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La General Cañas se llena de accidentes de tránsito: ¿qué está pasando en esta carretera?

Por Francisco Ruiz | 17 de Ene. 2026 | 3:39 am

La carretera General Cañas ha sido noticia esta semana debido a tres aparatosos accidentes que se dieron en esa autopista. No han sido los primeros ni serán los últimos incidentes en esa ruta nacional. Sin embargo, la sucesión de tres eventos graves en tres días seguidos vuelve a concentrar la atención sobre las condiciones de esa vía.

Si bien la imprudencia de lo conductores y la alta velocidad pueden ser las principales causas de sucesos como estos, los accidentes son multifactoriales. Esto significa que un conjunto de factores externos pueden combinarse para favorecer la accidentabilidad. Y la General Cañas cumple con varios de ellos.

El Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica tiene mapeados varias circunstancias que pueden facilitar la accidentabilidad.

En primer lugar está la falta de espaldones, como se conoce a las franjas externas en las carreteras que se usan cuando un vehículo necesita orillarse por emergencias. La General Cañas los perdió a inicios de los años 2000 cuando se convirtieron en un tercer carril, pues originalmente la ruta era de dos carriles más espaldones. La ausencia de espaldones limita la maniobrabilidad en casos de un acontecimiento.

La inexistencia de espaldones lleva a los conductores a manejar al lado de las cunetas, pero el problema es que estas no son traspasables. Esto genera que cuando los vehículos ingresan a una cuneta a cierta velocidad, rebotan y caen en otro lugar.

Ante la presencia de estas cunetas riesgosas, la carretera debería entonces tener sistemas de contención que evite que los vehículos se salgan de la vía. La General Cañas también carece de estos sistemas.

Otra deficiencia es la falta de bahías de autobuses en ciertos puntos. Esto causa que los buses se detengan en pleno carril y se conviertan en un obstáculo en una carretera con un límite de velocidad alto. De hecho, uno de los accidentes recientes se dio cuando una conductora trató de cambiar de carril de forma súbita luego de encontrarse con un autobús estacionado en una parada sin bahía.

Algunos problemas tienen que ver con la superficie de rodamiento. Toda la General Cañas, desde la agencia Nissan en La Sabana hasta el aeropuerto, reprueba en el parámetro de resistencia y se cataloga como una superficie deslizante. Esto significa que los carros se pueden desestabilizar por la falta de agarre del asfalto.

A esto se suma que, en época de lluvias, se sabe que la superficie guarda una capa de agua que provoca hidroplaneo. Este es un fenómeno en el que los neumáticos pierden contacto con la carretera y "flotan", lo que causa desestabilización.

Otro factor es la escasa iluminación en ciertos tramos. Por normativa estas luces no se colocan cerca del aeropuerto, pero se puede reforzar la demarcación horizontal. Además, la General Cañas carece de una óptima señalización de destino, esta es la que avisa a los conductores cómo deben acomodarse dependiendo de a dónde van. Estas señales deben dar a los conductores suficiente distancia y tiempo para tomar el carril que necesitan.

Por último, el Lanamme sugiere revisar las rampas de salida y entrada a la carretera que existen actualmente cerca del Centro de Convenciones, donde se construye un puente que es parte de un proyecto inmobiliario que se desarrolla en esa zona.

"La seguridad vial no se negocia en una carretera. Aunque sea una obra temporal tenemos que brindar seguridad vial", afirmó Ana Luisa Elizondo, coordinadora del Programa de Infraestructura del Transporte del Lanamme.

La Policía de Tránsito sabe de la accidentabilidad que se presenta en esa zona. Martín Sánchez, director de ese cuerpo policial, comentó a CR Hoy que se trata de una ruta de alto tránsito que se vuelve lenta en hora piso, pero que después de este periodo los conductores manejan a exceso de velocidad.

Uno de los accidentes recientes se dio luego de que un tráiler que venía a alta velocidad no pudo frenar a tiempo y terminó por impactar a otro vehículo.

Tránsito achaca estos incidentes al irrespeto a los límites de velocidad y factores externos como la conducción bajo los efectos del licor.

"No es la expertise de nosotros el tema de la infraestructura vial, pero seguimos haciendo un llamado a la prevención en carretera, que respeten los límites de velocidad y tengan una conducción activa, de estar pendiente de lo que está más allá", comentó Sánchez.

General Cañas requiere de mejoras

Para los especialistas, existen acciones de corto y largo plazo que pueden tomarse para mejorar las condiciones de la General Cañas y reducir los riesgos a accidentes.

Elizondo mencionó que existen tratamientos que pueden colocarse para hacer la superficie más resistente, sin la necesidad de cambiar el asfalto por completo.

Otras intervenciones cortas son construir sistemas de contención, convertir las cunetas en traspasables, mejorar drenajes y señalización.

El Lanamme indicó que estas falencias son ya conocidas por la administración, pero que la respuesta que han tenido es que se van a remediar con el proyecto de ampliación de la ruta 1 entre San José y San Ramón, el cual lleva años sin concretarse.

El CFIA apunta justamente al largo plazo. Para esa entidad la ruta está desfasada para la carga vehicular que recibe, por lo que pide a la siguiente administración avanzar en la ampliación con espaldones y bahía de buses.

"El hecho de que tengamos hoy el doble de carros que hace 14 años quiere decir que hay que generar cierto tipo de obras. La ruta 1 es exactamente la misma desde hace 20 años", indicó Carazo.

CR Hoy consultó al Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) su criterio sobre los recientes accidentes y si existe algún plan para intervenir la ruta con obras inmediatas, pero se está a la espera de respuesta.

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