Gerald Campos veía a Macho Coca un mito y descartó investigaciones, según exjefe policial

Campos dirigía el OIJ de Limón cuando, al parecer, rechazaba indagaciones contra el capo extraditado

 

El ministro de Seguridad Gerald Campos, consideraba a Gilberth Bell "Macho Coca" como un mito y descartó información sobre sus delitos, según reveló el exjefe policial Rogelio Ramírez.

Ramírez fue investigador del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) por varios años, coincidiendo con el periodo en que Campos fue jefe de la oficina del OIJ en Limón. Contó que agentes judiciales le manifestaron desmotivación debido a que llevaban información a Campos que podía ser un indicio para una investigación y Campos la descartaba por sus creencias sobre el líder criminal.

Bell fue extraditado a Estados Unidos la semana pasada, requerido por crímenes de tráfico internacional de drogas y crimen organizado.

Según el exjefe, la actitud de Campos provocaba frustración entre los agentes.

"Recibir una respuesta por parte de uno de los jefes minimizando el perfil de esta persona al punto de considerarlo un mito, diciendo que no era cierto lo que se decía en la calle, obviamente eso preocupaba enormemente a estos compañeros que estuvieron presentes durante esas esas reuniones", amplió el exagente.

Ramírez explica que esa situación les preocupaba y generaba bastante molestia a los agentes, pues los reportes sobre la posibilidad de operaciones de tráfico internacional de drogas de Macho Coca llegaban constantemente a través de informantes, vecinos y pobladores de la zona.

Práctica inusual

En su experiencia como exjefe policial, Ramírez señala que no es común ni una práctica idónea que un director de delegación actúe de esa forma, dado que un jefe tiene la responsabilidad de determinar, mediante una investigación, si una información debe descartarse. 

Habría que preguntarle a él cuáles eran las variables que influían para que él minimizara el perfil de esta persona. El tiempo se ha encargado de revelar quién era esta persona, qué perfil tenía, la dimensión de su organización y eso quiere decir que la decisión en su momento de la jefatura del OIJ en Limón fue inadecuada", añadió Ramírez.

Mucho antes de ser ministro, Campos Valverde fue subjefe y jefe de la delegación regional del OIJ de Limón entre 2006 y 2011. Según registros policiales, desde ese momento ya Macho Coca se dedicaba a actividades delictivas.

Fue segundo al mando desde el 1 de marzo de 2006 hasta el 30 de agosto de 2009. El 1.° de septiembre de 2009 asumió la jefatura, cargo que ocupó hasta el 30 de octubre de 2011, cuando fue trasladado a la delegación de San Carlos.

Rogelio Ramírez hizo la revelación el jueves pasado en un programa de Canal 38, pero amplió detalles en una reciente entrevista con CR Hoy. Él fue jefe de investigación rango 3 dentro del OIJ, puesto que ostentaba en propiedad hasta que, en 2019, renunció para laborar como investigador internacional en Guatemala.

Entre otros puestos, dirigió la Sección de Delitos Sexuales de la Policía Judicial y fue jefe de Operaciones de Turno Extraordinario, con amplia experiencia en investigaciones criminales.

Macho Coca

Bell fue detenido por primera vez en el 2015. Se le investigó por construir un muelle ilegal de alta gama en terrenos del Estado, en Portete de Limón, que, en apariencia, era utilizado para el acopio y la recepción de droga que llegaban flotando al Caribe en barcos pesqueros.

Pese a la gravedad del caso y a comparecer ante el Congreso de la República, su defensa logró apelar las medidas cautelares y el proceso no prosperó en una condena por narcotráfico. Entre 2014 y 2019 fue investigado por tráfico de drogas y legitimación de capitales.

Con la llegada de las actuales autoridades judiciales, se logró poner a Macho Coca tras las rejas. En octubre de 2024 fue capturado durante un megaoperativo por la sustracción masiva de combustibles del poliducto de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope).

Utilizaba sus propios predios colindantes para ocultar cisternas. Por este caso se encontraba cumpliendo prisión preventiva cuando la Administración de Control de Drogas (DEA) solicitó su extradición a EE. UU..

Agentes encubiertos lograron comprarle una muestra de cocaína por $6.000 en Limón y grabaron negociaciones para traficar 700 kilogramos de cocaína hacia Nueva York. En las grabaciones, Macho Coca presumía de utilizar militares corruptos en Centroamérica y policías corruptos en el país, así como de mandar a asesinar a quienes lo traicionaban.

En noviembre de 2023, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo catalogó formalmente como uno de los mayores y más violentos traficantes de Costa Rica, y como uno de los responsables por el salto del país en la cadena del contrabando internacional de cocaína.