Familia de María Tacsan pide pena máxima y ₡200 millones por supuesto femicidio
Monto económico se solicita a través de acción civil resarcitoria
La familia de María Tacsan, la mujer de 40 años que presuntamente fue asesinada en 2020 por su esposo, el médico Carlos Andrés Pérez, solicitará una pena máxima en contra del acusado y ₡200 millones por daños y perjuicios, tras la muerte de la víctima.
Durante la mañana de este martes, los abogados que representan a la familia presentarán formalmente sus pretenciones durante la audiencia de conclusiones que se lleva a cabo en los Tribunales de Heredia. Ayer lunes, la Fiscalía presentó sus argumentos finales y también solicitó 35 años de cárcel en contra del sospechoso.
Daniela Vargas, una de las abogadas de la familia Tacsan, confirmó a crhoy.com la petitoria que formulan esta mañana ante los jueces.
Son ₡100 millones de colones para cada uno de los actores civiles, que son lo que previamente se había solicitado en la audiencia preliminar, porque eso se concreta desde esa fase y de ahí no se puede pasar. Las accionantes son doña Carmen Ulate, la mamá de María, así como Ivette que es la hermana.
Según la jurista, existen una serie de evidencias electrónicas que apuntan a que el acusado manipuló pruebas a través de llamadas y mensajes para simular que la víctima se había suicidado. Además, señala que las pruebas científicas ratifican la culpabilidad de Pérez.
Justamente un informe forense presentado en este segundo juicio -al cual crhoy.com tuvo acceso- muestra que el hígado de María Tacsan fue lacerado después de su muerte, lo que según los abogados de la familia, desmienten que ella se suicidó.
Se trata de unos exámenes realizados al tejido específico, conocido como un estudio histológico, que indicó lo siguiente:
Se recibe muestra de parénquima hepático que no muestra alteraciones citológicas ni arquitecturales para valorar la presencia de reacción vital, la cual es negativa.
Diagnóstico: Parénquima hepático sin reacción vital.
José Miguel Villalobos, el abogado defensor de Carlos Andrés Pérez, volvió a cuestionar la petición de pena máxima, por considerarla infundada.
"Después de haber escuchado la intervención considero que es una colección de especulaciones, suposiciones, conjeturas e invenciones sin una base probatoria ni técnica", señaló.
En la mañana se desarrolló todo el tema de la parte física, porque realmente la defensa ha tratado de alguna otra forma de hacer ver como que hay todo un complot en el Departamento de Ciencias Forenses en contra del imputado.
Obviamente en el desarrollo del debate se ha desmostrado que no fue así, porque hay un principio fundamental que es la imparcialidad, los peritos del Poder Judicial no se comprometen con ninguna de las partes.
Y tenemos toda un elenco de prueba científica que todo apunta que a María sí o sí la asesinaron y fue Carlos.
El caso
El 19 de setiembre del 2020, las autoridades recibieron el reporte que María Tacsan apareció fallecida en una cama, con una herida de arma de fuego y varias heridas con arma blanca. La versión dada por el doctor Carlos Andrés Pérez es que encontró el cuerpo así.
Para la Fiscalía, ese día en el apartamento donde ellos vivían en Heredia, Pérez le habría dado lidocaína a María y aparentemente eso le habría provocado una intoxicación. Además, indican que el sospechoso le habría metido un arma en la boca y la accionó, lo que le habría provocado una fractura en el cráneo y la muerte.
El 6 de marzo de 2010, el imputado Pérez Hernández contrajo matrimonio con María. Se presume que durante dicha relación, ella fue víctima de violencia psicológica por parte del acusado. Al parecer, él controlaba constantemente la ubicación de ella por medio de su teléfono celular, las personas que ella frecuentaba, así como el dinero que gastaba.
La Fiscalía señala que Pérez habría ejecutado un plan criminal para matar a su esposa y simular un suicidio, para eludir la responsabilidad penal de sus actos. Presuntamente, aprovechó ser médico y le suministró de forma intravenosa, una dosis alta de un tipo de anestesia, la cual habría obtenido por las facilidades que le otorgaba su función.
Según la prueba recabada por el Ministerio Público, esa sustancia le provocó a María una imposibilidad neurológica y por eso no pudo coordinar habilidades motoras que le permitieran repeler una agresión por parte de su esposo.
Momentos después, el médico en apariencia colocó un arma de fuego en el paladar de su esposa, para finalmente accionarla. La evidencia en poder de la Fiscalía, señala que el proyectil provocó en la afectada una fractura de la base del cráneo y laceración de senos venosos, provocando su fallecimiento instantáneo.
Se cree que luego Pérez utilizó un objeto punzo cortante e hirió a la víctima en el abdomen y en las extremidades inferiores, con el aparente objetivo de hacer creer que previo a dispararse, la mujer se había autolesionado.
Ese mismo día, el acusado se comunicó a la línea de Emergencias 9-1-1, para continuar con su plan, ya que habría indicado a las autoridades que ubicó a su esposa sin vida.







