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La fórmula que mantiene a flote a los “gavilanes” que venden licencias

OIJ detecta entre 15 y 20 casos este año de personas estafadas con compra de licencias

Por Pablo Rojas | 27 de Dic. 2018 | 12:06 am

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Investigar un delito sobre otro delito no es posible. Y eso, sencillamente, dificulta sentar responsabilidades penales contra aquellas personas que se encargan de cometer estafas, robos o extorsiones a través de la venta de licencias falsas.

Este negocio clandestino es añejo, pero la policía registra entre 15 y 20 casos durante este año en los que personas que intentaban comprar licencias de manera ilegal resultaron más bien víctimas de otros delitos. Ellas pagaron montos que oscilan entre los ₡120 mil y los ₡300 mil.

La Sección Especializada de Tránsito del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) señaló que detrás de estos hechos están los populares "gavilanes", quienes mayoritariamente se sitúan frente a las instalaciones del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi) en Paso Ancho, en San José, para cazar 'clientes' con el timo de que tienen contactos al interior de la institución para conseguir los documentos.

Jennifer Montero Moreira, investigadora de esa sección, explicó que el primer aspecto que hay que tener claro es que comprar una licencia corresponde un delito. Y, a partir de la existencia de ese dolo, es complejo abrir investigaciones penales contra los 'gavilanes' que delinquen contra los compradores.

Entre las ofertas clandestinas, y además ficticias, de esas personas destacan las pruebas teóricas o prácticas para conseguir la licencia de conducir.

"Hay mucha gente que ha llegado a hacer pagos de entre ₡120 mil y ₡150 mil y se presentan a las oficinas del Cosevi o a la Dirección General de Educación Vial, haciendo enlaces con estos supuestos funcionarios. Pero, producto de eso, están siendo víctimas de estafas", expuso Montero.

Los "gavilanes" solicitan depósitos previos y coordinan reuniones en las afueras de las instituciones para concretar el pago restante. Sin embargo, en estas citas –además de obtener el dinero- piden el teléfono celular de las víctimas para supuestamente tomar la fotografía que pondrán en la licencia, cuando el verdadero objetivo es huir del sitio con todo y dispositivo.

"Esto pasa en San José e incluso en zonas regionales. Si en algún momento las personas compradoras llegan a recibir un documento, este será falso y si –posteriormente- las autoridades se percatan, podrían abrir una causa penal por uso de documento falso", explicó la investigadora.

Nadie puede hacer uso de su propio dolo, por eso perseguir penalmente a los 'gavilanes' no es sencillo desde la óptica policial.

Esto se comprende muy sencillo: no es posible tapar una conducta irregular cuando se es víctima de otro delito y, de paso, invalida los pasos futuros de la investigación.

"Hemos tenido casos donde la gente no accede a realizar el segundo pago y los 'gavilanes' se ponen violentos: arrebataron celulares o amenazaron con armas de fuego", describió Montero.

Lejana solución

Para el OIJ, por más campañas preventivas, la población sigue cayendo en la tentación de 'comprar' licencias. Especialmente, las personas son abordadas cuando fallan las pruebas para aspirar al permiso de conducir. Tanto la prueba teórica como la práctica.

"Trabajamos en campañas de prevención, porque obtener la licencia de forma irregular y ser víctima de delitos producto de esto nos invalidará la posibilidad de realizar una investigación de forma efectiva. Lo que queremos es que la gente entienda y comprenda que están siendo víctimas y se les causará un perjuicio", concluyó la funcionaria.

En agosto anterior, el OIJ detuvo a 24 personas bajo sospechas de conformar una agrupación dedicada a producir y comercializar licencias falsas.

La investigación logró determinar que se vendían licencias con montos que iban desde los ₡40 mil a los ₡70 mil. En caso de no contar con el examen teórico, esa cifra se podía duplicar. Es decir, hasta llegar a los ₡140 mil.

La mayoría de los clientes eran personas que habían perdido en reiteradas ocasiones las pruebas para obtener los documentos.

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