La Bandera y Lindora: ¿Qué pasó con el inicio de ambos proyectos viales?
Trámites a lo interno de Conavi mantienen en espera órdenes de inicio de inicio
(CRHoy.com). Las obras de construcción del viaducto en la rotonda de La Bandera y la modernización de la radial de Lindora, en Santa Ana, tendrán inicio en los próximos días. No hay certeza absoluta sobre la fecha exacta, pero el comienzo de los trabajos ocurrirá en los meses restantes de este 2020.
Así lo confirmó Alejandro Rossi, representante en Costa Rica de la Agencia de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops, por sus siglas en inglés), quien explicó que prácticamente toda la tramitología pendiente está resuelta para que ambas obras inicien en los próximos días.
"La programación está prevista para este segundo semestre. Creemos que es inminente la puesta en marcha del contrato de La Bandera. Estamos a la espera de una aprobación por parte del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) que está en proceso de tratamiento. Creemos que esto ocurrirá muy pronto", detalló el representante del organismo internacional.
En principio el interés de las autoridades era iniciar el proyecto de La Bandera a mediados de julio. No obstante, los asuntos por resolver a lo interno del consejo han postergado el comienzo de los trabajos.
Las obras en este punto fueron adjudicadas al consorcio Puentes y Calzadas y Grupo de Empresas. La inversión por $21.1 millones se financia con recursos del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y será gestionada por Unops.
El viaducto será a 4 carriles (2 por sentido). Se mantendrá la rotonda actual para dar acceso a localidades aledañas. En total, se intervendrán 1.100 metros de la vía de Circunvalación. Las obras iniciarán a la altura de la línea del tren y se extenderán después de la actual rotonda de La Bandera.
En el caso de la radial de Lindora, Rossi explicó que cruzan dedos para que –de igual manera- las obras comiencen con prontitud. En este caso también están a la espera de algunos trámites internos pendientes a nivel de Conavi, para posteriormente firmar el contrato y obtener el aval de la Contraloría General de la República (CGR).
Rodolfo Méndez, ministro de Obras Públicas y Transportes, explicó a mediados de febrero que las obras "son tan complejas que el cartel licitatorio establece que únicamente se trabajará de noche". Es decir, no habrá obras en horarios diurnos en razón del alto tránsito que hay en la zona.
La modernización de ese punto se atrasó durante varios años en virtud de inconvenientes contractuales y apelaciones. En ese lapso, el monto de inversión requerido pasó de $8.5 millones en 2017 a más de $13.3 millones en 2020.
La radial pasará de 5 a 7 carriles. Se trata de un tramo de 2.2 kilómetros comprendidos entre los puentes sobre el río Virilla y el puente sobre el río Corrogres. Según cálculos, por ese sitio circulan más de 33 mil vehículos al día (en condiciones normales).
Apelaciones y atrasos
El proyecto fue adjudicado en primera instancia al consorcio R147 Copisa-Conansa. Sin embargo, tras declarar parcialmente con lugar una de esas apelaciones, la cual fue presentada por la constructora H.Solís, la División de Contratación Administrativa de la CGR anuló el acto de adjudicación en octubre del año pasado.
En febrero de este año los trabajos fueron adjudicados a H.Solís.
Se sustituirá por completo el sistema de abastecimiento de agua potable ubicado bajo la carretera, con una proyección de vida útil de 25 años, lo que reducirá el riesgo de fugas prematuras que obliguen a romper la carretera para la reparación del problema y, por ende, no se "parcheará" la carretera nueva.
Se construirá un sistema de canalización de aguas pluviales completamente nuevo, para evitar daños en la carretera, con una vida útil de 15 años.
Habrá construcción de aceras a ambos lados, con anchos superiores a 1.2 metros y cumpliendo toda la normativa de la Ley 7.600, proveyendo rampas y guías táctiles para no videntes.
Los 5 carriles centrales de la carretera estarán separados de los carriles marginales con separadores de concreto de 15 centímetros (cm) de alto y 60 cm de ancho, con lo que se aumenta la seguridad y se reducen las maniobras ilegales.
Una vez finalizada la ampliación, se demarcará con pintura termoplástica, que puede llegar a tener una vida útil de hasta 5 años.
Los diseños tuvieron un valor de $258.360, el equivalente a unos ¢158 millones, según el tipo de cambio actual.
El proyecto exige la contratación de al menos un 10% de personal femenino.

