativos vulnerables mediante mapeos territoriales y apoyo interinstitucional.