Gobierno exonera por quiebra de Bancrédito a actual directiva del Banco Nacional
Norma de Conassif pide evaluar nombres de personas que hayan estado en puestos clave de una entidad sancionada, insolvente, en quiebra, liquidada o intervenida
(CRHoy.com).- Ruth Alfaro Jara fue nombrada como directora del Banco Nacional (BN) a pesar de que fue una de las integrantes de la Junta Directiva de Bancrédito en uno de los momentos más álgidos de ese intermediario financiero público, que quebró después de ser intervenido por el Conassif por mala administración, en el 2017.
El Consejo de Gobierno respondió a CRHoy.com que, aun así, Alfaro Jara fue designada por esta administración en la Directiva del Nacional porque la intervención de Bancrédito "no tuvo por causa las actuaciones o gestiones de ella como directiva".
Zapote agregó que la labor de Ruth Alfaro, quien fue directora de Bancrédito hasta finales de febrero del 2018, se enfocó en elaborar un plan de reestructuración y transformación del agonizante Bancrédito.
Cuando ya nada funcionó para rescatar al banco, que se fusionó finalmente con el Banco de Costa Rica (BCR) en setiembre pasado, se dedicó al proceso de salida de la intermediación financiera "de manera ordenada", según Presidencia, a la reducción de la planilla y a la reserva de recursos para el pago de prestaciones laborales, así como a la venta de la cartera de crédito y el pago a acreedores, informó el Consejo de Gobierno.
Casa Presidencial justificó que Alfaro no tuvo responsabilidad en la apremiante situación de iliquidez que fulminó a Bancrédito. El ente, según las autoridades del Gobierno, entró en ese estado "mucho antes de que ella asumiera el cargo", contestaron en un correo electrónico.
El 30 de noviembre del 2018 el centenario banco cartaginés cerró sus puertas definitivamente con pérdidas cercanas a los ¢52.000 millones, principalmente por la liquidación de una cartera crediticia de mala calidad.
La historia de Bancrédito tuvo como punto final un déficit de ¢6.946 millones y pérdidas superiores a los ¢27.000 millones en el 2017.
Pero las luces de alerta se encendieron en diciembre de ese 2017, cuando la institución no pudo devolverle al Ministerio de Hacienda casi ¢120.000 millones que el gobierno del entonces presidente, Luis Guillermo Solís, le inyectó para intentar rescatarlo de la quiebra.
En ese momento Ruth Alfaro ocupaba un puesto en la Junta Directiva desde el 1.° de agosto del 2017. Duró en el cargo seis meses.
Ella fue una de las dos últimas directoras que renunciaron a Bancrédito para que sus funciones no chocaran con las del interventor nombrado por el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif), Marco Hernández, quien fue el que condujo el proceso de liquidación del Banco hasta finales del 2018.
Norma de Conassif: ¿Se aplica?
El "Reglamento sobre idoneidad de los miembros del Órgano de Dirección y de Alta Gerencia de las Entidades Financieras" emitido por el Conassif el 2 de mayo del 2018, enumera varios criterios que deben tomar en cuenta las autoridades y las instituciones para evaluar si una persona es idónea o no para desempeñarse en la Junta Directiva de un intermediario financiero.
El artículo 4.1, inciso c) de ese reglamento, establece que las entidades deberán evaluar la conveniencia de una persona si "ha desempeñado un puesto clave en una organización que ha sido sancionada o ha entrado en insolvencia o quiebra, liquidación o intervención, mientras estuvo en el cargo".
Casa Presidencial respondió a este diario digital que en el caso de Ruth Alfaro aplicó la evaluación sugerida por el Conassif, con el resultado que se reporta en el titular de esta nota.
"En relación con el caso concreto, sí se valoró el aspecto reseñado en el inciso c) del artículo 4.1 del Reglamento. Al respecto, de los atestados y reseña de la señora Ruth Alfaro Jara se constató que asumió el cargo en la Junta Directiva de Bancrédito únicamente por 4 meses en sustitución de Gina Ampié Castro, a partir del 1.° de agosto de 2017 (…)", indicaron.
Entonces, este medio acudió a Conassif para aclarar el panorama sobre la aplicación del Reglamento. El superintendente general de Entidades Financieras y presidente del Consejo, Bernardo Alfaro, contestó que el numeral e inciso en cuestión no se deben aplicar "automáticamente".
"El espíritu es que la entidad financiera debe hacer un análisis de cada caso en particular que le permita evaluar el cumplimiento de los diferentes criterios", explicó.
Y amplió: "Por ejemplo, al valorarse lo establecido en el inciso c), quienes determinan la idoneidad de un aspirante al cargo podrían concluir que aunque la persona desempeñó un puesto clave en una organización que ha sido sancionada o ha entrado en insolvencia o quiebra, liquidación o intervención, su desempeño o gestión fue adecuado en las funciones que le correspondía ejecutar, y por ende actuó conforme a derecho".
Al Conassif no se le consultó específicamente sobre la situación de la directora Ruth Alfaro, del BN, sino en términos generales.
También se le consultó a la Oficina de Comunicación del BN acerca del asunto, pero la institución se negó en dos ocasiones a emitir un criterio. Lo único que contestó por escrito fue que no procedía la pregunta sobre si a Ruth Alfaro se le debería aplicar la normativa del Conassif.
"Realizada la consulta se reitera que no corresponde al Banco Nacional ni a su Junta Directiva General el pronunciarse sobre su consulta. La Junta no nombra a los directores, tampoco los veta. Esta consulta tendría que hacerla a los entes correspondientes", respondió la Dirección General de Relaciones Institucionales.
