Fiscalía ya apeló resolución que denegó extradición de Macho Coca: esto alegaron
Carlo Díaz, fiscal general de la República, confirmó que el Ministerio Público ya presentó la apelación ante el Tribunal Penal de Limón, el cual rechazó la solicitud de extradición del empresario caribeño Gilbert Hernán de los Ángeles Bell Fernández, conocido como Macho Coca.
Este hombre, de 62 años, fue requerido por la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, Estados Unidos, donde es acusado de los delitos de tráfico y posesión de cocaína, así como de conspiración para trasegar droga hacia ese país.
Tal como CR Hoy reveló en primicia el lunes 9 de marzo, el juez Jorge Arturo Sequeira Rodríguez rechazó la petición bajo el argumento de que la reforma al artículo 32 de la Constitución Política —que habilitó la extradición de nacionales— no puede aplicarse retroactivamente a hechos atribuidos antes de su vigencia, ya que afectaría derechos fundamentales y situaciones jurídicas consolidadas.
Esto porque los hechos achacados a Bell entre marzo de 2022 y agosto de 2023, cuando esa norma no existía. Para la Fiscalía, ese criterio es erróneo y, por esa razón, antes de que venciera el plazo de tres días, ya presentó la impugnación.
"No coincidimos. La irretroactividad de la ley se aplica por ejemplo cuando se crean delitos y la persona previo a esa fecha que se crea la norma sustantiva, no puede ser sancionada si no conocía que esa conducta era sancionable.
La extradición es un mecanismo de cooperación internacional, es una norma más procesal que sustantiva y eso hace que se tenga que aplicar la norma vigente a la fecha de los hechos", dijo Díaz.
Según el jerarca del Ministerio Público, la Sala Constitucional ya se ha pronunciado sobre este tema y, además, el Tratado de Extradición con Estados Unidos —normativa internacional con rango superior a la ley— establece que la extradición puede otorgarse por hechos anteriores al tratado.
Díaz explicó, además, que están explorando la posibilidad de llevar este tipo de casos hasta las últimas consecuencias mediante recursos de casación ante la Sala Tercera.
Aunque inicialmente la ley señala que una resolución sobre extradición solo puede apelarse una vez, en la Fiscalía han explorado vías jurídicas para ir más allá en el caso de Macho Coca y en situaciones futuras.
"Estamos pensando recurrir en casación ese tipo de resolución. Luego de un análisis se podría unificar por parte de la Sala ese criterio. Ya ahí quedaríamos todos entendidos correctamente de cuál va a ser el proceder en este tipo de casos.
Se le está dando rango de legislación sustantiva a una legislación que no tiene ese carácter y se está desconociendo un artículo del Tratado con los Estados Unidos que sí permite la extradición y que tiene un rango supralegal", añadió.
El juez que tramitó la extradición de Macho Coca acogió, para fundamentar su negativa, como antecedente el caso de otro extraditable: el supuesto narcotraficante y lavador de dinero Jonathan Guillermo Álvarez Alfaro, alias Gato o El Profe.
El pasado 5 de febrero, el Tribunal Penal de Apelación de Goicoechea ratificó la extradición del exmagistrado Celso Gamboa Sánchez y de Edwin Danney López Vega, alias Pecho de Rata o Diosito.
En la misma sentencia, el tribunal revocó y denegó la extradición de Gato, el tercer requerido por Estados Unidos. La razón del rechazo fue el período en que habría cometido los delitos en relación con la fecha en que entró en vigor la reforma constitucional que permite la extradición de nacionales.
Para Díaz, es preocupante que otros jueces se adhieran a esa interpretación, ya que tampoco constituye jurisprudencia vinculante ni de acatamiento obligatorio, como sí ocurre con las resoluciones de las salas de la Corte Suprema de Justicia. Por eso, insistió en la importancia de unificar el criterio.
Sigue en prisión
El empresario ya permanecía recluido en el centro penal La Reforma desde octubre de 2024, cumpliendo prisión preventiva —otra figura de privación de libertad— luego de que se le vinculara al caso PetroCoke, como presunto cabecilla de una red dedicada al robo de combustible a la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope).
La medida cautelar se ha ampliado en varias resoluciones y actualmente está vigente hasta abril próximo. Por esa razón, no fue excarcelado y seguirá recluido en máxima seguridad.
La acusación penal por la que se solicitó la extradición de Bell Fernández hacia EE. UU. surgió de una investigación sobre una organización de tráfico de drogas que, según la Administración para el Control de Drogas (DEA), era dirigida por él desde Costa Rica.
De acuerdo con el expediente judicial en manos de CR Hoy, la estructura criminal operó aproximadamente entre marzo de 2022 y agosto de 2023, o alrededor de esas fechas.
Según las autoridades estadounidenses, la organización se habría constituido como una asociación delictiva dedicada a importar, fabricar y poseer cocaína con la intención de distribuir grandes cantidades de esa droga en Estados Unidos.
Durante la investigación, las autoridades identificaron a Bell Fernández como el líder de la organización, quien habría conspirado con al menos otras cuatro personas.
Según la acusación, estos individuos participaron en la importación, fabricación y posesión de cocaína con la intención de distribuirla en territorio estadounidense. Posteriormente, al menos dos de ellos se convirtieron en fuentes secretas de la DEA.
Estas personas mantuvieron comunicaciones electrónicas, telefónicas y reuniones presenciales con Bell Fernández. Bajo la dirección de la DEA, se hicieron pasar por asociados de una red internacional de narcotráfico que supuestamente distribuía toneladas de cocaína en Norteamérica para su posterior redistribución.
En marzo de 2022, o alrededor de esa fecha, miembros de la organización iniciaron conversaciones con uno de estos informantes sobre la compra de grandes cargamentos de cocaína que pretendían transportar a través de suelo costarricense para supuestos clientes en Nueva York y otros lugares.
Durante esas conversaciones iniciales, muchas de las cuales fueron grabadas en audio, los integrantes del grupo confirmaron que Gilbert Hernán era el líder de la organización y aseguraron que podían proporcionar cargamentos de varias toneladas de cocaína.
Tras varias semanas de conversaciones, los miembros de la estructura presentaron a Macho Coca como el "padre" o líder del grupo. En los meses siguientes, un agente encubierto habló directamente con Bell en múltiples ocasiones, tanto en persona como por teléfono, para negociar los términos de una posible asociación para distribuir cocaína.
Durante esas conversaciones, el limonense afirmó que tenía los medios para sacar toneladas de cocaína fuera de Costa Rica y aseguró que su organización podía coordinar la venta de una muestra de droga antes de concretar posibles transacciones de mayor escala.
En febrero de 2023, o alrededor de esa fecha, y con la aprobación de Macho Coca, un miembro de la organización entregó al confidente una muestra de un kilogramo de cocaína en Costa Rica a cambio de aproximadamente $6.000.
Posteriormente, los informantes continuaron las conversaciones con Bell Fernández y otros miembros del grupo sobre una posible asociación para distribuir cocaína a gran escala.
Según la investigación, en agosto de 2023 Bell Fernández también discutió la entrega de aproximadamente 700 kilogramos de cocaína, que serían transportados hasta la ciudad de Nueva York.
La acusación fue presentada ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York por delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas.


