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Hacienda busca mecanismo para usar crédito de $225 millones en vía a San Carlos

Para este 2024 proyecto se echaría a andar con $110 millones provenientes de Barranca-Limonal

Por Pablo Rojas | 25 de Mar. 2024 | 9:02 am

Para retomar las obras de construcción de la nueva carretera a San Carlos, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) dispondrá de los $110 millones financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y que inicialmente estaban destinados al proyecto de modernización de la carretera Interamericana Norte, entre Barranca y Limonal.

El crédito de los $225 millones acordados con ese organismo multilateral desde inicios de 2020, durante la Administración Alvarado Quesada (2018-2022), cuyo contrato se firmó el 10 de enero pasado, está bajo análisis legal en el Ministerio de Hacienda para incorporarlos en el presupuesto nacional para la ejecución del proyecto durante 2025.

La carretera a San Carlos se compone de 3 tramos autónomos: la punta norte (Florencia-Ciudad Quesada, en operación desde 2018), el tramo central (Ciudad Quesada-Sifón de San Ramón, suspendida desde 2018) y la punta sur (Sifón de San Ramón-San Miguel de Naranjo-Autopista Bernardo Soto, sin avance constructivo).

Para retomar el proyecto se requieren $335 millones. El plan del MOPT y el BID es que se liciten 4 contratos durante 2024. Las obras arrancarían en 2025 y los primeros tramos concluidos del proyecto entrarían en operación a partir de mediados de 2026.

El Ministerio de Hacienda detalló que el análisis del programa se hace de manera integral, haciendo valoraciones financieras, presupuestarias y de avance de obra, "sin ver cada crédito de manera independiente". Así las cosas, "se tiene previsto que los recursos se desembolsen en los años 2024 y 2025, en el tanto sean requeridos para continuar con los trabajos".

El contrato suscrito entre el BID y el MOPT por los $225 millones establece que los dineros deben utilizarse en un plazo de 5 años. Es decir, por tarde, el proyecto debería estar listo en 2029.

Con los $110 millones, el gobierno tendrá los recursos disponibles para avanzar con el cronograma previsto.

"Respecto al Contrato de Préstamo 5823/OC-CR (el que se firmó el 10 de enero), el Ministerio de Hacienda y el MOPT se encuentran estudiando el mecanismo legal y financiero para la incorporación de los $225 millones en el presupuesto nacional (…) Se debe indicar que la regla fiscal no establece un límite de la deuda del Gobierno Central. Sin embargo, existen rangos que determinan el comportamiento del gasto corriente: si la deuda es mayor a 60%, el control del gasto corriente y de capital sería muy restrictivo. Si la deuda del Gobierno Central es menor al 60% se tendría un manejo más discrecional, además se liberaría el gasto de capital de dicha regla", apuntó la cartera, a través de un correo electrónico.

Hacienda alegó que aun cuando no existe un límite de endeudamiento según la regla fiscal, la meta que tiene el Poder Ejecutivo es bajar la deuda del 60% en su relación al Producto Interno Bruto (PIB) en el 2025". No por la regla en sí misma, sino para poder invertir más en programas sociales e infraestructura", añadió la entidad.

Imagen de la punta norte del proyecto, entre Florencia y Ciudad Quesada. Cortesía Asociación Procarretera a San Carlos

Mario Campos, director de los programas de infraestructura del MOPT financiados con el BID, enfatizó en febrero pasado ante el Consejo Municipal de San Carlos que se enfocarán en concluir los trabajos antes de que se cumplan los 5 años de vigencia del crédito. No obstante, la punta sur se deberá construir desde cero (con trámites expropiatorios de por medio) y el tramo central se retomará con múltiples pendientes a atender.

Campos dijo que se plantearán 4 licitaciones: punta norte (para dar mantenimiento a la obra ya hecha), punta sur, tramo central y ruta 700 (que conectará el tramo central con la ruta 141, entre Zarcero y Ciudad Quesada).

"Confiamos que la orden de inicio la podamos dar en el primer trimestre de 2025. Estas expectativas son con el ánimo de acortar tiempos. Este es un proceso de diseño y construcción que abarcaría 20 meses, en donde sería la expectativa en el último trimestre de 2026 concretar todo el proyecto.

"Creo que para nadie es un secreto que parte del pensamiento de la actual Administración ha sido aperturar obras y no esperarse propiamente a que estén concluidos los proyectos para ponerlos a disposición de la población. Ejemplo reciente lo que ha sido La Galera en San José y Taras-La Lima en Cartago. No demorar el uso de infraestructura que ya está operativa", expuso Campos.

El tramo central y la ruta 700 (que enlazará la nueva carretera con la ruta actual entre Zarcero y Ciudad Quesada) estarían en licitación en el segundo semestre de 2024, para el segundo semestre de 2025 girar la orden de inicio del proyecto.

"En estos 2 años de Administración que quedan, nuestro ánimo y deseo es tener obra ejecutándose. Y, según el plan de acción predial y los cronogramas que estamos buscando alcanzar con los contratistas, es a efecto de tener en este periodo construcción, obra ejecutada y obra puesta en operación para el uso", añadió el funcionario.

Para finalizar todo el corredor vial se estima una inversión requerida de $335 millones, de los cuales $225 millones provendrían del crédito acordado con el BID.

Adicional a esto, se gestiona un traslado de aproximadamente $110 millones del fallido plan inicial para modernizar la carretera Interamericana Norte, entre Barranca y Limonal, con recursos también aportados por el BID.

Imagen de uno de los tramos que componen el trayecto central de la vía a San Carlos. Archivo CRH

Antecedentes del proyecto

El diseño original de la carretera procuraba que la vía fuera de 2 carriles, 1 por sentido. Sin embargo, en 2014, se aprobó la posibilidad para que el trazado pasara de 2 a 4 carriles.

El proyecto tiene 2 tramos pendientes: el central, que quedó con un avance superior al 70% en 2018, cuando la Administración Alvarado Quesada acordó finiquitar el contrato con la empresa constructora Sánchez Carvajal para reformular el proyecto, y la punta sur.  El primero costaría $130 millones y el segundo $190 millones.

La empresa local estuvo a cargo durante 10 años, hasta que la Administración Alvarado Quesada (2018-2022) optó por romper el contrato y enderezar el rumbo de la obra.

Desde agosto de 2018, la construcción está paralizada, con un 76% del trazado ya asfaltado.

Hasta 2018, el proyecto había consumido $291 millones de recursos estatales. Una cifra notablemente superior a los $61 millones estimados en 2005, cuando la obra comenzó a cargo de la constructora taiwanesa RSEA.

Entre los pendientes por resolver destacan: un hundimiento en el kilómetro 21, la necesidad de construir un nuevo puente sobre el río Laguna y el rediseño del trazado tras la existencia de un humedal en una parte del trayecto.

En total, según estimaciones dadas por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica (UCR), hay 40 puntos críticos por atender debido a inestabilidades geológicas.

Otro aspecto pendiente es la ampliación a 4 carriles de los 8 puentes mayores que comprenden el corredor vial.

En setiembre de 2023, Diana Korte, gerente de la Unidad Ejecutora por parte del BID, confirmó en una charla con vecinos de la zona que el corredor vial tendría 3 estaciones para el cobro de peaje en distintos puntos. Sin embargo, Campos enfatizó que de momento requieren de mayores insumos para estimar la cantidad de estaciones de cobro que se necesitarían y los eventuales montos que se cobrarían.

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