(Foto) Guatemalteco investigado por la DEA usaba casa en La Guácima para reuniones con colombianos

La residencia 51 del condominio Veredas del Arroyo, en La Guácima, era utilizada para reuniones con colombianos, según la DEA.
Un guatemalteco identificado como César Augusto Melgar Sandoval utilizaba una casa en el condominio Veredas del Arroyo, ubicado en La Guácima de Alajuela, para reunirse con colombianos vinculados con narcotráfico. Así se desprende de una investigación realizada con conjunto por la Sección de Legitimación de Capitales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la Fiscalía Especializada de Legitimación de Capitales y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).
Las autoridades realizan varios allanamientos en este momento, relacionados con este caso.
Melgar Sandoval hizo una fortuna con el narcotráfico y adquirió la lujosa propiedad en dicho condominio, para lo cual utilizó el nombre de su madre con el fin de mantener el bien en el núcleo familiar. El guatemalteco de 33 años nacionalizado costarricense quien figura como uno de los principales cabecillas del grupo criminal del conocido Caso Venus, parte del cual fue desmantelado en junio del 2025, habría lavado hasta ₡3.000 millones en un año en diversos negocios, entre ellos, una subasta ganadera ubicada en Pijije de Bagaces, en Guanacaste.
Actualmente Melgar está en fuga al tiempo que las autoridades realizan, este martes, más diligencias de investigación en propiedades que están vinculados a él o a sus familiares. Este sujeto cumplió una condena de cárcel entre 2011 y 2016 por transporte de drogas. Fue capturado en el aeropuerto cuando transportaba óvulos con heroína dentro de su estómago, pero cuando salió de prisión, comenzó a adquirir propiedades y bienes de alto valor, generando un crecimiento patrimonial que elevó sospechas y permitió la apertura de la investigación en su contra.
Posteriormente se alió Jonathan Álvarez, requerido por la DEA quien cumple prisión preventiva por el mismo Caso Venus que investiga legitimación de capitales.
En relación con lo anterior, es importante señalar que las autoridades obtuvieron información sobre un inmueble ubicado en La Guácima de Alajuela, específicamente en el condominio Veredas de Arroyo, el cual figuraba como domicilio de los encartados César Augusto Melgar Sandoval y Karen Yariela Mora, también imputada.
De acuerdo con los datos recabados, además de las visitas que realizaba Jonathan Álvarez, en ese lugar también se registraron visitas de ciudadanos de nacionalidad colombiana. A partir de esta información, la Policía Judicial amplió la consulta a la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, con el fin de determinar si existían registros de vínculos entre miembros de esta estructura criminal y personas colombianas relacionadas con actividades de narcotráfico.
Producto de esa gestión, la Sección de Legitimación de Capitales recibió información telefónica por parte de la DEA en la que se indicó que dicha agencia también vinculaba a César Augusto Melgar Sandoval con Enrique Valencia Segura, ciudadano colombiano asesinado en Escazú el 19 de junio de 2023. Este último era investigado por la DEA por presuntos delitos de narcotráfico y contaba con una orden de captura internacional. Ese colombiano fue una de las víctimas de un doble homicidio ocurrido dentro del lavacar Kike, ubicado en Trejos Montealegre.
La famosa casa 51 fue objeto de allanamiento por parte de las autoridades, en junio del 2025, Fue ahí donde pretendían detener al guatemalteco que logró fugarse, al parecer, días antes de las diligencias.
Dentro del contexto de las sociedades comerciales en las que participan César Augusto Melgar Sandoval y su pareja, Karen Yariela Mora —aunque no necesariamente a título personal—, las autoridades detectaron un crecimiento exponencial en el capital vinculado a estas estructuras, pese a que no se registran actividades económicas que respalden ese nivel de poder adquisitivo.
Según el informe policial, en algunas de estas sociedades también figuran personas que han sido relacionadas con el trasiego de estupefacientes, entre ellas Humberto Barrantes y José Armando Corrales.
En uno de los movimientos societarios analizados, que incluso involucró a la madre de Melgar, Carlota Sandoval Barrera, quien fue utilizada por el guatemalteco para adquirir la vivienda ubicada en el condominio Veredas del Arroyo, en La Guácima de Alajuela, catalogada por las autoridades como una propiedad de alto perfil económico.
Adicionalmente, en otra operación jurídica considerada compleja por los investigadores, Melgar Sandoval adquirió una segunda propiedad también en La Guácima, específicamente en Calle Barquero. De acuerdo con las conclusiones preliminares de la Policía Judicial y la Fiscalía, este inmueble habría sido utilizado como una posible casa de seguridad de la organización criminal.

La casa 51 es de lujo y el guatemalteco usó el nombre su madre para mantenerla en el núcleo familiar.
Tráfico a Bélgica
En esa misma línea, las autoridades señalaron que, además de los movimientos migratorios considerados sospechosos realizados por el encartado César Augusto Melgar Sandoval —los cuales fueron vinculados por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) con presuntas actividades de tráfico ilícito de estupefacientes—, se obtuvo nueva información sobre viajes recientes efectuados por el guatemalteco.
Según los registros, Melgar salió del país con destino a España entre el 22 de julio y el 3 de agosto de 2024. Asimismo, las autoridades detectaron que tenía previsto realizar un nuevo viaje hacia ese mismo destino en setiembre de 2024. A esto se suma que previamente había viajado a Europa en mayo de ese mismo año.
De acuerdo con el análisis policial, la reiteración de viajes hacia el mismo destino en periodos de tiempo tan cercanos representaría no solo un gasto económico considerable, sino que también podría estar vinculada con presuntas coordinaciones relacionadas con actividades ilícitas.
Esto cobra relevancia debido a que, según información suministrada por la DEA, Melgar mantendría contactos con presuntos traficantes de cocaína en Costa Rica y utilizaría la plataforma de contenedores para enviar droga hacia puertos en Bélgica.
Por otra parte, en relación con los hermanos Álvarez Alfaro también del Caso Venus, la DEA también maneja información sobre sus presuntas actividades vinculadas al narcotráfico. De acuerdo con los datos recopilados, ambos contarían con un poder económico considerable, estimado en aproximadamente ₡1.400 millones, al sumar el valor fiscal de sus bienes. Este patrimonio incluso superaría el del investigado César Augusto Melgar Sandoval.