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Flavia y su familia muestran su vida para educar sobre el uso de los implantes cocleares

Espera que la sociedad deje a un lado los mitos y tabús

Por Ingrid Hidalgo | 29 de Jun. 2024 | 12:01 am

Flavia Arandia es una niña de 2 años que cada día va descubriendo cosas nuevas como todo niño, por ejemplo comida, animales y más, pero también está aprendiendo a escuchar con ayuda de sus implantes cocleares y conociendo nuevas palabras que agrega a su diccionario personal.

Así lo muestra su madre Florángel Chaparro a través de su cuenta de Instagram llamada "El diario de Flavia", donde comparte la experiencia de su hija en el mundo de los sonidos.

Con el deseo de visibilizar la sordera y el implante coclear, Chaparro creó la cuenta. Sin embargo, ella comentó a CRHoy.com que, al principio, era una forma de drenar y mostrarle a su familia en Venezuela la vida de la pequeña.

Todo comenzó como una manera de drenar… y de tener en conocimiento a nuestra familia de la pérdida auditiva de Flavia, ya que también era algo nuevo para ellos. Sin embargo, poco tiempo después comencé a recibir mensajes de muchas partes del mundo, Chile, Argentina, Ecuador, Estados Unidos y más.

Nos decían (los papás que pasaban por una situación similar) que les dábamos esperanza y que nuestra historia los inspiraba. En ese momento supe que esta era una señal de que podíamos aprovechar esta situación para compartir información de valor que hemos aprendido a lo largo del camino e inspirar a otros con nuestra historia y de esta manera, aportar un granito de arena a la visibilidad de la pérdida auditiva.

También abrió un pódcast denominado "Sonidos del Silencio: 100 cuentos sobre Hipoacusia", que busca concienciar y educar sobre la pérdida auditiva. Allí participan personas sordas con implante coclear contando sus testimonios.

Algo que me prometí desde el día que me enteré de que mi hija tenía una pérdida auditiva fue que no iba a descansar hasta que usar audífonos o implantes cocleares esté tan normalizado como usar lentes.

Es importante que la sociedad deje a un lado los mitos y tabús que existen en relación con la gente con hipoacusia y conozca que son personas con grandes capacidades, que sienten, que aman, que viven, que puedan hacer todo lo que hacen los oyentes, excepto escuchar, pero que hoy día gracias a la tecnología son capaces a través de los dispositivos auditivos de desenvolverse en cualquier ámbito.

Aunque Flavia tiene dos implantes cocleares, ella es una niña como cualquier otra. Canta, baila y juega con su hermano mayor, Héctor, quien tiene 4 años.

"Su hija es sorda"

Una semana después de que naciera, sus padres la llevaron al mismo centro hospitalario para que le hicieran el tamizaje auditivo neonatal.

Nos explicaron que es muy común que los bebés no lo pasen porque tengan aún líquido amniótico en los oídos. Como mamá ya no primeriza, y sobre todo como médico, no me quedé tranquila y llamé a una colega, y esa misma semana me citó con una audióloga en el Hospital Calderón Guardia.

A los 9 días, realizan nuevamente el tamizaje acompañado de otras pruebas rápidas, las cuales Flavia tampoco pasa. Ese mismo día, me asoman la posibilidad de que sea sorda, incluso me hablan de soluciones auditivas como los audífonos e implantes.

Diez días después, la familia regresó para que le hicieran otro tamizaje a la pequeña, cuyo resultado fue el mismo. Fueron referidos al Hospital de Niños.

Ellos fueron cuando la menor tenía 1 mes y medio de nacida y le hicieron pruebas más profundas, bajo sedación. Los médicos le confirmaron que su hija es sorda.

Nos confirman que nuestra hija tiene una pérdida auditiva neurosensorial moderada a severa y nos indican de primera instancia audífonos, que comenzó a usar a los 2 meses de edad.

Los papás de la menor conocían del implante coclear, ya que son médicos. Chaparro es oftalmóloga y su esposo, Héctor, es médico pediatra.

Un implante coclear consta de dos partes: la externa, que se coloca dentro del oído interno, y la interna, que se pone detrás de la oreja.

Siempre estuvimos claros que íbamos a hacer todo lo que estuviera en nuestras manos para brindarle a Flavia la oportunidad de escuchar y hablar.

Tras unos estudios, la pequeña fue operada cuando tenía 1 año en el Hospital Nacional de Niños y 9 meses después, fue implantada en la otra oreja.

Su madre dejó de lado su trabajo y ahora dedica su tiempo en la atención de su hija, acompañándola a las citas.

"Fue inesperado"

Cuando Chaparro y su esposo, Héctor Arandia, recibieron la noticia de que su hija es sorda, se sorprendieron, pues no existen antecedentes.

Fue muy inesperado. En nuestra familia no existe ningún antecedente de pérdida auditiva y tuve un embarazo sin ninguna complicación, ni medicamentos, ni prematuridad, ni infecciones.

Flavia nació a las 37.4 semanas en la Clínica Bíblica por una cesárea electiva, al día siguiente regresamos a casa con una bebé preciosa y muy sana.

Actualmente, la pequeña disfruta de la vida como cualquier otro niño, pero aprovecha unas horas para asistir a terapias de lenguaje  para aprender nuevas palabras y mejorar su habla con el apoyo de las especialistas Elsie Solano y Tania Moya.

El deseo para su hija

Chaparro expresó que desea que su hija crezca aceptando su sordera y que el implante coclear es una herramienta que le permite escuchar, no una cura.

Su madre tiene el deseo que ella crezca, siendo una persona muy fuerte, valiente y orgullosa de ser sorda y usuaria de implantes cocleares.

A través de su contenido, Chaparro busca empoderar a su hija con frases positivas que le ayudan tener buena autoestima en un mundo lleno de prejuicios y discriminación.

Desde que estaba muy pequeña la enseñamos a portar con orgullo sus dispositivos, nunca los escondimos, al contrario, buscábamos accesorios para resaltarlos e incentivar a algunos curiosos a preguntar y de esa manera hablar con naturalidad sobre el tema.

Para mí, Flavia nació con un súper poder, que no la define, sin embargo, ¿cuántas veces los oyentes hemos querido silenciar algo a nuestro alrededor y no podemos? ¿O simplemente hemos querido dormir en silencio absoluto, o no escuchar la turbina del avión o un ruido molesto?

Su madre espera que la pequeña crezca siendo feliz, segura de sí misma y con un mundo de posibilidades a sus pies.

Para mí, es muy importante que Flavia sea consciente de lo que significa tener pérdida auditiva y que se sienta orgullosa de ello. Esta condición es parte fundamental de su identidad y ¡la hace única! Como padres, la educamos para que entienda y acepte esto como una característica que la hace especial y no como una limitación.

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