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Jefe narco canadiense vivía en casa de $350 mil en Tamarindo; llegó al país hace tres años

Por José Adelio Murillo | 4 de Feb. 2026 | 2:23 am

Jesse Michael Valentino Bou-Saleh, el jefe narco canadiense detenido en la zona costera de Tamarindo, en Santa Cruz de Guanacaste, y requerido por la justicia de su país desde 2023, mantenía una vida ostentosa en una de las regiones más turísticas del país junto a su familia.

El extranjero residía en una vivienda dentro de una exclusiva zona, cuyo valor ronda los $350.000. Aunque no era propietario, alquilaba la casa junto con su familia por aproximadamente $2.500 mensuales, confirmaron fuentes judiciales.

Durante el tiempo que estuvo escondido en suelo costarricense convivió con su pareja sentimental y sus hijos, según autoridades judiciales. Su esposa, Katarina Bou-Saleh, es considerada en Canadá como una testaferra del sujeto.

Se cree que el supuesto cabecilla y su núcleo familiar han permanecido en Costa Rica desde hace algunos años. Los registros de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), dan cuenta de que el primer movimiento migratorio oficial fue el 6 de diciembre de 2023.

En esa ocasión, el canadiense salió del territorio nacional ese mismo día; no obstante, desde 2010 no se registra ningún ingreso previo por puestos fronterizos oficiales, por lo que no se puede descartar que su primer arribo a Costa Rica haya sido de forma irregular.

Posteriormente, reingresó tan solo una semana después, el 13 de diciembre de 2023. Bou-Saleh egresó nuevamente el 30 de diciembre de ese año y el último movimiento migratorio formal se reportó el 21 de noviembre de 2024, fecha desde la cual permaneció en Costa Rica.

Jesse Michael Valentino fue arrestado por agentes de la Policía Criminal Internacional (Interpol), del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el pasado jueves 22 de enero de 2025.

Fue acusado en su nación junto con otras cuatro personas —a quienes presuntamente contrató— tras una incautación de drogas y armas en 2023, descrita por la Policía Montada de Canadá de Vernon North Okanagan como la "más grande y significativa" que habían realizado hasta ese momento.

La policía capturó a todos los coacusados de Bou-Saleh, pero él logró desaparecer. Por ello, las autoridades canadienses solicitaron colaboración al OIJ para ejecutar su captura e iniciar el proceso de extradición.

Documentos judiciales presentados por el Director de Decomiso Civil de Columbia Británica indican que la policía encontró 28 kilogramos de diversas drogas, entre ellas fentanilo, cocaína, MDMA y metanfetamina, en un almacén de West Kelowna.

También se descubrieron chalecos antibalas y 45 armas de fuego. Meses después del decomiso, la provincia incautó la casa de Bou-Saleh en Lake Country, ubicada en Stillwater Court, su Range Rover y $58.000 en efectivo.

La vivienda y el vehículo están a nombre de su esposa Katarina, quien también figura en el expediente, según informó la prensa local. En respuesta, Bou-Saleh negó que el dinero estuviera "agrupado o empaquetado de una manera que no se ajusta a las prácticas bancarias habituales".

Los documentos judiciales indican que estuvo a cargo de varios narcotraficantes en la zona de Vernon desde, al menos, junio de 2022.

Además de Bou-Saleh, Dustin Lee Mackie, Erica Belle Arlt, Ranvir Singh y Anthony Robert Summers también fueron acusados de tráfico de drogas en asociación con una organización criminal.

Mackie es el único detenido actualmente; los demás permanecen en libertad bajo fianza. Enfrenta la mayoría de los cargos por armas, tras ser acusado de poseer 50 armas, entre ellas un fusil automático tipo M-16, una metralleta Uzi y armas impresas en 3D.

CR Hoy conoció, a través de contactos en Canadá, que los coacusados aún no han iniciado juicio, debido a que el sistema de justicia canadiense puede tornarse lento, por lo que podría pasar mucho tiempo antes de que el proceso avance.

Meses después de la redada, la provincia también confiscó el Audi A4 modelo 2007 de Arlt, tras hallar drogas, un uniforme de la Real Policía Montada de Canadá (RCMP) y una máquina contadora de billetes en su vivienda en Belair Drive, en Armstrong.

Además de los acusados, los documentos judiciales mencionan a Sean Kelly Lowen, William Brad Smith, David McIntosh y Nabil Mahmoud Abdel-Kader, aunque no se han presentado cargos en su contra.

Abdel-Kader -posible cómplice del detenido en Tamarindo- ha sido catalogado por la policía canadiense como "intocable" y fue noticia a inicios de 2025 cuando su caso fue desestimado por errores policiales. A este sujeto se le encontraron $200.000 en metanfetamina y cocaína ocultos en un compartimento secreto de su Jeep.

La policía lo describió como "un tipo malo", pero el juez determinó que las autoridades "vulneraron deliberadamente el debido proceso" y ordenó desestimar el caso. Los coacusados de Bou-Saleh comparecerán ante el tribunal en Kelowna en febrero próximo. Ninguno de los cargos ha sido probado en juicio.

Durante el operativo de marzo de 2023, al grupo que dirigía el canadiense —hoy vecino de Guanacaste— se le decomisaron cerca de 20 kilogramos de diversas sustancias, entre ellas fentanilo, equivalente a aproximadamente 200.000 dosis a nivel de calle de esta droga.

También se incautaron 232 gramos de cocaína, 157 gramos de una mezcla de heroína y fentanilo y $14.815 en efectivo, además de planillas, balanzas digitales, una selladora al vacío, bolsas plásticas sin usar y puños americanos, de acuerdo con la Policía de Vernon North Okanagan.

Asimismo, la banda poseía un arsenal de 45 armas de fuego, el más grande confiscado por una unidad especializada de la Real Policía Montada de Canadá.

Algunas fueron catalogadas como "armas fantasma": armas caseras, imposibles de rastrear y sin número de serie, según documentos judiciales. La policía decomisó 27 rifles de asalto, 18 pistolas y seis escopetas, además de evidencia de fabricación y ensamblaje de armas.

"Esta es, por mucho, la incautación de drogas y armas más grande e importante que este equipo ha realizado" declaró mediante un comunicado de prensa en ese momento para aquella fecha, el sargento David Evans, del equipo a cargo de la investigación.

"La asistencia de la Unidad de Ejecución Especial de las Fuerzas Combinadas de Columbia Británica demuestra nuestro compromiso compartido en la lucha contra el crimen organizado y, mediante la colaboración, tenemos la capacidad de atacar eficazmente a los delincuentes más allá de los límites municipales", añadió.

La coordinación entre el OIJ y las autoridades extranjeras fue clave para seguirle la pista, ubicarlo y detenerlo, con el fin de iniciar el proceso de extradición. Osvaldo Ramírez, jefe de Interpol-OIJ, señaló que estas acciones conjuntas buscan evitar que Costa Rica se convierta en un refugio para prófugos de la justicia internacional.

"Es un trabajo que se ha venido desarrollando aproximadamente con un mes y medio de de labores operativas en conjunto con la Policía Montada de este país, donde el día de hoy logramos con resultados positivos ejecutar la captura.

Estamos haciendo todo el trámite respectivo para iniciar con todo el proceso de extradición, iniciar todos los comunicados respectivos ante las autoridades canadienses y pues obviamente esperar a ya culminar con todos los procesos estipulados por la ley para enviar a esta persona hacia Canadá para que cumpla la pena respectiva", señaló.

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