¿Hambre emocional o física? Aprenda a diferenciarlas
Cualquier persona puede padecer hambre emocional.

Datos Global Health Expenditure Database de la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertan que Costa Rica está convirtiéndose en el tercer país con mayor incidencia de obesidad en el mundo para el 2060 con un 94%.
De acuerdo con Adriana Vargas, psicóloga clínica, uno de los factores que causarían esto es el hambre emocional.
Ella explicó que esta no es un trastorno, sino que es una manera desorganizada de alimentarse y es generada por emociones.
Esto lo que implica es que la persona tenga deseos de comer, pero sin hambre fisiológica; se deja llevar por una razón emocional, como la tristeza, enojo, miedo, por estrés, o soledad, entre otros. El hambre emocional lo que hace es vincular la comida como una forma de llenar ese vacío emocional", explicó la psicóloga.
¿Cómo identificar si tengo hambre física o emocional?
La Dra. Vargas explicó que hay diferentes aspectos a tomar en cuenta para poder identificar un tipo de hambre del otro.
El hambre física genera poco a poco la sensación de vacío en el estómago y también hay movimientos y sonidos gástricos.
Otras señales son fisiológicas, como dolor de cabeza o mareos por la baja de la glucosa en la sangre, lo que indica que el cuerpo necesita alimentarse. Además, a nivel del hambre fisiológica, no se genera un sentimiento de culpa a la hora de comer, detalló Vargas.
Por otro lado, el hambre emocional aparece de forma repentina y hay antojos específicos para calmarla, como alimentos crujientes, dulces y poco saludables.
Es un hambre persistente; es decir, por más que la persona consuma alimentos, no logra eliminarla. Además, se presenta culpa después de haber consumido ese alimento.Otro elemento ligado al hambre emocional, es cuando estamos ante niveles muy elevados de estrés.
Recomendaciones
La especialista explicó que el hambre emocional es una de las principales causas de complicaciones de morbilidades de diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares, entre otros.
Para tratar este tipo de hambre se pueden implementar cambios en el comportamiento, según la doctora, como los siguientes:
- Mantener una alimentación consciente.
- Evitar comer de forma distraída, como viendo la televisión o en una reunión. Esto provoca que el alimento no sustente.
- Realizar actividad alguna física como bailar, caminar, correr, entre muchos otros.
- Confrontar el hambre emocional; es decir, cuestionarse si lo que se siente es realmente hambre, o si es generada por alguna situación que pasó durante el día.
- No obsesionarse con el peso, ya que es solamente un aspecto puntual, y lo que interesa es alcanzar la salud de forma integral.
- Trabajar la salud emocional.
- Aprender a identificar emociones para poder contenerlas y expresarlas de forma asertiva.
- No llegar a los extremos en el tema de control
- Mantenerse hidratados y descansar bien.
Según la experta, es muy común que cualquier persona pueda padecer de este tipo de hambre durante el día, en el desarrollo de su vida, sin darse cuenta por qué las emociones influyen en el diario vivir