Investigación por femicidio de Kimberly Araya ya terminó: esposo es acusado de estos delitos
Fiscalía acusa al esposo de autodeterminación, simulación de delito y femicidio
La Unidad de Género de Heredia de la Fiscalía confirmó que ya culminó la investigación por el femicidio de Kimberly Araya Granados: la joven madre cuyos restos fueron encontrados en la ruta 32 cerca del Túnel Zurquí, hacia finales de abril de 2024.
El Ministerio Público ya tiene una pieza acusatoria en contra de Deive Oldemar Pérez Mena, el esposo de la muchacha quien figura como el sospechoso de haber acabado con la vida de Araya.
La investigación ejecutada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) permitió concluir la aparente responsabilidad del sujeto al cual ahora se le señalan cuatro delitos: amenazas contra mujer, restricción a la autodeterminación, simulación de delito y por supuesto, femicidio.
Tras finalizar la acusación, ahora la Fiscalía realiza algunos trámites para posteriormente elevar el caso a juicio ante el Juzgado Penal, confirmaron tras la consulta de CR Hoy.
"La Unidad de Género de Heredia informó que la causa se encuentra con requerimiento conclusivo de acusación. El expediente se notificará a las partes y luego se remitirá al Juzgado Penal con la solicitud de apertura a juicio", confirmó el Ministerio Público.
Kimberly era la madre de tres hijos, dos pequeños de 10 y 11 años, así como una niña de 4 años. Fue Deive Oldemar quien denunció la supuesta desaparición de la madre de sus propios hijos, pero lo hizo hasta 24 horas después de que ocurriera.
Diversas pruebas recabadas por el OIJ como videos de cámaras de seguridad y rastros encontrados en la vivienda de la pareja en San Luis de Santo Domingo de Heredia, así como otros indicios lo vinculan al posible crimen.
Los investigadores documentaron que el sospechoso conducía su vehículo con un aparente 'bulto' en el asiento trasero, que estaba tapado con una sábana. Esto alrededor de la medianoche del día que desapareció, el jueves 18 de abril del 2024, unas 2 horas después del último rastro registrado, muy cerca de la vivienda.
Pérez se habría movilizado desde la vivienda hasta un barranco en la Ruta 32, dentro del Parque Braulio Carrillo: un recorrido menor a media hora en carro.
El día siguiente, al ser las 9:00 a.m. del viernes, el hombre tomó su vehículo y regresó al lugar donde apareció el cuerpo, según se presume para verificar que no hubiera quedado en un área visible para poder encontrarlo.
Los agentes detectaron unas huellas de llantas y zacate 'majado', pero más allá de eso, no había otros elementos. No obstante, con la revisión de un perro especializado es que se logra encontrar los restos de la víctima de femicidio.
La lluvia fue clave para el hallazgo, dado que por la precipitación generó se dispersara que el olor de los restos humanos, en proceso de descomposición, y así acercar a los perros rastreadores hacia la zona.
"En la primera revisión no se logró percibir el olor. Después, en una segunda revisión había un olor que emanaba un poco fuerte debido a que había llovido en ese momento y eso nos daba el indicio de que podríamos estar ante la presencia cuerpo", afirmó en aquel momento el director del OIJ, Randall Zúñiga.
El cadáver fue encontrado en un acantilado que tenía alrededor de 1.400 metros de profundidad, no obstante, quedó atascado en una pendiente de 20 metros.
El imputado descuenta prisión preventiva mientras se investiga el caso, que se mantiene en trámite, dentro de la causa 24-002870-0059-PE.















