Fiscalía buscará negociar con Pecho de Rata para agilizar juicio pendiente y acelerar extradición
El fiscal general de la República, Carlo Díaz, confirmó que buscarán negociar con Edwin Danney López Vega, alias Pecho de Rata o Diosito, con el fin de agilizar su extradición, del mismo modo en que ya se realizó una aproximación con el exmagistrado Celso Gamboa Sánchez.
El pasado viernes, el jefe del Ministerio Público se reunió con el exmagistrado y sus abogados para analizar la posibilidad de una negociación que permita a Gamboa acceder a acelerar su entrega a Estados Unidos.
La razón para abrir esa vía es que la extradición aprobada es diferida: los requeridos solo pueden ser entregadas al país solicitante una vez que concluyan las causas penales que enfrentan en Costa Rica.
La Fiscalía General mantiene conversaciones directas con la Administración para el Control de Drogas (DEA) para buscar alternativas.
"Con Pecho de Rata eventualmente negociaríamos algo muy similar a lo que se está dando con don Celso. (…) Yo he estado en negociaciones en línea directa con los oficiales de la DEA y es por eso que me corresponde hacer la exposición.
Además que la disposición de los procesos, mucho va a tener que ver con la facultad del fiscal general de aplicar o no cualquier otra salida que nos permita agilizar el proceso", indicó el fiscal Díaz.
La intención es que los extraditables costarricenses acepten cargos o alguna otra fórmula que permita resolver más rápido los procesos penales en el país, para enviarlos cuanto antes a Estados Unidos y que allí puedan negociar algún beneficio.
Pecho de Rata enfrenta dos causas penales por legitimación de capitales: una lista para juicio en el Tribunal Penal del Primer Circuito Judicial de Limón, sede Bribrí, programado del 11 al 29 de mayo de 2026 (expediente 15-000026-1322-PE).
La otra también por lavado de activos (expediente 25-000036-1322-PE), derivada de una detención este año con una gran cantidad de dinero en efectivo, actualmente bajo investigación.
La segunda podría ser más sencilla de resolver para la Fiscalía, dado que aún se encuentra en etapa preliminar, lo que permitiría aplicar un criterio de oportunidad para no obstaculizar la extradición.
La primera, en cambio, representa un mayor obstáculo, pues al estar en etapa de juicio, el Ministerio Público ya no puede desistir de la acción penal.
Sin embargo, podrían optar por un procedimiento especial abreviado, una vía judicial que permite resolver causas penales de manera más rápida y sencilla, en la que el acusado admite los hechos a cambio de una reducción de la pena.
La causa más reciente, sobre la cual la Fiscalía podría aplicar el criterio de oportunidad, se abrió este mismo año. El pasado 12 de mayo, López fue interceptado por investigadores en Curridabat, sobre la autopista Florencio del Castillo, durante una "transacción sospechosa".
Ese día viajaba a bordo de un BMW, modelo 2026, y al momento del intercambio portaba ₡3 millones en efectivo, confirmó el (Organismo de Investigación Judicial) OIJ. Aunque posteriormente fue liberado, se le decomisaron el dinero y el vehículo.
López salió de prisión en diciembre de 2023, tras cumplir una condena de ocho años por narcotráfico, luego de haber sido vinculado con el decomiso de más de 300 kilogramos de cocaína. La otra causa de blanqueo de activos que impide su extradición se remonta a 2015.
Varios de sus familiares, incluidos algunos de sus hijos, son investigados en el expediente 21-000078-1322-PE, por presunto lavado de dinero mediante negocios como un bar, un gimnasio, un redondel y una constructora, entre otros.
El exconvicto Pecho de Rata fue el primero de los extraditables en ser detenido. Fue capturado por el OIJ en una de sus propiedades en Cahuita, Limón.
Un informe de la DEA, que respalda la solicitud de extradición, sostiene que López —también conocido como Rey de Cahuita— utilizaba una finca en Sixaola para recibir aviones cargados de cocaína.
Se trata en apariencia de dos propiedades con salidas directas a playa Gandoca y al río Sixaola, a solo diez minutos de tránsito, puntos identificados como rutas de ingreso de driga y que desde 2023 quedaron más expuestos tras el retiro del puesto de Guardacostas.
Las fincas no estaban inscritas a nombre de López Vega, sino arrendadas por la sociedad Hermanos López Tyndall, conformada por sus hijos y en la que él figuraba como fiscal. La DEA asegura que esa sociedad sigue bajo control de sus familiares y que las propiedades abarcan unas 95 hectáreas.
Una fuente confidencial declaró que López Vega adquirió la finca en Sixaola para recibir aeronaves con cocaína y que mantenía una estrecha colaboración con Gamboa Sánchez, incluso en operaciones de lavado de dinero a través de un equipo de fútbol profesional en Limón.












