Fiscal de Pérez Zeledón: abuela agredía a la niña, tío la quemaba y mamá no hacía nada
La pequeña permanecía amarrada a un árbol y dormía con perros
Tiene miedo de hablar con la gente, le da horror que le quiten la comida que le dan en el hospital, presenta un cuadro de grave de desnutrición y acumula cicatrices en todo su cuerpo, producto del maltrato. Así describe el Fiscal Adjunto de Pérez Zeledón, José Sanders, a la niña que era víctima de maltrato por parte de su propia familia.
Sanders no oculta su dolor al hablar, y asegura que en todos los años que tiene de trabajar en esto, nunca había visto algo similar.
La denuncia de un vecino que alertó sobre una niña amarrada y escondida en un cuarto en una casa humilde en la comunidad de Ojo de Agua de Pérez Zeledón sirvió para que el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) interviniera la semana anterior. Una foto que llegó a manos del Fiscal Adjunto permitió que iniciara la investigación y es así como hoy detuvieron a la abuela, la madre y el tío de la niña.
"El primer día ella no declaró, el segundo día refirió que las agresiones se las había provocado la abuela materna, consecuentemente la madre y un tío. Cuando nos llegó la información con la foto, le dije a un compañero ‘¡vaya encárguese usted de esa investigación!' Ella señala que fue la abuela, que el tío era la persona que la quemaba", dijo.
Al fiscal que atendió el caso le tomó un día y medio ganarse la confianza de la menor. "En ocasiones se quedaba bloqueada" o solo quería hablar por algunos minutos, relata Sanders. "A veces la concentración de ella era de 3 minutos y después de eso no quería volver hablar del tema. Ese muchacho estuvo detrás casi día y medio, para efectos de ganarse la confianza. Esto es complicado, cuando son abusos sexuales todavía más", aseguró.
Tras entrevistas con algunos vecinos y la misma declaración de la niña, se supo que la mantenían amarrada en un árbol y que prácticamente vivía en el entrepiso de la casa.
"Tiene un sin número de cicatrices en la espalda, en todas las partes de su cuerpo, un alto grado de desnutrición, pérdida de cabello, una fractura nasal. En ocasiones estaba amarrada, tanto fuera como dentro de la casa, la misma dormía entre el entrepiso, con unos perros, que comía jabón y de ahí creo que era parte de la desnutrición", expresó.
Fotografías desgarradoras
Con los años de experiencia que tiene, el funcionario cree que esta niña de solo cuatro años pudo haber sufrido de esas agresiones durante al menos un año."Es muy grave… son demasiado desgarradoras esas fotografías".
"Ver el ciclo de violencia, la forma en la que estaba… tenemos fotos de antes y después de la niña, cuando tenía dos añitos y ahora es irreconocible esa chiquita. Cuando salían o estando la misma gente en la casa la amarraban. Solo ella refiere esa situación, no dice por qué solo a ella (…) es muy, muy doloroso", citó Sanders.
Protegía la comida
Con la voz entrecortada, Sanders afirmó que la niña internada en el hospital pelea porque no le quiten la comida que le sirven.
"¡Es increíble! Ella protegía la comida… Así es la vida, hay que trabajar y hacerle frente a este tipo de situaciones, al menos nos dimos cuenta ahora y no en un hecho más grave como la muerte de la niña si hubiera seguido en esa línea, posiblemente estuviera fallecida si no se hubiera atendido", indicó.
En el allanamiento realizado esta mañana, los agentes encontraron la manguera plástica y el chilillo con los que le pegaban a la menor. Los familiares son sospechosos de los delitos de lesiones graves, privación de libertad, incumplimiento de patria potestad y se mantienen a la orden de la Fiscalía.
El fiscal hizo un llamado a las personas a denunciar este tipo de casos, que no se queden callados y que ayuden a los indefensos.