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Inspeccionan subastas y mataderos de ganado para prevenir enfermedad

Por Alexánder Ramírez | 16 de Abr. 2025 | 5:11 am

Imagen con fines ilustrativos. (CRH).

La Corporación Ganadera (Corfoga) inspecciona subastas y plantas de sacrificio en todo el territorio nacional para prevenir contagios de brucelosis, una enfermedad que se transmite de animales a humanos.

La brucelosis es una enfermedad catalogada como de índole ocupacional y afecta principalmente a las personas que trabajan directamente con animales infectados, como el personal de finca, profesionales del área, inseminadores e incluso personal de laboratorio. Sin embargo, cualquier persona corre el riesgo de enfermar si no toma los cuidados apropiados.

Dado que se transmite de un animal enfermo a las personas y que, además, produce grandes pérdidas económicas al sector ganadero bovino, Corfoga informó que mantiene vigente un convenio de cooperación con el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), mediante el cual se apoya el desarrollo de una estricta vigilancia en fincas y sobre los miles de bovinos que llegan a las subastas y a los mataderos.

Entre los efectos directos de la brucelosis destacan la pérdida de animales por sacrificio anticipado, la baja en la productividad del hato, la reducción de la producción de leche, la disminución de las tasas de fertilidad, los abortos, la reducción en la comercialización de animales, el aumento de costos por muestreos, el seguimiento de hatos positivos y la afectación a la salud pública, explicó Carolina Solís Garrido, jefa del Departamento de Investigación, Desarrollo e Innovación de Corfoga.

Solís aseguró que, para prevenir la brucelosis, es esencial consumir productos lácteos pasteurizados y vacunar al ganado contra esta enfermedad.

También subrayó que es fundamental mantener buenas prácticas pecuarias y de bioseguridad, como tener cercas para impedir el ingreso de animales de otros establecimientos, manejar registros sanitarios y productivos, así como la documentación de los animales, usar equipo de protección adecuado al trabajar con ellos, disponer correctamente de los cadáveres y adquirir animales con pruebas negativas de brucelosis.

"Desde la Corporación Ganadera se promueve la cultura de tener un hato libre de brucelosis y solicitar el certificado que se obtiene al realizar dos análisis consecutivos negativos, con un intervalo de seis a doce meses entre uno y otro. Este se debe renovar cada dos años", agregó Solís.

La vigilancia activa consiste en un seguimiento estadístico para determinar cuántos animales, qué tipo de animales y en qué lugares se debe muestrear el ganado de mayor riesgo, como el que se encuentra en subastas y plantas de sacrificio, ya que son sitios de concentración de animales de muy alto riesgo.

En lo que va del presente año, se han muestreado en subastas y plantas de sacrificio 3.374 animales, procedentes de 1.286 fincas, en las cuales se detectaron 23 animales positivos provenientes de 15 fincas.

Las regiones Huetar Caribe y Huetar Norte son las que han reportado la mayor cantidad de casos positivos.

El año pasado se realizaron 272 visitas a todas las subastas del país. De estas, 42 resultaron con muestreos positivos. En total, se muestrearon 16.023 animales procedentes de 6.753 fincas. Se detectaron 54 animales positivos.

En las plantas de sacrificio se realizaron 24 visitas, principalmente en el Área Metropolitana, por ser la que más animales recibe. En total, se muestrearon 1.182 animales procedentes de 291 fincas, y se detectaron 24 animales positivos pertenecientes a 10 fincas.

Un estudio realizado en 2012 a nivel nacional evidenció una prevalencia del 3,1 % en producción de carne, del 4,4 % en producción láctea y del 4,6 % en sistemas de doble propósito.

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