Justicia dio a la ESPH brazaletes electrónicos pese a omisiones importantes
Señalamiento se hizo 7 meses antes de la adjudicación del contrato de los dispositivos electrónicos
"Es claro que la propuesta de la ESPH (Empresa de Servicios Públicos de Heredia) carece de elementos fácticos, técnicos y económicos para ser sometida a un proceso de valoración integral". Esas son parte de las valoraciones que hizo Manuel Delgado, Gerente Técnico de Monitoreo Electrónico del BID, y que envió en un documento a Gonzalo Elizondo Breedy, Coordinador de la Unidad Ejecutora del Programa para la Prevención de la Violencia y Promoción Social del Ministerio de Justicia, bajo el préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El documento, con fecha 12 de marzo del 2016, establecía que desde la perspectiva de la Gerencia Técnica de Monitoreo era "poco probable que la ESPH tenga experiencia y capacidad para brindar este tipo de servicios de info-comunicación por sí misma, por lo que requeriría un socio estratégico que, de momento, no se menciona".
Pese a lo anterior, siete meses después (el 3 de octubre del 2016), el Ministerio de Justicia otorgó a la ESPH el contrato de administración de los dispositivos electrónicos para el control de la ejecución de la pena, el cual inició con 90 personas.
En mayo del año 2017, tras solo 65 días de uso del dispositivo, un total de 14 privados de libertad cortaron la cinta de los brazaletes electrónicos que vigilan a las personas que portan el dispositivo como condena o medida cautelar.
Omite elementos esenciales
En el documento enviado al Coordinador de la Unidad Ejecutora del préstamo del BID, se indica que el planteamiento de la ESPH omite elementos esenciales que permitirían "valorar la razonabilidad del costo del servicio y los atributos de la empresa".
Delgado catalogó, en ese momento, riesgoso aceptar esa propuesta ya que, "además de una carta de entendimiento cuyos alcances se desconocen supone una prueba de concepto".
"Dicho en otros términos, pretenderían vendernos su solución tecnológica, la cual deja de lado, desconoce o desaprovecha los estudios de mercado, la valoración de la experiencia y solidez de las empresas preseleccionadas por la UEP (Unidad Ejecutora del Programa) y la definición de necesidades y requerimientos establecidos con antelación al procedimiento tramitado con los fondos del BID".
Precisamente, tres días después de adjudicada la licitación de los brazaletes a la ESPH, el entonces diputado Mario Redondo solicitó a la Contraloría General de la República investigar el proceso, ya que dijo tener "serias dudas sobre el procedimiento empleado y sobre todo, las garantías que se ofrecen a los ciudadanos de que los brazaletes no serán violentados y que existirá un verdadero monitoreo de reos".
El miércoles de la semana anterior, un joven con tobillera electrónica, otro con orden de captura y una mujer con múltiples antecedentes penales fueron detenidos durante la noche, tras ser sorprendidos conduciendo un carro robado.
Casos fallidos
Los hechos ocurrieron en San Sebastián después de una persecución que inició en las inmediaciones de la rotonda de la 'y griega'. Este fue el caso más reciente en el que una persona con este brazalete o tobillera electrónica es sorprendido cometiendo algún delito.
Uno de los casos más sonados sucedió la semana pasada cuando se detuvo a un hombre en 2 ocasiones durante la misma noche. El hecho se presentó en Ciudad Colón y supuestamente sustrajo cuatro llantas de carro y una pantalla.



