Gobierno planea redirigir crédito de Barranca-Limonal para cubrir faltante en vía a San Carlos

Diputado oficialista revela a vecinos que Ejecutivo apuesta por movimiento en créditos

11 de Jul. 2023 | 1:03 pm
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(CRHoy.com). El Poder Ejecutivo evalúa tomar parte del financiamiento otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para la ampliación de la carretera Interamericana Norte en el tramo Barranca-Limonal y redirigirlo hacia la nueva carretera a San Carlos.

Para finalizar la vía a la Zona Norte se requieren $340,6 millones, de los cuales el Estado deberá aportar $140 millones. Los $200 millones restantes están acordados mediante un crédito con ese mismo ente multilateral.

El obstáculo está en que las arcas estatales no cuentan con los recursos necesarios para asegurar el aporte que hace falta.

Y, sin que el gobierno diga de dónde obtendrá los $140 millones, el BID no aprobará la otra parte del financiamiento que ya está acordado.

El proyecto Barranca-Limonal cuenta con un financiamiento cercano a los $175 millones. Actualmente, se discute un finiquito contractual entre el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) ante las dificultades para la ejecución de la obra.

Jorge Rojas López, diputado oficialista del Partido Progreso Social Democrático (PPSD), reveló que una de las estrategias del Poder Ejecutivo para obtener parte del dinero necesario para finalizar la ruta a San Carlos estaría en rencausar los recursos inicialmente previstos para la Interamericana Norte.

"Sí tenemos una solución, una propuesta, que es convertir un crédito que está de Barranca-Limonal, que no se estaría terminando, sino que el gobierno es el que pagaría lo que falta, convertirlo de 'Clase B' a 'Clase A', para poder homologarlo con este crédito (el de los $225 millones ya acordados para carretera a San Carlos", indicó el legislador oficialista, el pasado jueves 6 de julio, ante la comisión legislativa de la provincia de Alajuela.

Así las cosas, el gobierno apostaría por "relanzar" el proyecto Barranca-Limonal con otras fuentes de financiamiento (podría ser otro ente multilateral). Días atrás, Luis Amador, ministro del MOPT, afirmó que la intención es partir el trazado de 50 kilómetros en 3 segmentos que serían licitados de manera independiente. Al mismo tiempo, el jerarca recalcó que procurarían buscar alternativas para intervenir las obras ya efectuadas para que no se deterioren más.

De Barranca-Limonal, a través de una negociación con el BID, se tomarían aproximadamente $100 millones para el plan de la ruta a San Carlos. Es decir, aún faltarían otros $40 millones por conseguir.

El plan integral sería presentado este 11 de julio a la Asociación Procarretera a San Carlos, en Casa Presidencial.

Según las estimaciones comunicadas a diputados de la provincia de Alajuela y a líderes comunales, el directorio del BID en Washington (EE.UU.) aprobaría el crédito de los $200 millones a finales de 2023. Este financiamiento se acordó a inicios de 2020, durante la Administración Alvarado Quesada (2018-2022).

El 4 de julio, ante la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa, el ministro Amador reconoció que la actual Administración (2022-2026) no dejaría concluida, al 100%, la nueva carretera a San Carlos, pese a que así se prometió en campaña presidencial.

El jerarca se refirió ese día al proyecto casi 3 semanas después de que Efraím Zeledón, viceministero de Infraestructura, detallara al Concejo Municipal de San Carlos que los análisis efectuados por la consultora española IDOM apuntaban a que la vía estaría finalizada a mediados de 2027.

Amador indicó que procuran acortar esas estimaciones, pero que los puentes no estarían ampliados a 4 carriles (2 por sentido.). Las estructuras existentes en el tramo central, entre Sifón de San Ramón y La Abundancia de Ciudad Quesada, son de 2 carriles (1 por sentido) y requieren ser ampliadas bajo el diseño vigente de la carretera.

El diseño original de la carretera procuraba que la vía fuera de 2 carriles, 1 por sentido. Sin embargo, en 2014, se aprobó la posibilidad para que el trazado pasara de 2 a 4 carriles.

Este trayecto central cuenta con 9 estructuras, entre las cuales destacan 3 principales: sobre el río Espino, sobre la quebrada La Vieja y sobre la quebrada Laguna. En el caso de esta última, el paso se deberá reconstruir en virtud de que la obra actual posee una pila de 23 metros que se inclinó producto de una falla geológica.

El proyecto tiene 2 tramos pendientes: el central, que quedó con un avance superior al 70% en 2018, y la punta sur, entre Sifón de San Ramón y la autopista Bernardo Soto. El primero costaría $130 millones y el segundo $190 millones.

Según los datos oficiales, se requieren aproximadamente ₡8.000 millones para completar todas las expropiaciones necesarias. Ya hay un primer desembolso efectuado por el MOPT por el orden de ₡1.600 millones y se espera que, tras completar las primeras gestiones, se volvería a solicitar al Ministerio de Hacienda un monto de ₡1.600 millones para continuar con los procesos.

Desde que inició en 2005, se ha cambiado el alcance del proyecto en numerosas ocasiones. Tanto así que, desde entonces y hasta la fecha, se plantearon 7 adendas contractuales y 7 ajustes presupuestarios ante la Contraloría General de la República (CGR).

Cuando comenzó, hace 17 años, la construcción del tramo central estaba a cargo de la empresa taiwanesa RSEA. Pero, en 2007, por el rompimiento de relaciones diplomáticas con Taiwán durante el gobierno de Óscar Arias (2006-2010), la compañía asiática abandonó el país.

Un año después, en 2008, la obra pasó a manos de la compañía costarricense Sánchez Carvajal mediante una cesión de derechos.

La empresa local estuvo a cargo durante 10 años, hasta que la Administración Alvarado Quesada optó por romper el contrato y enderezar el rumbo de la obra. Desde agosto de 2018, la construcción está paralizada, con un 76% del trazado ya asfaltado.

Hasta 2018, el proyecto había consumido $291 millones de recursos estatales. Una cifra notablemente superior a los $61 millones estimados en 2005 cuando la obra comenzó a cargo de RSEA.

Entre los severos pendientes por resolver destacan: un hundimiento en el kilómetro 21, la necesidad de construir un nuevo puente sobre el río Laguna y una pugna legal por la existencia de un humedal en una parte del trayecto. En total, hay 40 puntos críticos por atender debido a inestabilidades geológicas.

El plan integral involucra 11 intercambios, 8 puentes mayores, áreas de pesaje, zonas de peaje y de actividad comercial.

La "nueva carretera a San Carlos" se dividió en 3 tramos independientes: la punta norte (Florencia-Ciudad Quesada, en operación desde 2018 tras inversión de $14 millones), el central y la punta sur (Sifón-San Miguel de Naranjo).

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