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(Fotos) Silencio y temor en Gandoca: Sitio donde opera grupo criminal vinculado a socio de Celso Gamboa

Por primera vez un equipo periodístico ingresa a la zona que aún mantiene bajo control una estructura criminal liderada por el Edwin López Vega, socio de Celso Gamboa

Por Alvaro Sánchez y Carlos Castro | 19 de Mar. 2026 | 12:28 am

En la zona se observa vegetación cortada con el fin de hacer el camino para el aterrizaje de avionetas. Joel Morales CRH.

Gandoca, Sixaola. En medio de la tranquilidad del Caribe Sur, a pocos minutos de la frontera con Panamá y rodeado de bosque tropical, se encuentra uno de los tres terrenos propiedad de Edwin López, conocido como "Pecho de rata" y que hoy es objeto de investigaciones del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Se trata de una finca ubicada en el sector conocido como Bonife o Buena Fe, muy cerca del Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo.

La sospecha de las autoridades es que "Pecho de rata" adquirió dicha propiedad mediante testaferros. El objetivo, según las investigaciones, habría sido acondicionar terrenos para operaciones logísticas relacionadas con el tráfico internacional de drogas.

Entre las hipótesis que manejan los investigadores figura la posible utilización del terreno para el aterrizaje de narcoavionetas e incluso helicópteros, además de la construcción de estructuras para almacenamiento.

Un equipo de CR Hoy se trasladó hasta este punto del Caribe Sur para observar el terreno señalado en la investigación judicial. El acceso al sitio se realiza por una estrecha calle de lastre que se interna entre el bosque y las pequeñas propiedades rurales de la zona.

Tras recorrer varios kilómetros por esa vía, aparece un puente de cemento que permite continuar el camino hacia el terreno investigado. Desde ese punto comienza la propiedad, delimitada por una cerca de alambre de púas que marca el perímetro de la finca.

Desde la calle es posible observar parte del interior del predio. En uno de los sectores se aprecia una especie de corral con varias cabezas de ganado. Sin embargo, al dirigir la vista hacia el interior del terreno se distinguen sectores donde el bosque ha sido talado, dejando espacios abiertos en medio de la vegetación que domina el paisaje de la región.

Las pista mide unos 400 metros de largo y cinco metros de ancho, según un experto piloto consultado quien prefirió no ser identificado. Joel Molares CRH.

Más al fondo, casi oculto entre el entorno natural, se extiende un terreno largo y despejado que, según las investigaciones, habría sido acondicionado como una pista clandestina de aterrizaje, presuntamente utilizada para el ingreso o salida de aeronaves vinculadas al narcotráfico, cosa que está bajo investigación judicial contra parte de la estructura criminal de "Pecho de Rata".

Un piloto con amplio conocimiento sobre pistas clandestinas debido a su labor, explicó que ese campo permitiría el aterrizaje y despegue a avionetas Cessna Centurión 210 o Cessna 206 que generalmente podrían transportar entre 300 y hasta 500 kilos de marihuana o cocaína. Incluso, podría existir la posibilidad de la utilización de ultraligeros.

El pueblo en silencio

Las casas en Bonife o Buena Fe son escasas, separadas por grandes extensiones de vegetación y caminos de lastre que se internan en el bosque. La propiedad investigada se encuentra en una zona especialmente aislada.

Cuando CR Hoy llegó hasta el lugar, el acceso estaba cerrado por un portón y una cerca de alambre de púas y estacas que impiden el ingreso al terreno.

Desde el exterior apenas era posible observar movimiento. En el interior del terreno se encontraban dos trabajadores, sin que se apreciara la presencia de otras personas.

Ante la imposibilidad de acceder al lugar, se utilizó un dron para observar el terreno desde el aire. Las imágenes revelaron un paisaje que rompe con la densidad del bosque que domina toda la zona.

En medio de la vegetación aparece una franja despejada de aproximadamente 400 metros de largo y al menos cinco metros de ancho, un terreno recto que contrasta con el entorno natural.

Desde el aire también fue posible observar sectores donde el bosque muestra claras señales de intervención humana, con áreas donde la vegetación ha sido removida.

La ubicación del terreno es particularmente llamativa para los investigadores. La finca se encuentra muy cerca del río Sixaola, el cauce que marca la frontera natural entre Costa Rica y Panamá.

Además, está situada a poca distancia de la Laguna de Gandoca y del acceso hacia Playa Gandoca, en un territorio donde confluyen ecosistemas protegidos, comunidades rurales y rutas que históricamente han sido utilizadas para el tráfico de drogas.

Para los investigadores, se trata de una zona fronteriza especialmente sensible, donde la geografía y la baja presencia de poblados facilitan movimientos clandestinos.

El Caribe Sur de Limón ha sido señalado durante años por las autoridades como un corredor utilizado por organizaciones criminales para el trasiego de cocaína proveniente de Sudamérica y que posteriormente se dirige hacia Centroamérica y Norteamérica. Así lo ha determinado la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) en la investigación contras los extraditables y supuestos socios Celso Gamboa Sánchez y Edwin López Vega.

La investigación judicial también señala que en esta misma zona habrían sido adquiridas al menos tres propiedades vinculadas al entorno del sospechoso. En una de esas fincas, según la información del expediente, se habría construido una estructura tipo bodega.

Los investigadores sospechan que esa infraestructura podría haber sido utilizada para almacenar bienes o equipos relacionados con las operaciones de la organización. Las propiedades, según la hipótesis del Ministerio Público, habrían sido compradas a nombre de terceros, un mecanismo común en esquemas de legitimación de capitales para ocultar el origen del dinero.

Los terrenos adquiridos por testaferros de "Pecho de Rata" están muy cerca del río Sixaola, frontera con Panamá. Joel Morales CRH.

Nadie quiso hablar pero hay relatos judiciales

En las comunidades cercanas el ambiente es reservado. Las familias que viven en la zona son pocas y dispersas. Muchas de ellas dependen de actividades agrícolas o del turismo de pequeña escala, dado la cercanía con el centro de Sixaola y la zona fronteriza con Panamá.

Cuando se consulta por la propiedad investigada o por el nombre de Edwin López Vega, las respuestas suelen ser evasivas. La presencia de periodistas o de vehículos desconocidos llama la atención de inmediato.

Ese silencio también aparece reflejado en los testimonios incluidos en el expediente judicial. Uno de los agentes judiciales que declaró en la investigación describió el poder que, según las informaciones recopiladas por la policía judicial, habría acumulado López Vega en la región.

"Con respecto a Edwin López, en la oficina se maneja mucha información de que se dedica a la venta de droga. Esa información se maneja a nivel de investigadores y de la línea confidencial del OIJ", indicó el funcionario en su declaración.

El agente añadió que el sospechoso no tenía una actividad económica conocida.

"No se le conoce oficio a Edwin. Según informaciones recibidas, andaba comprando propiedades y prestando dinero a intereses muy ridículos", señaló.

De acuerdo con el testimonio judicial, López Vega también habría construido una imagen de control territorial en el Caribe Sur.

"A Edwin también le llaman 'Patrón', 'Pecho de Rata' o 'Chiribí'. Desde que Edwin está en Cahuita las denuncias han disminuido en gran cantidad, porque él no permite que sucedan robos ni asaltos, para evitar que el OIJ ingrese donde él vive", indicó el investigador.

Otro agente del OIJ relató en el expediente cómo una alerta internacional llevó a las autoridades a desplegar un operativo en el Caribe Sur.

Los terrenos afectados por la tala ilegal por la organización criminal de "Pecho de Rata" están muy cerca de la Reserva de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo. Joel Morales CRH.

Según esa declaración, informaciones recibidas permitieron, en varias ocasiones, operativos en los sectores de Cahuita y Puerto Viejo de Talamanca, luego de que DEA advirtiera sobre cargamentos importantes de cocaína que se movilizarían desde Panamá hacia la costa sur de Limón, especialmente Sixaola.

Las informaciones señalaban que los cargamento sería, recibidos, almacenados y transportados en la región por la organización criminal de  alias "Chuqui", "Cholo" o "Pecho de Rata".

Pero para los investigadores, la ubicación de la finca donde está ubicado el terreno para el aterrizaje y despeje de avionetas —en plena frontera con Panamá, cerca de un refugio natural y en una región históricamente utilizada para el trasiego de drogas— la convierte en un punto estratégico que ahora forma parte del rompecabezas que las autoridades intentan reconstruir en el caso Caribe Sur y en otra investigación paralela relacionada con el grupo criminal vinculado al extraditable que se hacía llamar "Rey de Cahuita".

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