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Guía de uso de IA en las aulas: ¿Qué pueden y qué no pueden hacer los docentes?

Por Andrey Villegas | 22 de Feb. 2026 | 1:11 am

A partir de este curso lectivo 2026, los docentes de todo el país podrán utilizar la inteligencia artificial (IA) como herramienta educativa en las aulas, luego de que el Ministerio de Educación Pública (MEP) definiera una nueva guía oficial de uso.

El documento, titulado Inteligencia Artificial en clase, fue elaborado con apoyo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

La guía define qué se puede y qué no se puede hacer con esta tecnología, bajo criterios pedagógicos y éticos, para su aplicación en escuelas y colegios públicos del país.

Según indicó el ministro de Educación, Leonardo Sánchez, ante consulta de CR Hoy, el objetivo del documento es enseñar al personal docente y administrativo que las herramientas tecnológicas sirven como apoyo para planificar clases, diseñar evaluaciones y analizar resultados académicos.

"La inteligencia artificial viene para quedarse y tenemos que adaptarnos. En el caso del MEP, debemos darle el mejor uso para hacer más eficiente, eficaz y pertinente la mediación pedagógica", afirmó el ministro.

Lo que sí pueden hacer los docentes con IA

El documento establece que la inteligencia artificial puede utilizarse como herramienta de apoyo pedagógico. Entre los usos permitidos se encuentran la planificación de clases, la elaboración de materiales didácticos, la creación de recursos educativos y el diseño de actividades adaptadas a distintos estilos de aprendizaje.

La guía también señala que la IA puede apoyar procesos de personalización educativa, permitiendo que los docentes ajusten contenidos, ritmos y estrategias según las necesidades del estudiantado, siempre bajo supervisión pedagógica y sin delegar el proceso formativo a la tecnología.

Además, promueve su uso como un recurso complementario para fortalecer los procesos educativos, pero no como el eje central del aprendizaje.

En materia de alfabetización digital, la guía propone que los docentes enseñen al estudiantado cómo funciona la inteligencia artificial, cuáles son sus límites y qué implicaciones éticas y sociales tiene su uso.

Lo que no deben hacer los docentes con IA

El documento es claro en un límite: la inteligencia artificial no debe utilizarse como sustituto del proceso educativo ni como reemplazo del pensamiento humano.

La guía advierte que el uso irresponsable de la IA puede generar tareas, trabajos, evaluaciones o contenidos de forma automática, sin procesos reales de reflexión y construcción del conocimiento por parte del estudiante.

También señala riesgos como la automatización del aprendizaje, donde la tecnología se convierte en un atajo que vacía de contenido el proceso educativo. Delegar el aprendizaje a sistemas automatizados debilita habilidades fundamentales como la lectura comprensiva, la escritura, el análisis crítico y la capacidad de argumentación.

Además, advierte sobre el riesgo del plagio académico y la dependencia tecnológica, especialmente cuando la IA se utiliza para producir respuestas sin procesos formativos reales. En ese sentido, la guía indica que la tecnología no puede sustituir el esfuerzo cognitivo ni el desarrollo intelectual del estudiantado.

El documento también establece que el uso de plataformas tecnológicas no debe responder a modas ni tendencias, sino a objetivos educativos claramente definidos.

Ética, sesgos y protección de datos

Uno de los ejes centrales de la guía es el enfoque ético. El documento advierte que los sistemas de inteligencia artificial no son neutrales y pueden reproducir sesgos, estereotipos y discriminaciones presentes en los datos con los que fueron entrenados. Por esta razón, su uso sin supervisión crítica puede reforzar desigualdades sociales y educativas dentro del aula.

La guía también aborda la protección de datos y la privacidad. Muchas plataformas de IA procesan información personal, lo que representa un riesgo en contextos educativos, especialmente cuando se trata de población menor de edad.

El documento establece que el uso de estas herramientas debe darse bajo criterios de responsabilidad institucional, seguridad digital y respeto a los derechos del estudiantado.

Costa Rica supera el promedio OCDE en uso de IA docente

En octubre del año anterior, el MEP presentó los resultados de la Encuesta Internacional sobre Enseñanza y Aprendizaje (TALIS) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde uno de los hallazgos más relevantes es que el 52 % del profesorado costarricense ya utiliza herramientas de inteligencia artificial en su práctica docente.

Esta cifra supera el promedio de los países de la OCDE, que es del 36 %.

El informe resalta la necesidad de reforzar la formación continua del profesorado en temas de inclusión, convivencia e inteligencia artificial aplicada a la enseñanza. Además, recomienda fortalecer la gobernanza pedagógica, el trabajo colegiado, la coevaluación entre pares y la toma de decisiones compartidas.

El estudio incluyó a 3.423 docentes y 187 directores de colegios públicos y privados, de sétimo, octavo y noveno año.

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