Fuerza Pública ordenó registrar a asistentes a la llegada de la Antorcha en Cartago
Policías de Cartago recibieron la orden de registrar a los asistentes a la llegada de la Antorcha de la Independencia a la Plaza Mayor, el pasado 14 de setiembre, en un acto que contó con la presencia de la presidenta Laura Fernández.
La instrucción la giraron el comisionado Manuel Salas Corrales y el comandante José Pérez Salas, director y subdirector regionales de la Fuerza Pública.
La directriz, un documento del Ministerio de Seguridad Pública, también ordenó vigilar a posibles manifestantes y opositores al Gobierno. Los oficiales debían detectar cualquier movimiento "insurgente o subversivo" y mantener vigilancia estricta y "monitoreo constante" sobre agrupaciones catalogadas como "contrarias al Gobierno" o "agitadores".
Para el control de espectadores, la orden dispuso filtros de acceso en algunos puntos del perímetro, donde se tomarían los datos de cada persona.
Aunque la directriz justificó esos controles como un medio para impedir el ingreso de objetos que representaran un riesgo, en la práctica permitieron a la policía exigir la cédula y datos personales a quienes llegaron a manifestarse de forma pacífica en defensa de la democracia y las instituciones públicas.
Asistentes, educadores y miembros de sindicatos denunciaron un sesgo ideológico en los filtros, que además provocaron largas filas. Según sus relatos, los oficiales revisaban minuciosamente carteles, consignas y faroles.
Si el mensaje criticaba a la mandataria o a su gabinete, la policía decomisaba el cartel o negaba el ingreso al espacio público.
Para los denunciantes, el acceso fue "libre solo para algunos". Otras personas debieron retirarse o deshacerse de sus faroles patrióticos si llevaban mensajes que las autoridades consideraban "provocaciones" políticas o contrarias al Ejecutivo.
La orden también exigía un perímetro de seguridad diferenciado, con áreas de acceso restringido, zonas de circulación, espacios para el público y sectores exclusivos para autoridades, invitados especiales y participantes de los actos oficiales.
"El dispositivo deberá considerar, además, la posibilidad de que se presenten manifestaciones, concentraciones espontáneas, actos de protesta, alteraciones al orden público, ingreso de personas no autorizadas a zonas restringidas, obstrucción de vías, situaciones de emergencia médica, extravío de menores, conflictos entre asistentes o cualquier otra incidencia que pueda afectar el desarrollo normal de las actividades", señala la directriz.

