(FOTOS) La impresionante vista del Rincón de la Vieja desde el aire tras erupciones
Este jueves se reportó erupción que levantó columna a 3 kilómetros del cráter
(CRHoy.com). Un sobrevuelo realizado este viernes por la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), junto con el Servicio de Vigilancia Aérea (SVA) y el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), permitió verificar las condiciones de la cima del volcán Rincón de la Vieja tras recientes erupciones registradas en ese coloso.
Uno de los eventos más recientes ocurrió el pasado 22 de mayo, con una vigorosa columna de gases y vapores de agua. Sin embargo, este jueves 25 de mayo también se registró un evento eruptivo que levantó una columna de material (gases y ceniza) a unos 3 kilómetros sobre el cráter.
"Se realiza un sobrevuelo sobre la parte alta del volcán Rincón de la Vieja, el cual en los últimos días ha tenido erupciones importantes que han generado expulsión de material, corrientes de barro volcánico, lahares e importante depositación de materiales y ceniza en la parte alta", explicó Blas Sánchez, geólogo de la CNE.
El funcionario explicó que el lago cratérico funge como un "atenuador" de la ceniza que emana el volcán. Por eso, era oportuno verificar la cantidad de materiales depositados en la parte alta del macizo y la eventual formación de lahares con la llegada de la época lluviosa.
"Todavía hay presencia de agua en el cráter activo, esto nos permite todavía tener bastante cantidad de vapor de agua en las erupciones y la afectación de ceniza hacia la parte oeste del volcán es escenario que todavía no está tan cercano", expuso Sánchez.
Este tipo de erupciones son freáticas, fruto de la interacción entre material caliente dentro del macizo y las filtraciones de agua. Se caracterizan por vapores y gases, así como por la ausencia de ceniza.
El Rincón de la Vieja, ubicado a 23 kilómetros de Liberia, es el único volcán que se encuentra activo en la cordillera de Guanacaste.
El edificio no posee el cráter activo en posición horizontal. Está inclinado hacia el flanco noreste y por ello, cuando ocurre una erupción, el material y las ondas sonoras se perciben hacia ese sector.
Por esto, los equipos de monitoreo volcánico continúan registrando diariamente movimientos sísmicos internos a raíz de los flujos existentes (vapor, gases y agua).
A diferencia de otros volcanes, el principal peligro de este macizo está en la formación de lahares que transportan material a través de los ríos más cercanos al cono.





