Jefe policial de La Reforma niega maltratos denunciados por familiares de reclusos

Jonathan Aguilar, jefe policial del Centro de Atención Institucional (CAI) Jorge Arturo Montero Castro, conocido como La Reforma, negó que la Policía Penitenciaria presenciara o autorizara agresiones contra privados de libertad durante un operativo de seguridad realizado en ese centro penitenciario.

Las declaraciones se producen luego de que familiares de reclusos denunciaran presuntos actos de violencia y malos tratos durante la intervención policial del viernes 9 de octubre.

"Quiero ser muy claro que la Policía Penitenciaria, durante los hallazgos en los diferentes espacios revisados en el centro penitenciario Jorge Arturo Llobet Coto, conocido como La Reforma, en coordinación con el Ministerio de Seguridad Pública, no presenciamos ni autorizamos ningún tipo de agresión ni maltrato contra la población privada de libertad", manifestó Aguilar.

El jefe policial explicó que el operativo correspondió a una intervención rutinaria de seguridad, en la que utilizaron escáneres móviles y decomisaron una cantidad importante de armas punzocortantes que estaban dentro de las instalaciones y en manos de reos.

Las denuncias de familiares incluyen presuntos golpes y otros maltratos contra los reclusos. Una de las familiares afirmó que su hijo le relató que varios internos fueron obligados a permanecer boca abajo, con las manos detrás de la espalda, y que algunos habrían recibido golpes con bastones y patadas.

También señaló que, según lo que le contó su hijo, un interno tenía una herida abierta en la cabeza.

Jonathan Aguilar atribuyó parte de la tensión en el centro penitenciario a la próxima apertura del Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (CACCO) y a los posibles traslados de privados de libertad.

El intendente también se refirió a una iniciativa de huelga de hambre que, según dijo, fue reportada durante el operativo en uno de los pabellones.

De acuerdo con su versión, los oficiales acudieron al lugar, conversaron directamente con los internos y atendieron la situación, tras lo cual estos aceptaron recibir sus alimentos.

"Esa fue nuestra actuación: presencia policial, diálogo y control; teniendo claridad de que seguiremos trabajando con firmeza dentro del marco de la ley y con respeto a los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad", concluyó.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que investiga los hechos ocurridos en La Reforma.