Laguna del Poás sube 20 centímetros en una semana y alcanza el nivel de 2017
Profundidad máxima de 40 metros pudo cambiar tras ciclo eruptivo de años atrás
(CRHoy.com). El lago cratérico del volcán Poás subió 20 centímetros en la última semana y mostró su nivel más alto desde antes del ciclo eruptivo registrado en 2017.
Así lo detalla un reporte elaborado por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) con corte al 19 de abril.
Desde que se intensificó la actividad en el coloso alajuelense ese cuerpo líquido ha desaparecido y reaparecido en distintas ocasiones.
En esta oportunidad, el lago se formó nuevamente tras las intensas lluvias reportadas durante los días recientes.
El cuerpo líquido, cuyas temperaturas en ocasiones rondan los 60ºC, desapareció a mediados de 2017 tras el incremento de la actividad eruptiva ocurrida en abril de ese año. Desde entonces, se ha formado, y también desaparecido, en reiteradas ocasiones.
Debido al incremento en la cantidad de agua, las fumarolas volcánicas están bajo el líquido.
La laguna del cráter activo tiene 300 metros de diámetro y cuenta con aproximadamente 40 metros de profundidad. Sin embargo, la geometría de este sitio pudo cambiar sustancialmente producto de la intensa actividad de 2017.
"El nivel del lago hiperácido aumentó 20 centímetros durante la semana, mostrando su nivel más alto desde el episodio eruptivo del 2017. El lago presenta un color verde pálido lechoso que sugiere un bajo aporte de gases magmáticos hacia el lago y condiciones reductoras/hidrotermales controlando la química de sus aguas", subrayó el reporte del Ovsicori.
Mediante las cámaras remotas instaladas por el observatorio es posible constatar que, en efecto, el nivel del lago está más elevado que en otras épocas.
Ese tipo de formaciones termo-minerales están allí desde hace –al menos- mil millones de años sostenidas en gran parte por el agua de lluvia.
Según la entidad científica, el volcán presenta una actividad nivel 2 con peligros potenciales asociados a emanación de gases, erupciones freáticas, lanzamiento de balístico, lahares y lluvia ácida.
Las etapas del Lago
Previo a 1986: experimentaba ascensos y descensos de nivel, coincidentes con la estación lluviosa y seca.
1986: descenso no regresivo, hasta secarse en abril de 1989.
1989: actividad en el lago levantaba columnas de vapor y gases sulfurados y clorados que se elevaban sobre el cráter y eran barridas por el viento predominante del este. En consecuencia, se mantuvo la lluvia ácida en los flancos oeste y suroeste del volcán. Hubo afectación agrícola y de salud.
1993: lago se encontraba en un buen nivel de recuperación.
1994: Actividad se retornó vigorosa, el lago casi desapareció y quedaron charcos aislados. Continuó por varios meses y la lluvia ácida dejó pérdidas por $1.5 millones.
2017: desaparece tras actitvidad con puntos altos en abril y mayo. Tras el ciclo eruptivo que inició el 14 de abril, el cuerpo líquido se comenzó a secar hasta alcanzar la desaparición total en julio.
Enero 2018: cese gradual de la actividad magmática y la reducción en la emisión de gases, aunado a las fuertes condiciones lluviosas de finales de 2017 y principios de año, provocan reaparición del lago.
Marzo 2018: cuerpo líquido nuevamente desaparece en virtud del descenso en las lluvias y el calor interno del cráter activo.
Abril 2018: científicos comprueban desaparición total del lago.
Octubre de 2019: reaparece tras fuertes lluvias ocurridas.
Abril de 2021: el nivel del lago recupera condiciones previas a 2017.

