Logo

Foto del obispo de Limón demuestra que para ayudar no hay obstáculos

OBISPO DICE QUE ES TODA UNA RESPONSABILIDAD

Por Josué Alvarado | 21 de Ene. 2017 | 5:12 pm
Obispo de Limón

Imagen de Cristo es parte del inmobiliario de la nueva "Casa de la Misericordia", que han tenido que llevar a pie (Cortesía).

El obispo de Limón, Javier Román, y su grupo de voluntarios no encuentran obstáculos cuando se trata de ayudar a la comunidad indígena de Alto Cuen, en Valle de la Estrella.

Hace un año y medio que decidieron instalar en esta comunidad una "Casa de la Misericordia", en la que vivirán 3 monjas cuya misión no será, únicamente, la de llevar un mensaje de fe.

Ellas atenderán un comedor permanente que alimentará a unos 300 niños de esta comunidad y otras cercanas.

Para llegar hasta esta comunidad, deben viajar en carro 2 horas. Luego se bajan, se arman de botas y sombrero y caminan otras 2 entre bosque y ríos. 

Román explicó que en este año y medio han subido una vez al mes, hasta que para inicios de este enero lograron terminar las instalaciones. 

"Ayer lo que hicimos fue mover el mobiliario de la casa y la capilla (…) Esta imagen de Cristo es parte de la capillita de las monjas", comentó el obispo a este medio.

Pero esto no es todo, organizaciones sociales lideradas por la Diócesis de Limón, han logrado llevar a la comunidad un mejor servicio de salud y "diarios" de comida que le evita a esta población caminar hasta hora y media para llegar a un supermercado.

"Para mí es un deber que tengo que cumplir, es mi obligación para con ellos. Y ha sido toda una ayuda integral. Es cumplir el mandato de Dios", añadió.

Las monjas iniciarán su labor en esta comunidad a partir del 1 de febrero. 

Comentarios
4 comentarios