Falta de prueba física exculpa a administrador acusado de matar a doctora, alega su defensa

Fiscalía señala omisiones en conclusiones de abogado, como que el cuerpo fue lavado

17 de Abr. 2023 | 2:14 pm

 

(CRHoy.com) La ausencia de evidencia traza exculpa al administrador acusado por el asesinato de María Luisa Cedeño, alegó la mañana de este lunes su defensa técnica.

Para el abogado Érick Gatgens, el faltante de elemento físicas -como una huella, pelo, saliva u otra- constituye una evidencia de que su cliente, Luis Carlos Miranda, no estuvo en la escena del crimen ni participó en este, según explicó el jurista en un nuevo día de conclusiones en el juicio que se le sigue junto a dos hombres ante el Tribunal Penal de Quepos.

El exponente inició su argumento con la introducción del principio de Locard, que apunta a que el perpetrador de un hecho delictivo siempre traerá consigo un elemento al sitio en el que este ocurre y se llevará algo de este con él; por lo que resulta imposible que no se dé un intercambio de rastros en un evento de este tipo.

"Respecto a Luis Carlos no hay una sola evidencia traza que lo vincule con el hecho delictiva. No hay una sola evidencia traza en la escena del crimen que lo vincule con el hecho, en su habitación no se encontró ninguna evidencia traza que lo vincule con el hecho. En su cuerpo no se encontró ningún rastro que lo vincule con el hecho. En el cuarto de la víctima no se encontró ninguna evidencia que lo vincule con el hecho. No hay una sola evidencia que lo vincule con el hecho", insistió el defensor.

"La ausencia de evidencia de Luis Carlos Miranda es evidencia en sí misma. Esa ausencia de evidencia tiene claramente sentido exculpatorio. Refleja de manera científica que él no participó en los hechos", agregó.

Gatgens recordó que cuando mínimo, de acuerdo con la acusación, su representado presuntamente colaboró sujetando de las manos a la ofendida mientras era violada -supuestamente- por el bailarín Teodoro Herrera, impidiendo que pudiese defenderse o pedir ayuda. Esa participación achacada al administrador debió generar un intercambio en el lugar o en el cuerpo, desde la perspectiva del abogado.

A ello abonó que, durante el debate y en los alegatos finales, se indicó que Cedeño falleció producto de un desacomodo de sus vértebras cervicales, lesión que pudo ser producida por una llave de artes marciales. Tanto el Ministerio Público como la representación de la familia de la víctima, destacaron que, mediante el decomiso de guantes asociados a esas disciplinas que se hallaron el apartamento de Miranda, se logró determinar que este tenía conocimientos en esos deportes. De ser cierta esa hipótesis, de nuevo, el imputado hubiese estado en contacto con la ofendida.

El jurista enfatizó que, tales alegatos, dan al traste con el argumento de la Fiscalía de Quepos y Parrita, de que Herrera es el único que sufrió heridas de defensa, en el tanto que "fronteó" -al ser el primero en entrar a la habitación tres del hotel La Mansión Inn, en playa Manuel Antonio, Quepos- a la agraviada para supuestamente violarla y, posteriormente, darle muerte.

Para el fiscal adjunto de Pérez Zeledón, Édgar Ramírez, la defensa técnica dejó por fuera de su análisis elementos importantes, como que el cadáver fue lavado en una ducha, antes de ser abandonado sobre la cama del cuarto.

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"Está utilizando este principio de lo que él interpreta como principio de Locard. Otra vez hace un recorrido de la prueba, omitiendo las partes importantes. Lo que no dice es que el cuerpo lo lavaron para borrar todos los rastros y muchas de esas cosas se hubieran presentado por el tema del principio. Y sobre todo porque se parte siempre del gran error que es el dictamen odontológico forense el que lo vincula", explicó el representante del Ministerio Público.

No obstante, Gatgens resaltó que pese a ese argumento, y la manipulación de la escena, sí se encontraron múltiples elementos que ponen a Herrera en el lugar. Por ejemplo, se tiene su semen en la vagina, el ano y la boca de la víctima; rasguños en su espalda, cara y brazos; una huella plantar del bailarín impregnada de sangre; así como sangre humana en sus ropas, tenis, reloj, celular y cuarto.

El jurista recalcó que en total se hicieron 34 análisis en los laboratorios del Departamento de Ciencias Forenses del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y ninguno arrojó resultados que asocien a su cliente con el suceso.

Por el asesinato, ocurrido el 20 de julio de 2020, figuran como acusados Miranda, Herrera y el empresario dueño del alojamiento turístico, Harry Bodaan.

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