Testigo asegura que estuvo toda la noche con juez acusado de violar a compañera
Tribunal determinó que narración de testigo fue inconsistente
(CRHoy.com).- Una mujer de apellido Marín aseguró al Tribunal de la Inspección Judicial que estuvo toda la noche y madrugada del 11 y 12 de febrero del 2021, respectivamente, con el juez de apellido Reaves y quien fue acusado de violar a una funcionaria de los Tribunales de Limón.
El 28 de abril del 2023 pasado, el Tribunal ordenó el despido de Reaves por estos hechos, los cuales se investigaron bajo el expediente es el 22-001451-0031-DI. En los hechos probados, el órgano disciplinario determinó que el juez acosó sexualmente a la funcionaria y ante la gravedad de los hechos determinó que la sanción que se debe aplicar es la revocatoria del nombramiento.
El juez indicó a CRHoy.com que apelará la medida disciplinaria ante el Consejo Superior del Poder Judicial y que nunca cometió los hechos que le atribuyen.
Marín detalló al Tribunal de la Inspección Judicial que siempre acompañó a Reaves, desde que llegaron al bar donde se estaba dando la actividad llamada "Noche Sabinera" hasta cuando fueron a dejar, al otro día, a la funcionaria a la casa donde se estaba hospedando.
La mujer explicó que conoce a Reaves y este la invitó a la actividad porque a ella le gustan mucho las canciones de Joaquín Sabina. Estuvieron compartiendo en el bar y como a las 2 a.m. decidieron irse al apartamento de Reaves, que estaba ubicado en el barrio Siglo XXI. Junto a ellos también estaba un hombre de apellido Araya.
Marín comentó que cuando pasaron junto a la mesa donde estaba la joven que denunció al juez, la misma estaba en mal estado, y con la cabeza en la mesa. Comentó que ella le preguntó qué iba a hacer y que con dificultad le contestó. En ese momento, Marín dijo que le pidió a Reaves que se la llevara porque no podían dejarla ahí en ese estado.
La trasladaron hasta el carro de Reaves. Marín dijo que ella siempre estuvo a par de la funcionaria desde que la bajó de la silla del bar hasta que la acostó en la cama del cuarto del apartamento de Reaves. La testigo comentó que en el automóvil iban cuatro personas, ella, el hombre de apellido Araya, el juez, y la muchacha. Ellas viajaban en el asiento trasero.
Marín manifestó que cuando llegaron al apartamento trasladó a la funcionaria al cuarto de Reaves donde la acostó y ella se quedó con el juez en la sala, donde estuvieron conversando e incluso en varias ocasiones tuvo que volver a acostar a la muchacha porque se levantaba desorientada.
"Ambos no podían dormir, por lo que se quedaron conversando acerca de lo sucedido, mientras que la señora Marín se mantenía pendiente de la ofendida, porque esta última se levantó en varias ocasiones y la señora Ruíz la volvía a llevar a la cama", indicó la defensa del juez en sus alegatos presentados ante el Tribunal de la Inspección Judicial.
Marín comentó que ya como a las 6 a.m., despertó a la joven y como estaba en mejor estado, le pidió la dirección de la casa donde se estaba hospedando y acompañó a Reaves a dejarla hasta ese sitio, ubicado en el barrio Corales.
Aseguró que un año después recibió una llamada de Reaves donde le pidió que fuera testigo, ya que lo habían acusado de violación, por los hechos ocurridos esa noche y madrugada de febrero del 2021.
El juzgador, quien se ha mantenido en su puesto, comentó que todo esto es producto de los celos de la pareja de la funcionaria y de otro compañero juez, cuñado de la presunta víctima.
Comentó que contrario a lo que señala el Tribunal de la Inspección Judicial, nunca estuvo junto con la funcionaria en la actividad del 11 de febrero del 2022, ni tampoco la invitó. Explicó que siempre estuvo con otras personas, algunos de estos compañeros de los tribunales de Limón.
Inconsistencias
El Tribunal de la Inspección Judicial señaló en sus conclusiones que Marín, testigo ofrecida por el juez, ocurrió en graves inconsistencias,"que le restan credibilidad a su relato".
"Refirió haber cenado en el salón interno del local, cuando de su propio dicho y el de los demás testigos de descargo, el restaurante estaba cerrado (…) Asimismo, pese a que manifestó haber tenido una relación sentimental con el investigado por un corto espacio de tiempo de dos o tres meses, refiere haberse quedado conversando con este el resto de la madrugada en la que ocurren los hechos, acerca de bebés, narrativa que dista de lo expuesto por el encausado al contestar la queja, quien refirió que ambos se encontraban en estado de ‘shock' y hablando de lo que había acontecido", indicó el Tribunal en su análisis.
Otro hecho que cuestionó el Tribunal fue que la mujer dijo que cuando Marín llegó al lugar a las 10 p.m. ingresó a la parte de adentro, y que el conjunto musical continuaba tocando música, "lo que no coincide con lo expresado por los testigos, quienes señalaron que cuando termina el evento de música en vivo aproximadamente a las diez de la noche, los hacen pasar a un salón a lo interno del local comercial".
