Grynspan queda como única mujer en carrera por la ONU, que nunca ha tenido una secretaria general
La salida de la argentina Virginia Gamba terminó de cambiar el tablero en la carrera por la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y dejó a la costarricense Rebeca Grynspan como la única mujer en la contienda.
El movimiento se suma al retiro previo de la expresidenta chilena Michelle Bachelet y reduce aún más la lista de aspirantes para liderar el organismo a partir de 2027.
Con este nuevo escenario, la disputa queda en manos de tres candidatos: Grynspan, el argentino Rafael Grossi —actual director del Organismo Internacional de Energía Atómica— y Macky Sall, expresidente de Senegal.
Un dato histórico que pesa
Que Grynspan quede como la única mujer en carrera no es un detalle menor. En más de 80 años de historia, la ONU nunca ha sido liderada por una mujer, pese a los constantes llamados a avanzar en equidad de género dentro del sistema multilateral.
En la práctica, esto podría convertirse en un factor adicional a favor de la costarricense en la etapa de negociaciones entre Estados miembros.
La reducción de candidaturas también implica un cambio en la dinámica de la competencia. Con menos nombres en la mesa, cada aspirante gana mayor exposición y capacidad de posicionar apoyos en los bloques regionales.
En el caso de Grynspan, su trayectoria dentro del sistema de Naciones Unidas aparece como una de sus principales cartas. Actualmente dirige la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y anteriormente fue subsecretaria general de la ONU y secretaria general iberoamericana.
Costa Rica formalizó su candidatura el pasado 3 de marzo, activando su participación en un proceso que incluye diálogos con Estados miembros, negociaciones en el Consejo de Seguridad y una votación final en la Asamblea General.
El actual secretario general, António Guterres, dejará el cargo el 31 de diciembre de 2026.
Con el tablero más reducido y una sola mujer en competencia, la elección entra en una etapa donde los apoyos políticos y las alianzas internacionales serán determinantes.
Por ahora, el dato es claro: por primera vez en esta carrera, la posibilidad de que la ONU tenga una secretaria general recae en una única candidatura. Y esa candidatura es la de Costa Rica.

