Familia de Dra. Cedeño: Validar a perita española investigada podría contaminar resolución
Defensa que contrató a experta rechaza argumento y asegura que son procesos independientes
(CRHoy.com).-Validar el peritaje hecho por la médica forense española, Aurora Valenzuela, podría contaminar la resolución del juicio por el asesinato de María Luisa Cedeño, advirtió la mañana de este miércoles el abogado de su familia, Alfonso Ruiz.
Esto en el tanto que la especialista es blanco de una investigación por presunto ejercicio ilegal de la profesión, luego de que se presentara a Costa Rica para referirse a su trabajo en el debate, sin estar -sostiene el Ministerio Público- debidamente inscrita en los colegios de Médicos y Cirujanos o de Cirujanos Dentistas, como lo requiere la circular 05-ADM-2019. Esa situación -calificada como "amedrentamiento" por parte de la defensa- derivó en que Valenzuela se marchara del país el 19 de enero de 2023 y culminara su deposición vía remota.
La pericia de la experta es clave para los imputados Luis Carlos Miranda (administrador que la contrató) y Harry Bodaan (empresario), toda vez que cuestiona por lo menos dos de los resultados de un análisis hecho por el odontólogo forense del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), José Manuel Fernández, que los vincula -en grado de no exclusión- con tres posibles mordidas halladas en el cuerpo de la ofendida.
"De determinarse eventualmente una responsabilidad penal de la doctora y si se usa su pericia, podría estarse de alguna forma contaminando el fallo con un acto que surgió de un acto que podría ser determinado como ilícito", indicó Ruiz en sus conclusiones.
El abogado de Miranda, Érick Gatgens, mantuvo una postura distinta al ser cuestionado por este medio.
"Se trata de una circunstancia relacionada con lo que puede discutirse o no en otro proceso, que es completamente independiente. Pero yo esa consideración no la comparto, son dos procesos distintos y cada uno tiene sus derroteros particulares", recalcó el representante legal.
Actos de fe
El querellante Alfonso Ruiz consumió gran parte de sus conclusiones en el análisis de la pericia efectuada por Aurora Valenzuela. Su valoración contempló aspectos tanto de forma como de fondo.
Inicialmente, señaló una supuesta ruptura de la cadena de custodia de los moldes dentales de los encartados -incluido el bailarín Teodoro Herrera- y demás materiales necesario para preparar su peritaje. Enumeró, entre otros asuntos, dudas sobre quién recibió el paquete en España, las razones por las que este pesaba 3,8 kilogramos (kg) cuando no debía superar ni 1 y el hecho de que la caja tenía una cinta con la leyenda "REPACKED" (reempacado).
De igual manera, el jurista recordó que la especialista dejó olvidados los moldes en Costa Rica cuando regresó a España, lo que le impidió, por ejemplo, hacer un ejercicio de superposición física de los moldes, como sí la efectuó José Manuel Fernández.
Adicionalmente, el representante de los allegados de la víctima cuestionó que Valenzuela violentó el protocolo de la American Board of Forensic Odontology (ABFO, por sus siglas en inglés), al entrar a estudiar la herida encontrada en el seno izquierdo de María Luisa Cedeño, que es la que se le achaca a Miranda. A criterio de la especialista, esa lesión ni siquiera es una mordedura, pero aún, así decidió hacer la comparación con la dentadura de quien la contrató, cuando la recomendación del organismo internacional es no hacer tal análisis.
De igual manera, se cuestionó el funcionamiento de la herramienta Dental Print, empleada por la médica forense.
Así las cosas, Valenzuela entró a detallar una serie de "actos de fe", que incluyeron:
• La ausencia de títulos profesionales que pudieran ser constatados (pese a que la doctora expuso su currículo).
• El monto que cobró por la pericia (aunque la perita indicó que unos ¢5,6 millones).
• Las contradicciones en publicaciones efectuadas por ella (la especialista reconoció un cambio de criterio que está pendiente de publicarse).
• Y la nula reproductibilidad de su peritaje.
Sobre ese particular, el defensor de Miranda, Érick Gatgens, recordó que quien introdujo el término de "actos de fe" en el contradictorio fue el jefe del Departamento de Medicina Legal de la Policía Judicial, Franz Vega.
"Hizo referencia a esa frase; es decir, que no deben ser creídos como un dogma de fe, pero eso aplica para los peritos de la Corte, casualmente. Pero yo creo que hay que aplicarlo para todos los peritos. Es decir, un perito tiene que pasar por un tamizame crítico, profundo, sustancial, para ver si lo que dice tiene fundamento o no. Y eso es lo que vamos a hacer ver en las conclusiones", expuso el jurista.
Respecto al resto de cuestionamientos, Gatgens manifestó: "Es una figura admitida, pese a que el Ministerio Público y la parte querellante insistieron durante toda la investigación de prohibir la utilización de esta figura. Pero es absolutamente válida y permitida… hasta el mismo colega Ruiz estoy absolutamente seguro que la ha utilizado en otros procesos en los que ha participado.
"Entonces, uno no puede cuestionar a un perito por el origen que tenga. Yo no puedo caer en el exceso de decir que todos los peritos oficiales son buenos o que todos los de parte son malos. Ahí el Tribunal tiene que hacer una labor muy concienzuda de meditar todos los factores que implica una pericia, la experiencia, la formación, cómo se llevó a cabo el peritaje y lo cierto del caso es que, en todos estos aspectos, la doctora Aurora un reconocido currículo, tiene amplia experiencia y no es cierto, como dijo el licenciado Ruiz, de que ella vino aquí de manera agresiva o prepotente, sino en una actitud respetuosa y decente, de transmitir su conocimiento casi que de manera gratuita, prácticamente".
En el juicio en cuestión figuran cono acusados Harry Bodaan, Teodoro Herrera y Miranda. Los hechos ocurrieron el 20 de julio de 2020 en el hotel La Mansión Inn, en playa Manuel Antonio, en Quepos. La Fiscalía de Quepos y Parrita, al igual que la querella, pidieron las penas máximas para los tres sospechosos.
