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Inseguridad y otros factores alejaron a empresas de ofertar en licitación de nuevo hospital de Limón

Por Ambar Segura | 9 de Abr. 2026 | 4:24 pm

La falta de ofertas en la licitación para construir el nuevo hospital de Limón se debió a preocupaciones por seguridad, riesgos financieros y condiciones del cartel, según explicó Jorge Granados, gerente de infraestructura de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

El proceso, lanzado desde el año pasado, fue declarado infructuoso luego de que ninguna empresa presentara propuestas, pese a tratarse de una de las inversiones más altas de la institución, cercana a los $400 millones. El proyecto contempla alrededor de 85.000 metros cuadrados de construcción.

Tras cerrar el concurso, la CCSS consultó a las empresas precalificadas para conocer las razones de su decisión. De acuerdo con Granados, varias compañías señalaron factores de seguridad como uno de los elementos que influyeron en su negativa a participar.

A esto se sumaron dificultades logísticas, como los cierres frecuentes de la ruta 32 por condiciones climáticas en el Parque Nacional Braulio Carrillo, lo que podría complicar el traslado de personal y materiales hacia la provincia. Sin embargo, el funcionario indicó que estos aspectos no fueron los principales determinantes.

El factor de mayor peso fue la imposibilidad de reajustar los precios durante la ejecución del proyecto. El cartel, bajo la modalidad "llave en mano", no permite ajustes debido a lo establecido en el reglamento de contratación administrativa.

Granados explicó que este esquema traslada el riesgo al contratista, lo que impide modificar los costos una vez adjudicada la obra. Esto genera incertidumbre en proyectos de gran escala y con plazos extendidos.

"El problema que señalan es cómo presentar una oferta sin tener certeza de lo que ocurrirá con los precios en los próximos dos o dos años y medio", afirmó.

El proceso incluye etapas previas como diseño y obtención de permisos, que pueden tomar entre uno y año y medio antes de iniciar la construcción. A esto se suma el tiempo transcurrido desde la presentación de la oferta, lo que amplía el periodo de exposición a variaciones en costos.

Las empresas también mencionaron riesgos asociados al tipo de cambio, debido a que muchos insumos son importados y los pagos combinan dólares y colones. En proyectos de este tamaño, pequeñas variaciones pueden representar montos significativos.

Según Granados, este escenario incrementa la incertidumbre y desincentiva la participación, ya que las compañías deben asumir riesgos elevados sin mecanismos de ajuste.

El funcionario advirtió que esta situación también puede distorsionar futuras licitaciones, pues las empresas podrían inflar sus precios desde el inicio para cubrir eventuales aumentos, lo que encarecería los proyectos.

Además, señaló que la cantidad de oferentes ha venido disminuyendo. Como ejemplo, indicó que en la licitación del hospital de Alajuela solo se recibieron dos ofertas, lo que reduce la competencia.

Ante este panorama, la CCSS analiza alternativas para relanzar el proyecto. Entre ellas, abrir la licitación sin precalificación o gestionar con el Ministerio de Hacienda posibles cambios reglamentarios que permitan algún tipo de reajuste parcial de precios.

Otra opción es dividir el proyecto en dos fases: una para el diseño y otra para la construcción. Esta última sí permitiría incluir mecanismos de ajuste, al no tratarse de un contrato "llave en mano".

Granados indicó que la institución deberá tomar una decisión en los próximos meses, con el objetivo de evitar que una nueva convocatoria quede nuevamente sin oferentes.

"Lo peor que nos podría pasar es esperar otros seis meses, abrir la licitación y que no haya ofertas", advirtió.

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