Ketamina: La droga de moda que acecha adolescentes
Su origen es veterianario analgésico y anestésico
En las últimas dos semanas el Ministerio de Seguridad Pública (MSP), reportó el decomiso de ketamina, también conocida como "Gato", "Kit Kat" o "Special K" entre los adolescentes.
Esta es una droga disociativa con efectos alucinógenos, cuya presentación original es líquida pero en la calle la ofrecen en polvo, para su inhalación. Originalmente fue creada con fines veterinarios, por su efecto anestésico y analgésico, pero su fácil acceso hizo que se desvirtuara su uso.
En aumento
El doctor José Valverde, del Centro de Atención de Menores del Instituto de Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA), comentó con preocupación que el consumo de esta sustancia entre los jóvenes, viene en aumento.
"Va en crecimiento. La población adolescente está consumiendo mucha ketamina y nosotros atendemos bastantes adolescentes que vienen acá (al IAFA), puedo asegurar que de 5 personas, 1 está consumiendo ketamina, lo cual es mucho", dijo Valverde.
Entre los riesgos que corren los jóvenes tras el consumo a largo plazo está la pérdida de la habilidad mental, ya que la adolescencia es un periodo en el que el cerebro aún está en desarrollo.
"El adolescente termina de desarrollar su cerebro aproximadamente a los 25 años, entonces el daño que causa esa droga en el cerebro es muy alto. Es una sustancia muy adictiva y la persona va a llegar a tener problemas de memoria, aprendizaje, problemas con la memoria a corto plazo, problemas a la hora de relacionarse con otras personas", advirtió Valverde.
Jorge Bucknor, médico especialista en medicina interna de la Clínica Bíblica, comentó que uno de los principales problemas con esta sustancia es que la mezclan con otras drogas, lo cual puede maximizar su efecto y potenciar los riesgos.
¿Cómo prevenir?
El Dr. Bucknor recalcó que una vez que los jóvenes salen de casa están más expuestos a esta y otras drogas. "Desde el punto de vista de prevención, los padres deben determinar las zonas de riesgo. Cuando un adolescente o niño sale de la zona de control de los progenitores aumenta el riesgo: en la escuela, fiestas, cuando están solos, cuando salen de noche…", advirtió.
Ambos especialistas recomendaron estar atentos a cualquier cambio de comportamiento o de amistades de los menores. "Ellos empiezan a tener un cambio físico, a nivel de comportamiento. Empiezan a tener pérdida de control, ya no van al colegio, tienen amistades diferentes, tal vez amistades que no estudian, no trabajan y andan consumiendo", dijo el Dr. Valverde.
