Informe: Pruebas nacionales no son analizadas para mejorar calidad educativa
MEP presenta limitaciones administrativas y técnicas para traducir los resultados.
(CRHoy.com) El Ministerio de Educación Pública (MEP) no utiliza los resultados de pruebas nacionales e internacionales para mejorar la calidad de la educación en el país, así lo detalló el noveno Informe Estado de la Educación.
Según señala el informe, tras un análisis detallado del sistema de macroevaluación, se determinó que hay un vacío histórico en la utilización y difusión de los resultados para la mejora de la enseñanza y el aprendizaje de los estudiantes.
"La aplicación de pruebas se ha vuelto un fin en sí mismo. Esto hace que la dinámica de aula se ajuste a lo que las pruebas miden, con la agravante que las pruebas no se han articulado adecuadamente a los programas de estudio vigentes", detalló la investigadora del informe, Katherine Barquero.
En lugar de enfocarse en la implementación de políticas basadas en estos resultados, el MEP ha centrado sus esfuerzos en aspectos logísticos y en la elaboración de informes.
Asimismo, según la investigadora, la dinámica de estos últimos años ha sido de presentar los resultados de ambas pruebas a la opinión pública, esto, sin canalizarlos hacia las personas responsables de tomar decisiones educativas, como docentes, familias y otros actores del proceso educativo.
Además, estos resultados de las evaluaciones nacionales e internacionales se limitan a la elaboración de informes técnicos que contienen descripciones de las pruebas y competencias, estadísticas demográficas y comparativas de la población estudiantil, resultados promedios y comparaciones entre direcciones regionales.
Con dichos datos, estos no ofrecen una interpretación de los resultados, mismo que ni se adaptan a las necesidades de las diversas audiencias involucradas en el sistema educativo.
Interpretación de datos
El análisis realizado por parte de los investigadores muestra que el MEP ha carecido de capacidades administrativas y técnicas para transformar los resultados en información útil y de conocimiento, un ejemplo de ello es, el impacto de los informes técnicos en la política educativa que ha sido limitada.
"Al no haber una interpretación formal de los resultados, ni adecuaciones para que todas las personas involucradas en el proceso educativo los entiendan y aprovechen, como las supervisiones de circuito o las direcciones de los centros educativos, cada quien los puede "interpretar a conveniencia, o de manera equivocada", detalla el IX Informe.
Esto requiere la implementación de instrumentos de alta calidad técnica, la creación de informes especializados para cada audiencia y la presentación de la información en diferentes formatos.
Tras un censo realizado a docentes, directores y supervisores dentro del MEP, la investigadora destacó que los resultados revelan un consenso sobre la importancia y necesidad de contar con información de las evaluaciones nacionales para mejorar las prácticas de aula.
"Los resultados generan cantidades significativas de información y datos que potencian mejoras en la educación. Simplemente no les están llegando con ese sentido ni en un formato que puedan entender ni usar. En el contexto de la crisis del apagón educativo, aprovechar esta información es urgente y fundamental", añadió Barquero.
El informe Estado de la Educación hace un llamado "urgente" a mejorar el uso y la difusión de los resultados de la macroevaluación educativa para cumplir con sus dos propósitos principales: mejorar la educación y promover la rendición de cuentas.
Intereses de por medio
Los expertos recalcan que una de las mejores prácticas para la macroevaluación educativa a nivel internacional es independizar las instancias que evalúan la política educativa de los ministerios de educación.
En el país, esta evaluación siempre ha estado dentro del MEP.
"El MEP es juez y parte. Debido a esta simbiosis, los procesos de evaluación se han caracterizado por su vulnerabilidad e inestabilidad en momentos críticos para el sistema educativo cuando más necesitaba de información exacta y de alta calidad para mejorar los desempeños educativos. Pero, ningún jerarca querría evidenciar que su gestión no ofrece los resultados esperados", comentó la investigadora.
Desde el 2007 la Dirección de Gestión y Evaluación de la Calidad está a cargo del desarrollo, aplicación y evaluación de las pruebas nacionales. Esta Dirección depende financieramente de la partida destinada a los procesos de gestión y evaluación de la calidad, que es la menor de todos los presupuestos del MEP.
Carencia en la calidad educativa
Brindar una educación de calidad continúa siendo un reto para el MEP, desde mejorar la infraestructura de los centros educativos hasta la calidad de los docentes, los cuales cumplen un papel importante para la mejora educativa.
"El desarrollo profesional docente en el sistema educativo es un desafío permanente para el MEP y es un elemento fundamental para garantizar la educación de calidad. Especialmente después de la pandemia, es necesario atender los rezagos estudiantiles en aprendizajes y habilidades básicas", detalló el investigador, Dagoberto Murillo.
El sistema de contratación, carreras acreditadas y demás es uno de los tantos pasos a aplicar, para mantener un perfil adecuado de los profesionales en educación, ya que estos requieren una capacitación continua y especializada.
Esto implica no solo el desarrollo de habilidades técnicas, sino también el fortalecimiento de las habilidades blandas, como la empatía, la comunicación efectiva y la adaptabilidad.

